Animales domésticos en transporte público de Barcelona

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Tener un animal doméstico es una de las mejores decisiones que se pueden tomar en la vida y sin duda es una fuente inagotable de felicidad para muchas personas, pero sin duda también tener un animal acarrea una gran responsabilidad, una responsabilidad que mucha gente luego no está dispuesta a asumir.

Laxitud en las leyes de protección de los animales domésticos

Como en prácticamente todo aquello que conlleva unas obligaciones y unos derechos, unas responsabilidades, existe una ley o leyes que lo regulan, y en el caso de la tenencia de animales domésticos no es una excepción.

Perros en transporte públicoNo es una excepción, y en muchos casos precisamente uno de los aspectos que se critican sobre la regulación de la tenencia de animales no es precisamente que existan muchas normas o su dureza, al contrario, en muchas ocasiones se critica la poca protección que éstas ofrecen a los animales, y la laxitud de las mismas.

Hoy en este asunto nos queremos focalizar no tanto en analizar la laxitud o dureza de estas normas ni su trayectoria o realidad actual, sino que se quiere poner el foco en una norma que supone un buen referente de la convivencia entre animales y personas en el entorno de los espacios públicos de una ciudad.

Animales domésticos en el transporte público de Barcelona

Resulta interesante hacer referencia, poner el foco concretamente, en un aspecto que tiene relación con los animales domésticos y que se circunscribe en este caso a la Ciudad Condal, a Barcelona. En este punto nos referimos a la reciente posibilidad de que los animales domésticos también puedan viajar en el transporte público, concretamente en el Metro de Barcelona. Esta norma, no exenta de polémica y de controversia, sin duda también ha supuesto un paso adelante en la normalización de la convivencia en los espacios públicos de la ciudad entre los animales y las personas.

Desde siempre, perros guía para personas invidentes, perros de las fuerzas de seguridad, u otros concretos supuestos, han podido viajar en los transportes públicos de la ciudad de Barcelona, lo que supone una novedad la reciente entrada en vigor de la norma que faculta a los animales domésticos viajar en transporte público es la generalización de tal posibilidad, con condiciones, eso sí, por supuesto.

Así, desde el pasado día 1 de octubre del 2014 se permite el acceso al Metro de Barcelona también de los perros medianos y grandes. Añadiéndose así a la posibilidad que ya existía de que viajasen en el Metro barcelonés los perros de asistencia, y también los perros de tamaño pequeño que viajaban adecuadamente en habitáculos específicos para ellos.

Tal posibilidad se dará siempre y cuando los perros viajen con su correspondiente bozal y correa. La misma no deberá ser en ningún caso extensible, deberá ser del tamaño adecuado al tamaño del animal y el perro siempre deberá estar a una distancia máxima de 50 centímetros de su propietario.

Los perros que viajen en el Metro de Barcelona no podrán ocupar ningún asiento del transporte suburbano y tampoco se les permitirá hacer uso de las escaleras mecánicas de las que dispongan las estaciones del transporte suburbano. Por el contrario, los animales domésticos, sí que podrán hacer uso de los ascensores situados en las estaciones del Metro de Barcelona.

Está norma vigente desde el pasado día 1 de octubre del año 2014 también estipula que en las consideradas horas punta existirá limitación de que viajen estos animales. Así en las franjas que van desde las 7 hasta las 9:30h de la mañana por un lado y por el otro desde las 17 hasta las 19h aplicará esta limitación, excepto los fines de semana y festivos en la ciudad de Barcelona cuando tal limitación no resultará aplicable. Tampoco resultará aplicable ningún día desde el 24 de junio de cada año hasta el 11 de septiembre del mismo año.

La limitación anteriormente dicha, no resulta óbice para que, además, el órgano competente pueda aplicar algún tipo de limitación en el transporte de animales domésticos, en el transporte de perros que mediante tal norma resultan habilitados, siempre que pueda existir alguna necesidad de servicio especial que así lo requiera. Tal es el caso de aglomeraciones puntuales, eventos señalados, etc.

Por supuesto, los perros que viajen en el Metro de Barcelona deben cumplir escrupulosamente con toda la normativa sanitaria en relación a sus cuidados que les corresponda, y también que su propietario cumpla con todas las consideraciones legales que las normas le obligan como propietario del animal.

Otro punto interesante que dicta esta norma es que el número de animales que puede transportar una persona en el Metro de Barcelona no es ilimitado. Dicho de otro modo, si tenemos una camada de perros no podremos hacerlos viajar con nosotros todos a la vez, pues con carácter general sólo está permitido que viaje un perro por persona. Ahora bien, en casos excepcionales se podrá viajar con un segundo animal siempre y cuando, este último, viaje con un trasportín adecuado para él.

La responsabilidad de todos los daños que pueda sufrir o provocar el animal, a las mismas instalaciones del Metro de Barcelona, así como a cualquier tercero, es responsabilidad del propietario del perro. También es responsabilidad de quien transporta al perro que tanto él mismo, como el perro, mantengan una actitud que no perturbe a los demás usuarios, que no resulte molesta ni insalubre. Cualquier actitud o acción inadecuada del portador o del portado provocará la inhabilitación para que puedan viajar en el Metro de Barcelona, sin perjuicio de las responsabilidades adicionales en las que puedan incurrir por sus actitudes o acciones.

Por último, indicar que no cualquier persona puede transportar a un perro dentro de las instalaciones de Metro de Barcelona, pues tan sólo podrán portar a los animales personas mayores de 16 años y siempre y cuando los perros formen parte de su unidad familiar. La edad de 16 años se aumenta a 18 para los perros catalogados como potencialmente peligrosos, además el portador de estos perros deberá llevar consigo la correspondiente licencia para poder llevarlos. Todos ellos deberán ir debidamente identificados y con su chip, tal y como se exige por orden municipal.