21 medidas esenciales que debes tomar al contratar a un abogado

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Si esta es la primera vez que vas a contratar a un abogado, bien sea para una acción penal o civil, puede que te surjan dudas y vaciles sobre cuál sería el más apropiado o si estarás actuando correctamente al dar los primeros pasos en tu relación con tu letrado. Lo que sabrás seguro es que no todos los profesionales son iguales ni ofrecen soluciones similares, y tú tendrás que encontrar aquel que más se adapte a tus necesidades.

¿Qué cuestiones puedes plantearte a la hora de enfrentarte a un problema de tipo legal? Entre otras cosas, debes preguntarte, ¿necesito un abogado?, ¿cuál es el abogado que necesito?, ¿es especialista en la materia?, ¿tiene experiencia en casos similares al mío?, ¿qué soluciones me ofrece frente al conflicto?, ¿qué alternativas a la demanda considera?, ¿a cuánto ascienden sus honorarios?, ¿cuándo y cómo tengo que realizar los pagos?, ¿cómo me va a mantener informado de los avances de mi caso?, etc.

Todas estas y otras cuestiones intentaremos desgranarlas a continuación.

1. Realmente, ¿Necesito un abogado?

Este es un planteamiento general, básico. Si necesitas interponer una demanda, has sido acusado de un delito, estás inmerso en un proceso de divorcio, etc., lo necesitas. Es más, un abogado no es necesario únicamente para representarnos en procedimientos judiciales. En muchos casos, pueden proporcionarnos también asesoramiento profesional y consejos expertos sobre infinidad de asuntos, como sobre la planificación del patrimonio, recomendaciones en materia de adopción, redacción de contratos, estrategias fiscales, etc. Contar con un buen abogado que nos oriente y resuelva nuestros problemas de forma temprana, puede facilitar mucho nuestra vida.

De cualquier forma, debemos ser conscientes de cuándo necesitamos un abogado y además, ser capaces de elegir el que mejor nos conviene.

Contratar a un abogado2. ¿El objeto de tu reclamación constituye ciertamente un caso judicial?

¿Realmente tengo posibilidades de que el procedimiento vaya adelante? Algunas demandas no son ni siquiera admitidas a trámite, y otras son la “crónica de una muerte anunciada” ya desde su nacimiento. Posiblemente, si consigues un buen abogado (la mayoría) este te alertará sobre las posibilidades del caso, pero podrías encontrarte con algún letrado que siga adelante y te cobre unos honorarios importantes por una causa que no tenía futuro alguno.

3. ¿Puedes solucionar el conflicto sin necesidad de iniciar un proceso judicial?

En ocasiones, las personas estamos tan seguras de que tenemos razón (y posiblemente sea así en muchos casos) que pasamos por alto la opción de contemplar un acuerdo entre las partes que de alcanzarse puede ahorrarnos muchos quebraderos de cabeza. Si el demandado sabe que tiene “la culpa”, seguramente estará interesado en alcanzar dicho acuerdo y hará todo lo posible por resolver el asunto antes de ir a juicio. Asegúrate de que el profesional elegido tiene una mente flexible y abierta a los diferentes medios de resolución de conflictos (mediación, arbitraje…)

4. Encuentra el abogado que mejor se adapte a tus necesidades

La oferta de abogados es muy grande, pero, ¿cómo puedes encontrar el que mejor se adapte a tus necesidades? Pues posiblemente debas buscar un profesional accesible, con el que puedas hablar y contactar de forma fácil y que responda a todas tus dudas, que esté especializado en la materia sobre la que trate tu problema y que se ajuste a tu presupuesto. Internet es una herramienta indispensable para encontrar el abogado que necesitas. En los buscadores de abogados, puedes seleccionar, ampliar información, solicitar información a través de formularios de contacto, comparar profesionales, etc. hasta encontrar el letrado que más se ajuste a tus necesidades.

5. ¿En caso de ganar, podrás cobrar?

Aún en el supuesto de que ganes en los tribunales, ¿estás seguro de que la persona demandada está en situación de responder y pagar si ganas? Deberías asegurarte de que finalmente podrás cobrar si estás decidido a gastar una buena cantidad de dinero en demandas.

6. ¿Tienes dinero para hacer frente a los gastos que supone iniciar un procedimiento judicial?

