10 señales de que dominas las relaciones con tu abogado

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Con este artículo no pretendemos sentar las bases de las relaciones entre abogado y cliente ni establecer una guía legal sobre estos procedimientos. Cuando hablamos de dominar las relaciones con tu abogado, nuestra intención es citar algunas de las cuestiones que muchas veces se producen cuando lo contratamos.

1. ¿Necesita ponerse en contacto constantemente con su abogado?

No es ni una buena idea, ni necesario, pues posiblemente no ayuda a resolver el caso el estar a cada hora (incluidos los fines de semana o las horas de la noche) llamando o enviando correos a nuestro abogado. Además lo más probable es que el letrado acabe molestándose (aunque no lo diga) pues además de su derecho al descanso y a la vida personal, puede estar trabajando en casos de otros clientes y no es conveniente que sufra las consiguientes interrupciones. Usted debe permanecer tranquilo, confiado; si existiera algún dato o alguna novedad reseñable, ellos mismos se pondrán en contacto con usted. En caso de que pasaran por alto comunicarle algo de vital importancia y que usted tuviera que conocer, podrá realizar la queja oportuna por falta de diligencia, pero de lo contrario, es mejor dejarles hacer su trabajo sin presiones para que puedan ayudarle mejor.¿Sabes relacionarte con tu abogado?

2. ¿Puedo representarme a mí mismo en un juicio?

La respuesta es sí, aunque requiere de diferentes y variados matices y aunque sea posible en algunos casos, quizás no sea lo más recomendable.

Se puede acudir a un juicio sin asistencia de un abogado, en ciertas reclamaciones (civiles), reclamaciones de deudas (hasta un máximo concreto), en procesos del ámbito laboral (juzgado de lo Social), en juicios de faltas por infracciones penales leves o en algunos trámites sencillos.

La opción existe, pero resulta arriesgado prescindir del asesoramiento de un profesional. En primer lugar, prescindiremos de una opinión y visión objetiva de los hechos. En segundo lugar, corremos el peligro, fruto de la subjetividad, de ofuscarnos y “meter la pata” a falta de ese asesor que nos haga ver las cosas tal y como son en realidad. La tranquilidad de dejar nuestros problemas en mano de otra persona y liberarnos de una parte de la carga emocional es otra de las ventajas de delegar en un letrado.

3. ¿Abogado o marioneta?

Este es un problema con el que se enfrentan algunos abogados. Hay clientes que presionan y “atan de pies y manos” a sus letrados pretendiendo convertirlos en marionetas, llegando incluso a acosarlos porque no quedan conformes con ninguna de las explicaciones que reciben. En muchas ocasiones pretenden hablar por boca de sus abogados y tal como comentábamos en el primer punto, suelen ser estos los que mantienen una comunicación continua, a través del teléfono, correos electrónicos, etc., agobiando continuamente al profesional.

4. Asuma la realidad del caso y cuente todo a su letrado.

Debe existir confianza total con nuestro abogado. Si entendemos que la relación entre letrado y cliente es una relación privada, en la que prevalece la discreción y confidencialidad, podremos trabajar mejor y llevar el caso al mejor puerto. Hay que contar todo a nuestro representante legal, lo bueno, lo malo y lo peor. Su abogado está ahí para ayudarle y no podrá hacerlo al 100% si usted no asume y explica los pormenores del caso. Algo que para usted puede ser trivial puede ser la clave que desencadene la resolución del procedimiento a su favor.

5. ¿Confunde a su abogado con un psicólogo?

Cuidado con acudir a su letrado buscando además de asesoramiento legal, una ayuda a los problemas personales. Los abogados son perfectamente conscientes y entienden que usted pueda estar pasando por un momento difícil en su vida, sobre todo si se trata de un problema de tipo familiar, pero no pueden ocuparse de campos que le competen. Si cree que toda esta situación le está superando, quizás es momento de que paralelamente al asesoramiento jurídico, busque un profesional que le ayude verdaderamente a nivel personal. Hoy en día, acudir a un psicoterapeuta es una situación bastante común, teniendo en cuenta el estrés y la presión a la que los ciudadanos estamos sometidos constantemente.

6. Minimice al máximo la preocupación por los pequeños problemas.

Es cierto que hay litigios o procedimientos que tratan de dirimir conflictos de calado bastante importante, por eso, es importante no perder el sentido de la perspectiva, y no agobiarnos ni preocuparnos por peleas de menor trascendencia.

Su abogado por supuesto en cualquier caso luchará por sus intereses, pero cuanto menos nerviosismo y presión ejerza usted sobre el mismo, mejores resultados obtendrá.

7. ¿Va buscando un abogado grandilocuente como los que salen en las películas?

Sí, todos los hemos visto en los debates y programas televisivos y en muchas películas; defienden de forma extravagante y agresiva diversas posturas y clientes de todo tipo. Posiblemente hemos pensado que esa es la actitud que buscamos en nuestro abogado.

Sin embargo, este comportamiento no solo no es beneficioso, sino que puede ser contraproducente. En realidad esta vehemencia y agresividad es una postura a la cámara, un espectáculo, que puede distraer de lo realmente importante. Leer más…

8. ¿Usa o abusa de nuestro sistema legal?

En ocasiones, algunas personas más que usar, abusan del sistema legal. Lo utilizan muchas veces como arma para la venganza. Nuestro sistema judicial está saturado. Utilice los servicios legales para conseguir aquello que es justo y razonable.

Muchas veces, si usted lo desea, su abogado puede llegar a acuerdos con la parte contraria para evitar llegar a juicio.

9. No viva obsesionado por sus procesos judiciales. Tómelo como si fuera un asunto de negocios.

Al fin y al cabo es algo parecido a esto último. Usted va a encontrarse con un buen número de profesionales para los que este es solo un caso más. Ninguno de ellos, posiblemente, va a dedicarse a mejorar su angustia emocional, así que aprenda a ver estos procedimientos judiciales como algo externo, como un trámite, como un negocio que se cerrará de mejor o peor manera (su abogado procurará que sea de la mejor forma posible).

10. Busque un buen abogado. Justifique su presupuesto.

Los servicios de los abogados y demás trabajadores del ámbito legal representan un desembolso importante. Usted debe organizar el tema económico antes de plantearse contratar sus servicios. Es un trabajo muy especializado y de dedicación y como tal, requiere de unos pagos elevados, acorde a los servicios prestados.

De cualquier forma, si no cuentas con un respaldo económico que te permita contratar un abogado, puedes recurrir a los servicios de un abogado de oficio o pagar por una parte de asesoramiento, etc. Lo importante es que saques un buen rendimiento a tus ahorros.