Análisis de los delitos contra los animales domésticos

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Sin duda uno de los delitos que despiertan mayor repulsa penal (con el permiso de muchos otros que por supuesto suponen y merecen también una repulsa general) son los delitos relacionados con el maltrato de animales domésticos. A la vez de ser unos de los delitos que despiertan la repulsa popular, también decir que son uno de los tipos de delitos que su tipificación y las penas establecidas en tales tipificaciones despiertan una mayor indignación y controversia, pues son muchas las personas que manifiestan su descontento con una legislación que consideran demasiado laxa, y creen y demandan que tales hechos delictivos deberían tener un castigo mayor, mucho mayor.

Lo que dice la ley sobre la muerte, mutilación y el maltrato a los animales domésticos

No corresponde en este artículo expresar la opinión personal ni hacer valoraciones o juicios sobre la idoneidad o no de incrementar estas penas, y lo justo o no de incrementarlas, el objetivo de este artículo es mostrar tal y como son las penas en la actualidad para los delitos contra los animales domésticos y que sea a partir de estos datos objetivos el lector o lectora quien en su profunda y particular reflexión determine de la justicia o injusticia de tales penas.

Legislación sobre animales en BarcelonaAsí y para empezar a determinar las penas que el Código Penal establece en relación a los delitos contra los animales domésticos decir que estas se encuentran encuadradas dentro del apartado denominado “de los delitos relativos a la protección de la flora, fauna y animales domésticos”

Concretamente en lo relacionado con el maltrato de animales domésticos el Código Penal nos dice que “el que por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente a un animal doméstico o amansado, causándole la muerte o lesiones que menoscaben gravemente su salud, será castigado con la pena de tres meses a un año de prisión e inhabilitación especial de uno a tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales”

Dicho de otro modo lo anterior, matar, mutilar o dañar gravemente a un animal doméstico tiene unas consecuencias penales que van de los tres meses al año de cárcel. Ello teniendo en consideración además que en un ordenamiento donde las personas que carezcan de condenas anteriores y la pena aplicada no supere los dos años con toda probabilidad no deberá entrar en prisión, pues le será concedida la libertad condicional, lo que supone que la gran mayoría de los casos juzgados terminarán con el culpable sin entrar en prisión.

Exposición, no valoración

Como se decía no es una interpretación valorativa de la ley, es una exposición objetiva de las penas que existen por cometer una atrocidad de este tipo, y también resulta objetivo decir que por debajo de los dos años raramente entrará en prisión el culpable, pues ello determina en muchos casos la eficacia o la justicia de la pena, pues resulta claro que no es lo mismo una condena de dos años con cumplimiento íntegro en prisión, que una pena de dos años con un cumplimiento en parte en prisión, que una pena de prisión que desde un primer momento no aplique entrar en prisión por serle concedida al reo la libertad condicional.

Tampoco puede decirse que sea valorativo o interpretativo hacer como se ha hecho aquí de catalogar tal acción como “atroz”, si tal acción puede catalogarse objetivamente así. Por ello no cabe que se pueda decir que con tal catalogación ya se está emitiendo un juicio y presuponiendo que quien lo lee debe interpretar que no es suficiente con las penas que ya existen, pues tal catalogación lo único que hace es calificar a las acciones que define el Código Penal como delitos contra los animales domésticos con un vocablo que según la misma RAE tiene como significado de atroz el cometer un acto fiero, cruel inhumano, grave, terrible, pésimo y muy desagradable.

Así, queda claro que se tenga el posicionamiento que se tenga no se puede negar que el hecho de matar o dañar a un animal resulta como mínimo un acto cruel y para el común aceptado socialmente probablemente la mayoría (o todas) de las demás calificaciones. Por ello catalogar una acción que es cruel como una acción atroz no hace más que responder a un detalle objetivo del mismo significado del acto cometido.

Finalmente destacar que tal y como se ha mencionado, este artículo se ha centrado en detallar los ilícitos penales relativos al maltrato de animales domésticos directamente, sin entrar a valorar otro tipo de delitos generales (robo de un animal, etc. que si bien puede haber un animal de por medio jurídicamente no es un delito contra el animales mismo) o bien otro tipo de consideraciones administrativas o de otras jurisdicciones no penales que apliquen o pudieran aplicar.