10 errores que pueden arruinar las webs de los profesionales jurídicos

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Existen una serie de errores graves y a la vez muy comunes que muchos profesionales del ámbito legal o jurídico (abogados, detectives, criminólogos, graduados sociales, etc.) cometen en el diseño de sus páginas web. En realidad, como cualquier página web, pueden presentar muchos más errores, pero hemos querido seleccionar los 10 errores más graves y que en el futuro os pueden dar problemas.

1. No ser el propietario del nombre de la página web (Dominio)

Solamente el profesional en cuestión debe ser el propietario del dominio utilizado por su página o sitio web. Si dependemos de terceras personas que son dueñas de ese dominio, podemos tener problemas en el futuro, ya que estamos a su merced. Imaginemos que esa persona o empresa, de forma intencionada (por ejemplo con motivo de una disputa con el profesional) o accidentalmente podría no renovarlo. Eso, con un dominio que tenga antigüedad y esté bien posicionado en los buscadores, sería una gran pérdida para el profesional o su empresa. En los tiempos que corren, los dominios pueden ser activos digitales valiosísimos.

Imaginemos por un momento que somos los afortunados propietarios del dominio www.abogadosenmadrid.com/es/net… y por una mala gestión se caduca y no lo renovamos. Cualquier avispado “domainer” (profesional de Internet que negocia con nombres de dominios), puede hacerse con nuestro flamante dominio, bien posicionado y por “cuatro duros”.

En definitiva, los profesionales del ámbito legal deben ser los dueños de sus propios nombres de dominio, evitando así que cualquier persona interpuesta interfiera en la gestión de los dominios de nuestro negocio. Los nombres de dominio actualmente se compran (excepto los dominios denominados “Premium”) por precios muy ajustados. Por ejemplo a fecha de la redacción de este artículo, la empresa GoDaddy tiene una oferta de dominios .com, por la ajustadísima cantidad de 1,5 euros. Como se puede apreciar, por esa cantidad no merece la pena jugársela dejando que otra persona sea la propietaria de nuestro nombre de dominio.

2. Ser subdominio de una página web principal

En muchas ocasiones, por querer ahorrar un dinero (que como hemos visto antes no es en absoluto excesivo), utilizamos servicios de alojamiento gratuito o nos hacemos con un simple subdominio gratuito de un macroportal que ofrece ese servicio. ¿Qué URL parece mejor, “www.abogadoslopez.com” o “www.abogadoslopez.terra.com”? Es evidente que la primera opción resulta mucho más profesional.

Construir nuestra flamante web en un subdominio, tiene como poco las siguientes desventajas:

  • La web va a parecer muy poco profesional.
  • Da la impresión de que el profesional no puede permitirse un sitio web real de calidad.
  • La información de nuestra página web se aloja en la página web principal, en sus servidores. Simplemente nos prestan un pequeño espacio dentro de su plataforma.
  • Se suelen imponer restricciones (tamaños de la web, velocidades de carga, espacios publicitarios, etc.).
  • Suelen presentar problemas a la hora de traspasar la información (por ejemplo un blog) a otro alojamiento privado.

Internet3. Mala elección del dominio

En pleno apogeo de la sociedad de la información, un dominio es un activo digital de suma importancia, y en muchas ocasiones, la cara visible de un negocio, por lo que la primera impresión o imagen que demos será determinante. Por ello, debemos pensar detenidamente el nombre de dominio que vamos a elegir, ya que entre otras cosas, debería acompañarnos a lo largo de nuestra carrera profesional, para evitar cambios que hagan multiplicar nuestros esfuerzos en posicionamiento web (con el dinero que ello supone).

En este orden de cosas, debemos olvidarnos de elegir nombres divertidos, inusuales, con dobles sentidos, difíciles de pronunciar o recordar, o que simplemente son feos o no dan una imagen profesional.

Visto desde el punto de vista del SEO (Search Engine Optimization), optimización para motores de búsqueda o simplemente posicionamiento web, el nombre del dominio es un factor importantísimo para rankear en las posiciones de los motores de búsqueda (Google, Yahoo, Bing…). Por ello, no está demás, que el nombre del dominio contenga alguna palabra clave que ayude a los motores de búsqueda a saber la temática de la web. Por ejemplo, en vez de “www.lopezylopez.com”, sería mucho más adecuado “www.detectiveslopez.com”.

