Características e incentivos para las empresas de reducida dimensión en el nuevo Impuesto de sociedades

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A finales del pasado mes de noviembre, la jefatura del estado hizo publicó en el número 288 del Boletín Oficial del Estado (BOE) el texto sobre la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto de Sociedades. La última actualización se realizó antes de finalizar el año. Hoy ya se encuentra consolidado y en vigor.

Una de las modificaciones que nos incluye, se basa en el estímulo a las ERD (empresas de reducida dimensión) para las cuales establece unos incentivos fiscales que les reducirá el coste total a soportar en el Impuesto de Sociedades. Todo ello lo desarrolla en el Capítulo XI, Artículos 101-105 de la ley que nos ocupa.

¿Quién puede beneficiarse de este nuevo plan?

  1. Los incentivos fiscales solo serán de aplicación si el importe neto de nuestra cifra de negocio (es decir, el resultado de descontar a nuestra facturación bruta, completa), los descuentos, las bonificaciones, el IVA y otros impuestos relacionados directamente, fue inferior, en el periodo inmediatamente anterior a 10 millones de euros. De este beneficio, se excluyen las entidades patrimoniales cuyo activo sea constituido en más de la mitad por valores, o que no se la reconozca como actividad económica.

  1. Si somos nuevos empresarios, el importe de la cifra de negocio comprenderá el primer periodo impositivo de nuestra actividad. Si hubiera sido inferior a un año, se elevará al año.

  1. Para las entidades que formemos parte de un grupo societario, el importe neto de la cifra de negocio se computará bajo la suma de todas las entidades pertenecientes al mismo grupo. El propio criterio será de aplicación para aquellas personas físicas solas o conjuntamente con su conyugue, o parientes hasta el segundo grado de consanguinidad, que nos encuentren relacionados con entidades de las cuales seamos socios. Ver artículo 42 del Código de Comercio para ampliar información acerca de las personas y sociedades que se incluyen en este punto.

  1. Podremos beneficiarnos, en un futuro, las entidades o grupo de ellas, que aun habiendo alcanzado la referida cifra de negocio de 10 millones de euros en un periodo impositivo, durante los siguientes 3 no lo hagan. Pasados esos periodos impositivos, podremos beneficiarnos de los nuevos incentivos que se prevén.

Podrán acogerse también, cuando la mencionada cifra de negocio sea superada como consecuencia de una operación acogida en el Capítulo VII – Título VII de esta Ley.

¿En qué podemos beneficiarnos? ¿En qué condiciones?Incentivos para las empresas. Impuesto de Sociedades

  1. Libertad para la amortización del inmovilizado material y de las inversiones inmobiliarias, ligados a actividades económicas. Podremos amortizar con completa libertad siempre que, durante los 2 años siguientes a la fecha del periodo impositivo en que los bienes adquiridos entren en funcionamiento, la plantilla de trabajadores sufra un incremento, respecto al año inmediatamente anterior, y el incremento perdure, como mínimo 2 años. La cuantía de la inversión que nos podremos beneficiar, sobre este régimen, es el resultado de multiplicar 120.000 euros por el mencionado incremento (utilizando hasta 2 decimales). Para el cálculo de la plantilla media y de su posterior incremento, se tendrán en cuenta los contratos de trabajo, incluso los de obra que se hayan ejecutado en el periodo, en relación a un contrato de jornada completa. En el caso de incumplir con la obligación de incrementar, o mantener el incremento de la plantilla, se deberá abonar el beneficio integro, más si procedieran, los intereses de demora. Se incluyen los elementos nuevos del inmovilizado material y de las inversiones inmobiliarias, procedentes de un contrato de arrendamiento financiero, con la condición de ejecutar la opción de compra.

  1. Facilidades para la amortización de elementos nuevos del inmovilizado material, inmovilizado intangible e inversiones inmobiliarias. Siempre que estemos sujetos a actividad económica, y los bienes estén puestos a nuestra disposición durante el periodo impositivo, podremos amortizar en función del resultado de multiplicar por 2 el coeficiente de amortización lineal máximo previsto. En el régimen mencionado serán de aplicación los elementos encargados por un contrato de ejecución de obra registrado durante el periodo impositivo. También serán de aplicación los elementos construidos o producidos por nuestra propia empresa. No incompatibiliza ningún otro beneficio fiscal. Se prevé una deducción del 150 por ciento para el inmovilizado intangible, siempre que se cumplan las condiciones del artículo 101 de la presente ley.

  1. Serán deducibles, con un máximo del 1 por ciento, las pérdidas por la incapacidad de hacer frente a créditos derivados en insolvencia. Esta deducción queda condicionada a que durante el periodo impositivo aplicable, el deudor fuera reconocido como ERD.

  1. Para finalizar, se crea un régimen de reserva de nivelación de bases imponibles (por sus siglas, RNBI) que se establece como reducción en la base imponible positiva un máximo del 10 por ciento, con límite máximo de 1 millón de euros. Las cantidades se adicionarán a la base imponible de los períodos impositivos que concluyan en los 5 años inmediatos. Esta reserva no se nos dispondrá en los casos de desunión de los socios, cuando se suprima, completa o parcialmente, por una acción de reestructuración de la empresa, cuando por una obligación legal deba aplicar la reserva. Con ello conseguimos pagar menos impuestos, a cambio de garantizar parcialmente pagos impositivos futuros.

También se prevé, que a partir del primer día de enero del 2016, se extinga la escala de tributación que se mantiene en dos tramos (del 25 y del 30 por ciento), convirtiéndose en un tipo fijo generalizado del 25 por ciento. Exceptuando los periodos impositivos iniciados este año 2015, para los cuales se prevé un 25 y un 28 por ciento, para los que la base imponible es de hasta 300.000, y a partir de 300.000 respectivamente.

Estos son a rasgos generales, las nuevas características e incentivos que se prevén de ahora en adelante, con el objetivo principal de ajustar el Impuesto de Sociedades a todas aquellas empresas de reducida dimensión. Ahora, con estos nuevos beneficios, podremos seguir trabajando para mantener y hacer crecer nuestros negocios con más facilidades.