Lamentablemente las demandas pueden llegar a ser muy costosas (y ya no hablamos solo de dinero). Hay que pagar abogado, procurador, pagar tasas judiciales. Si finalmente estás decidido, deberías solicitar información a tu abogado; es apropiado que te facilite una estimación de los gastos legales para que puedas calcular la viabilidad de la demanda según tus posibilidades.

7. ¿Cuentas con el tiempo y el ánimo suficiente para poner una demanda?

Un procedimiento de este tipo consumirá una gran parte de tu tiempo y de tu energía vital. Puede dilatarse mucho en el tiempo y resultar emocionalmente agotador.

8. ¿Estás dentro de los plazos para presentar la demanda?

Asegúrate de que aún no se ha vencido el límite de tiempo para presentar tu demanda según los que establecen claramente las leyes de nuestro país.

9. ¿Necesitas un abogado para representarte en tu caso en concreto?

Dependiendo de qué se trate, la ley permite algunos supuestos en los que no es necesaria la representación por parte de un letrado. Este es un punto a tener en cuenta, aunque es cierto que desde LaWebLegal siempre recomendamos el asesoramiento y representación por parte de un profesional, ya que estamos tratando temas complejos y técnicos. Ahorrarás dinero, pero las garantías de éxito se reducirán significativamente. Leer más…

10. Especialización

Por lo general, teniendo en cuenta la amplitud del ámbito legal, los abogados suelen estar especializados en campos concretos. Algunos se han especializado en divorcios, otros en litigios comerciales, custodia de los hijos, inmigración, propiedad intelectual… dependiendo de cuáles sean tus necesidades, sin duda este será el primer o uno de los primeros asuntos que debes analizar para conseguir el mejor abogado.

11. Podrás ser totalmente sincero. Secreto profesional del abogado

Este también es un punto vital que debes conocer. Podrás hablar con total seguridad con tu abogado, pues este tiene la obligación de mantener todo en secreto, tal y como se recoge y regula en diferentes textos legislativos de nuestro país. La Constitución española (“La Ley regulará los casos en que, por razón de parentesco o de secreto profesional, no se estará obligado a declarar sobre hechos presuntamente delictivos“), la LOPJ (“Los abogados deberán guardar secreto de todos los hechos o noticias…”), así como el Estatuto General de la abogacía y por supuesto el Código Deontológico del abogado, son los encargados de regular este tema.

12. Busca siempre referencias 

Las recomendaciones, al igual que en otras facetas de la vida, son muy importantes. Elegir un buen abogado es vital para alcanzar el éxito en nuestra demanda. Podemos pedir opiniones a nuestros familiares y amigos, que quizás tengan buenas experiencias. También contamos con las plataformas online de búsqueda de profesionales, donde podremos comparar experiencia, trayectoria, formación, idiomas, etc.

 13. Fórmate, lee y aprende

Antes de comenzar incluso la búsqueda del profesional que te represente legalmente, es interesante que conozcas lo máximo posible sobre el tema para que la comunicación durante el proceso sea fluida y clara y podamos entender a nuestro futuro abogado. Será necesario conocer la jerga, comprender todo lo posible sobre el tema en cuestión. En Internet cuentas con información interesante posiblemente sobre cualquier tema y concepto legal.

14. Es interesante que consideres varios abogados antes de decidirte por uno

Algunos abogados ofrecen una primera consulta gratuita. Elegir bien es una decisión importantísima, pues un buen profesional especializado en el tema puede marcar la diferencia. En esta primera toma de contacto, puedes obtener información muy importante que te ayudará a entender mejor la magnitud y complejidad de tu problema y a decidir entre uno u otro.

Puedes redactar o preparar una serie de preguntas que te orienten para conseguir toda la información que necesitas en esa primera consulta. Lo ideal es tener una entrevista en persona con cada uno de los profesionales que has seleccionado previamente, pero si no es posible, al menos podrás contactar por teléfono y enviar las preguntas que has preparado a través de un correo electrónico de contacto. No olvides pedir referencias, casos en los que han trabajado, experiencia en el campo que nos interesa, etc.

15.  Inmediatez

En el caso de que estés valorando interponer una demanda, puedes reflexionar sobre lo anteriormente comentado y puedes permitirte tal vez cierta demora. En caso de que seas tú el que ha sido acusado y te encuentres inmerso en una demanda legal, te recomendamos que te pongas en contacto inmediatamente con un abogado. En este último caso, más que nunca, el tiempo es oro.