4. No ser propietario del alojamiento web

El hecho de no ser el propietario de la cuenta de alojamiento de la página web es increíblemente común en la comunidad legal. Al igual que cuando hablábamos sobre la propiedad del dominio, cuando la propiedad de la cuenta de alojamiento recae sobre otra persona, esta puede desaparecer con con extrema facilidad o incluso sabotear la página web. Salvando las distancias, si tuvieras mucho dinero que guardar, ¿lo harías en la caja fuerte de tu domicilio o en la caja fuerte de tu vecino (al que en muchas ocasiones ni conoces?

Muchos profesionales han sufrido en sus propias carnes auténticas historias de horror, de conflictos con terceras personas involucradas en el proyecto, como diseñadores de páginas web o expertos en SEO, que no dudaron en tomar represalias contra el profesional cuando la relación contractual no va todo lo bien que las partes pensaron en un principio.

Los profesionales legales tienen que poseer en exclusiva la propiedad y control de la cuenta de alojamiento web, y no estar sometidos al capricho o a la venganza de terceras personas o empresas. Empresas como Hostgator ofrecen alojamiento web profesional, de alta calidad, con un gran servicio técnico y atención al cliente, todo ello a precios muy asequibles.

5. Utilización de tecnología Flash en las páginas web

Como Flash se conoce a una de las tecnologías de animación y reproducción de gráficos menos querida de la historia de la tecnología reciente. A principio del siglo los diseñadores de páginas web abusaron de ella hasta el infinito. En ese momento, no se disponían otras alternativas tecnológicas para dotar a las páginas web de animación y dinamismo, pero actualmente es una tecnología que prácticamente no se usa.

Visualmente el resultado puede ser bonito, pero presenta una carga demasiado lenta, por lo que muchas personas evitan este tipo de webs, ya que a la gente no le gusta esperar para ver la información que están buscando. Hay muchas personas que tras dos segundos de espera, abandonan la página y se van a ver la de la competencia.

Algunas páginas web se empeñan en poner “intros” en flash, pero dan la opción de “saltar la intro”. Sinceramente, no es una solución que nos guste, muchas veces menos es más. Una página web elegante, bien diseñada, sencilla y con rapidez de carga, será mucho más efectiva que otra realizada con flash. Nuestros usuarios quieren ver información de los servicios que ofrecemos, no efectos especiales, para eso tienen Star Wars.

Además, las webs construidas en flash presentan dificultades de indexación en los motores de búsqueda, por lo que olvídate de aparecer en Google.

Errores abogados6. Contenidos obsoletos

Renovarse o morir. Como en casi todos los aspectos de la vida, hay que ir renovándose periódicamente. Este es otro de los grandes errores que cometes muchos profesionales en sus páginas web, construir sitios web estáticos hace varios años y olvidarse completamente de ellos, hasta que quedan completamente desfasados.

Imaginemos un despacho de abogados que diseño su web hace varios años. Es frecuente que hayan cambiado de despacho (dirección), teléfono, se hayan especializado en determinadas prácticas jurídicas e incluso puede que hayan tenido cambios entre sus socios. Por no decir que igual han ganado casos extraordinariamente mediáticos y nadie ha actualizado esa web con esa información.

En cuanto al SEO, o arte de posicionarse en buscadores, es de extraordinaria importancia mantener la web actualizada. Google adora a las webs que integran frecuentemente contenidos frescos, cuantos más mejor.

Por ello, una de las mejores técnicas para ser adorado por los buscadores es no mantener una web con información estática. Debemos aportar nueva información a la web con toda la frecuencia que nos sea posible.

Para ello, la mejor idea que podemos tener es integrar en el diseño general de la web un blog. Allí podemos publicar noticias de nuestro negocio, éxitos profesionales obtenidos, colaboraciones, comentarios de índole legal y todo lo que se nos ocurra relacionado con nuestra profesión. Cuanto más, mejor. Toda esta información le encantará tanto a los motores de búsqueda como a nuestros clientes potenciales, que estarán encantados de descubrir la información que pones a su alcance. En nuestra opinión la mejor plataforma de blogging es WordPress (el blog que lees está construido sobre esta plataforma).

7. No facilitar suficiente información sobre el profesional y su capacidad

No facilitar la suficiente información jurídica sobre el profesional, formación y capacidad es otro error muy frecuente entre los propietarios de sitios web del ámbito legal. Normalmente las personas que rastrean la web en busca de un abogado, un detective, un perito judicial o cualquier otro profesional del Derecho, no suelen estar interesados en ningún profesional en concreto. Simplemente están interesados en resolver su problema, la cuestión jurídica que les llevó a adentrarse en la red en busca de un profesional. En pocas palabras, quieren información (cuanta más mejor) sobre su problema.

