Asegurar los contratos de representación

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La representación de artistas, deportistas y otros profesionales es una especialidad en sí misma, y es muy importante que todas aquellas personas que despunten en alguna especialidad cuenten con un buen profesional para guiar los designios de su carrera y, sobre todo, para conseguirle los mejores contratos de representación posibles. Veamos cómo deben establecerse las pautas para cualquier artista o deportista que se precie.

En primer lugar, lo que debe decirse es que, en realidad, tener un representante no debería ser algo que sólo y tan sólo se planteasen los profesionales ya consagrados, las estrellas rutilantes, al contrario, en realidad cualquier persona que despunte en una especialidad de este tipo y que tenga vistos de convertirse en profesional de su campo debería planteárselo.

La primera recomendación que puede darse es que resulta muy importante que al profesional que se contrate sea un profesional con experiencia y solidez reconocida. Por ejemplo, contratar abogados para estas labores puede llegar a ser una buena decisión por la capacidad de negociación y de plasmación de contratos que tienen.

contratos de representaciónObviamente, deberán ser un tipo de abogados en concreto (especialistas en derecho deportivo) y deberán ser profesionales que, además, cuenten con esa capacidad comercial de conseguir sponsors, partners y empresas que contraten a su representado pero, sobre todo, deberán ser abogados que sepan atar bien los contratos. A no ser, por supuesto, que se decida desdoblar la función, es decir, por un lado tener un representante que se encargue de la función más comercial y un abogado para los aspectos más legales pero, en ese caso, ya estaríamos hablando en todo caso de otro tema.

Sea como fuere, y hablando de los aspectos legales de cualquier contratación, deben primar dos prismas principales: por un lado, se debe establecer el contrato de representación que liga al representante con su representado, y luego existen los contratos que deberá firmar el representado con los sponsors, partners, empresas y demás entes que le contraten.

Uno de los aspectos más importantes y relevantes de los contratos de representación es que queden los menores cabos sueltos posibles. Que todo esté lo más detallado posible es una recomendación general a todo tipo de contrato y en este caso, por supuesto, no es ninguna excepción.

Otro de los elementos clave será el de establecer las competencias, las atribuciones que tendrá el representante sobre su representado. En este punto es importante dotar el representante de una cierta flexibilidad para que pueda negociar de la mejor forma posible en favor de su representado pero sin darle carta blanca para que pueda hacer y deshacer. En el tema financiero se tiene que intentar retener el máximo control posible en favor del representado, así como en las decisiones finales a tomar también debe de existir una potestad importante del representado. El representante debe guiar y acompañar a su representado, no mandar y dirigir a éste, sino al revés.

Posteriormente, delimitadas estas atribuciones y todos los conceptos que deban negociarse debe llegar el momento de hablar sobre los contratos finales que el representado firme con sus sponsors, partners, clubs y demás. En este caso, una premisa es básica, una premisa que liga perfectamente con el párrafo anterior: el artista, el profesional es él y la última palabra debe tenerla él. Asesorado, aconsejado y lo que sea, pero sabiendo lo que firma y firmando aquello que realmente se ajuste a sus intereses.

Sobre los temas que deben figurar y que se deben tratar en este tipo de contratos podrían versarse páginas y páginas, pero existen algunos elementos ineludibles en la actualidad, existen algunas cláusulas y condiciones que resultan primordiales.

Por supuesto, la remuneración a percibir y la forma y el método de percibirla son fundamentales, pero también lo es las implicaciones fiscales de tal remuneración y quién se hace cargo de estos costes. Otro elemento primordial en los contratos de representación es su duración y algo muy importante cada vez más en todos los contratos (sobre todo, de las estrellas de mayor reconocimiento): quien se queda con los derechos de imagen que la explotación comercial de la figura del profesional generen. Por supuesto, luego existen infinidad de cláusulas y condiciones más que según el caso deben incorporarse de forma detallada e ineludible en cada contrato (causas de resolución, prebendas varias, etc.).