16. Ten cuidado con la publicidad engañosa

Evidentemente se trata de una máxima aplicable a cualquier aspecto de la vida. Por lo general, si algo suena demasiado bien para ser verdad, posiblemente no lo sea. No te dejes impresionar por la primera imagen y aplica los consejos expuestos anteriormente.

17. Precios y formas de pago

Una vez elegido el profesional que nos representará en las cuestiones legales, tendremos que asegurarnos de que conocemos cuáles serán los honorarios y cuál será la forma de pago. Ten en cuenta que existen diferentes formas de pagar a nuestro letrado. Pueden solicitar el pago por horas de trabajo, una tarifa plana, un porcentaje fijado sobre el total del beneficio obtenido tras el juicio, etc. Dejar constancia por escrito y entender perfectamente cuáles son las formas de pago es imprescindible a la hora de enfrentarnos a la contratación de nuestro letrado.

 18. Asegúrate de entender todo lo que firmas y pagas

Valora siempre que tu abogado se dirija a ti con un lenguaje claro y directo, que te permita entender en todo momento lo que te está contando. No firmes un contrato o un documento sin estar seguro de comprender el contenido del mismo en todas y cada una de sus partes.

Cuanto más clara sea la comunicación entre cliente y abogado y cuanto más se entiendan, más fuerte y productiva será su relación laboral.

19. Establece junto a tu abogado las reglas básicas del “juego” y desarrolla una estrategia.

Una vez seleccionado el profesional, asegúrate de comunicar claramente cuáles son tus expectativas reales y cuáles serán las estrategias que se seguirán para ganar. No dejes las cosas importantes al azar. Debéis acordar la cantidad máxima de gasto a la que estas dispuesto a llegar, cuál es la cantidad mínima que quieres solicitar (si es el caso), cuánto tiempo se va a dedicar a tu procedimiento legal, etc. Desarrolla con él la estrategia con la que alcanzarás el éxito.

20. Puedes minimizar costos

Para ello, intenta informar desde el primer momento a tu abogado de todo aquello que recuerdes y que pueda ser importante para el caso; acelerarás el proceso. Elige desde el principio cuidadosamente el abogado que más te conviene. Si te planteas cambiar más adelante, los gastos se dispararán. Puedes intentar realizar algo del trabajo (llegando a acuerdos con tu letrado); trabajos sencillos, búsqueda de información, redacción de documentos (si tienes la mínima formación), etc. Se trata de ayudarte un poco con los honorarios si necesitas ahorrar un poco más.

21. ¿Se puede despedir a un abogado?

Tienes derecho a despedir a tu abogado si consideras que no está realizando su trabajo correctamente, pero ten en cuenta los contratos que hayas firmado con él. Este es un punto importante al redactar el acuerdo, pues no nos interesa firmar cláusulas por las que, en caso de no estar contentos con el trabajo del letrado, tengamos que pagar algún tipo de indemnización.

Es deber de tu letrado cumplir con todas y cada una de sus obligaciones legales y realizar su trabajo con el fin de alcanzar el éxito de cada uno de sus procesos legales y siempre en aras de conseguir el mejor interés para su cliente. Es lógico, por tanto, y tratando como se tratan temas importantes y vitales en muchos casos, que te puedas plantear si ese abogado que finalmente has elegido, no cumple con tus expectativas, no es el adecuado y no te representa bien.

Que cambiar de abogado en mitad de un procedimiento no es lo más aconsejable es cierto, pero aunque no sea recomendable, en algunas ocasiones, si vemos peligrar nuestro asunto, debemos buscar un nuevo profesional.

Lo primero que debes hacer es revisar cuidadosamente el contrato o el acuerdo que media entre tú y tu abogado. Lee bien las condiciones de pago y si existe alguna cláusula que complique la extinción del mismo (no suele ser lo normal). Debes dejar bien resueltas todas las cuestiones relativas al dinero, tanto al que has pagado por adelantado (y que quizás puedas recuperar al menos en una parte), como al que puede que aún debas de sus honorarios y que resulten del acuerdo previo.

Puedes redactar un correo electrónico o una carta que enviarás por correo electrónico a tu letrado, informándole de tus intenciones. También puedes tener una reunión en su despacho, pero es importante el documento escrito.

Teniendo en cuenta cuáles han sido los puntos débiles de tu anterior letrado, elige cuidadosamente al nuevo abogado y asegúrate de haber contratado al elegido antes de despedir al anterior.