¿Y que podemos hacer nosotros al respecto? Muy sencillo, la gente no quiere leer únicamente en tu web que eres el mejor detective, el mejor abogado o el mejor en cualquier área. Lo que quiere es que se lo demuestres. ¿Cómo? Puedes escribir artículos o entradas en tu blog que demuestran tu experiencia en el sector. Un profesional que es lo suficientemente competente en su área debe demostrar amplios conocimientos en la misma, y eso debe apreciarse en su sitio web. Utiliza ese conocimiento para ganar más clientes.

A este respecto, otro consejo que puede ser muy importante de cara a la percepción de la profesionalidad por parte del usuario, es reservar un lugar de tu web para indicar las colaboraciones que hayas tenido con otras web o entrevistas que te hayan realizado. El razonamiento es simple… si esta persona publica incluso para otras web sus contenidos, entonces debe ser bueno. En este punto en concreto podemos ayudarte, puedes informarte como colaborar en nuestro sitio web aquí.

8. Campo de actuación profesional demasiado amplio

Los sitios webs de los profesionales jurídicos con frecuencia no logran llegar a un público específico. Esto se hace particularmente común entre los abogados generalistas. En Internet es difícil llegar a un grupo de clientes tan extenso como los que pueden estar interesados en un concepto tan amplio del Derecho. Dicho más técnicamente, es muy difícil (aunque no imposible) que un sitio web no especializado ocupe los primeros lugares en todas las áreas de práctica. Un abogado generalista lo tendrá muy difícil para conseguir los primeros puestos en los ranking de Google.

Es mucho más fácil posicionarse como “Abogado penalista en Madrid” que por “Abogado en Madrid”. Para el segundo de los casos, la inversión en SEO podría ser muy elevada, y aun así nadie nos podrá asegurar los primeros puestos en Google.

9. Gran cantidad de fotografías, vídeos y gráficos

Este error guarda una evidente relación con el ya expuesto en el punto cinco. Nada va a ralentizar tanto la carga de una página web como las fotografías en alta resolución y los gráficos “pesados”. Salvo para páginas extraordinariamente optimizadas, con servidores muy potentes y rápidos, el uso de estas imágenes ralentizaran en exceso la carga de tu página, y eso como hemos dicho anteriormente, no le gusta nada a tus usuarios, que quieren información rápida sobre sus problemas legales y quien se los aclare y solucione.

Hay que poner fotografías en su justa medida. Es adecuado un número bajo de fotografías que armonicen el diseño de nuestra web y ayuden al SEO de la misma, pero un excesivo número de imágenes en alta resolución hará que la espera se les haga eterna a los navegantes, y al final se marcharán del sitio sin ver lo que puedes ofrecerles. Y lo que es peor, su siguiente acto será hacer click en la página de la competencia.

Este tipo de sitios web profesionales hay que enfocarlos hacia las palabras, no hacia las imágenes y los vídeos.

10. No aparecer en directorios de profesionales jurídicos y otras páginas web de su ramo

Una vez tengamos nuestra flamante página web, nuestro principal objetivo será que aparezca enlazada en directorios profesionales del ámbito legal y en otras webs especializadas en nuestra materia o en otras íntimamente relacionadas, con el objetivo que sus usuarios puedan estar interesados en nuestros servicios. Este tipo de enlaces, siempre que tengan calidad, aumentarán el tráfico de nuestra web y mejoraran el SEO de nuestro sitio.

Dicho esto, tampoco podemos enlazar con páginas de baja calidad o granjas de enlaces, ya que esto puede resultar contraproducente. Hay que obtener enlaces en sitios de calidad, que nos ofrezcan un tráfico segmentado de personas interesadas verdaderamente en nuestros servicios. Por ejemplo, sería totalmente improcedente que nos enlazara una web dedicada a los chistes, o recetas de cocina.

A este respecto, puedes darte de alta totalmente gratis en nuestro directorio de profesionales del ámbito legal, sea cual sea tu área de práctica, consiguiendo así muchos contactos de potenciales clientes. Todo este trabajo de seleccionar directorios profesionales y páginas web adecuadas, puede consumir bastante de tu tiempo, pero el esfuerzo con el tiempo valdrá la pena.

¿Has sufrido en tus carnes otros errores en tu página web? Estaremos encantados de que nos lo cuentes comentando en este post.

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