Ser un buen abogado no es suficiente. Claves para alcanzar el éxito.

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Muchas veces nos preguntamos cuáles son las condiciones indispensables para ser un abogado exitoso. Y seguro que muchas veces nos han dicho que la clave para serlo está en ser inteligente, estar bien formado e informado y tener experiencia. Pero esto no es del todo cierto o como mínimo, no es suficiente si lo que queremos es llegar a la cima del éxito. Si nos fijamos en cualquier ámbito de la vida cotidiana, no siempre (o casi nunca) aquellas personas mejor formadas se encuentran entre los primeros puestos de las listas de éxito a nivel profesional en su sector. Esto mismo podemos aplicarlo a los abogados. Ser un gran abogado no es suficiente para llegar al éxito, pero sin duda, es un buen principio para lograrlo.

Las claves para alcanzar el éxito

Debes tener en cuenta que el éxito es una habilidad en sí misma, una habilidad que el ser humano puede desarrollar en mayor o menor medida. Teniendo en cuenta que la base de la actuación del abogado es la relación con su cliente, nosotros creemos que la clave para conseguirlo radica en ser capaces de entender a la gente, a los potenciales clientes, y con esta comprensión, dominar dos habilidades fundamentales, que son el marketing jurídico y el desarrollo y la gestión empresarial. Muchos buenos abogados se pasan el día estudiando casos, inmersos en el análisis de libros, leyes y reglamentos, y desconocen que el verdadero secreto del éxito comienza por conocer profundamente a las personas, por saber qué decirles en cada momento, cómo ayudarlas a resolver sus problemas jurídicos con eficacia, consiste en relacionarse de forma atrayente con ellas, radica en convertirse en profesionales indispensables, en escucharlas, etc.

Ser un abogado con éxito profesionalPrimero. Ser expertos en Marketing Jurídico.

Hoy en día, la publicidad y el márketing se han convertido en piedra angular del éxito en cualquier sector. En el nuestro es indispensable utilizar esta herramienta de forma adecuada, porque tampoco nos sirve cualquier tipo de marketing, todo lo contrario, un marketing basado en publicitarnos a nosotros mismos puede llegar a ser contraproducente. El éxito estriba en analizar y descubrir qué problema tienen las personas, buscar la mejor solución, la más efectiva, y finalmente posicionarnos en el mercado como los profesionales que van a solucionarlo. No podemos errar; debemos centrarnos en el consumidor y no en nosotros mismos. Por lo general, cuando el cliente potencial busca ayuda en internet, está buscando la solución a un problema que se le ha planteado y que necesita resolver: “necesito…”, “tengo un problema con un vecino que…”, etc. Debemos comunicarles desde el principio, y dejarles bien claro, que somos todo lo que ellos necesitan para resolver su problema, y así tenemos que “vendernos”.

Especialización por nichos (sectores).

Convertirnos en un abogado de éxito, puede depender en gran medida de nuestra especialización en la resolución de problemas de un nicho concreto. Debemos estudiar cuál sería el más apropiado para nuestra empresa o para nosotros. Así, nos posicionaremos como expertos en la resolución de un problema específico, por ejemplo en impuestos sobre la propiedad, despidos improcedentes, etc., o en clientes específicos, como empresas de transporte, médicos, restaurantes, hoteleros…, o en las relaciones particulares entre clientes y sus problemas, como por ejemplo en los problemas de custodia en familias separadas, etc.

La clave del éxito en la especialización por nichos o sectores concretos está en elegir uno lo suficientemente grande como para asegurarnos un flujo continuo y sólido de clientes. Si eres nuevo en esto de la abogacía y aún no tienes bien claro cómo funciona el mercado laboral puedes comenzar por estudiarlo por ejemplo a través de Internet que es una fuente importante de datos. También puedes utilizar las reuniones sociales con tus colegas para ampliar el estudio poniendo en práctica el consejo de la escucha, preguntando y atendiendo a cuáles son los sectores más relevantes en el momento. Ellos, sin darse cuenta, pueden facilitarte una información preciosa.

Una vez que hemos analizado nuestras aptitudes y preferencias y hemos encontrado el nicho que se adapta a nuestro perfil profesional y que podría conducirnos al éxito laboral, tenemos que asegurarnos, a través de las acciones de marketing necesarias, de que nuestro mensaje llegará a las personas adecuadas. El siguiente paso será por tanto poner en marcha nuestro plan de marketing, enfocado al nicho elegido. Debemos comentar que el tema de la especialización por nichos específicos es rechazado por muchos abogados que piensan que si se definen tanto, perderán clientes (puesto que llegan a un número de usuarios más reducido y concreto), pero si lo analizamos profundamente, llegaremos a la conclusión de que esto no es así, pues son muchísimos los profesionales que queriendo llegar a todos, se quedan sin llegar a casi nadie. En cambio, estamos convencidos de que si estudiamos bien el mercado y estamos atentos a las oportunidades, encontraremos un buen nicho en el que especializarnos y convertirnos así en referente legal.

Desarrollo y gestión empresarial

Muchas veces, al salir de la facultad, los profesionales buscan trabajo en empresas y bufetes y pasan a realizar dentro de ellos, el trabajo que se les asigna. Tendemos a pensar que no es el momento de crear un proyecto sólido de liderazgo, que ya dirigiremos más adelante y que estamos más tranquilos haciendo el trabajo que nos encomiendan y pasando prácticamente inadvertidos. Tenemos un sueldo “fijo” y estamos cómodos, pero ¿conseguiremos así llegar a alcanzar el éxito profesional? Nosotros creemos que no, y que nunca es demasiado pronto para empezar a desarrollar tu negocio.

Decídete; pon en marcha tu iniciativa, aprende a ser un líder. Desarrolla tu propio negocio aprovechando las técnicas que existen en gestión empresarial. Hay muchos cursos y manuales que te ayudarán a desarrollar las características necesarias para alcanzar el triunfo. Aprovéchalas. El éxito, como hemos dicho, requiere de algo más que ser un buen abogado. Si quieres alcanzarlo, debes luchar día a día por llegar a la meta.

Desarrolla tus relaciones con los colegas. No pierdas el contacto con tus compañeros de la Facultad. Es cierto que por el momento no van a poder ser fuente de nuevos clientes, pero es posible que en el futuro puedan recomendarte con confianza a sus propios clientes como especialista en un nicho concreto.

Hazte visible en la Red. Forma parte de las Organizaciones profesionales y participa activamente en las actividades de gestión y planificación de las mismas.

Ten presencia visible en los principales buscadores de abogados y profesionales del ámbito legal y motores de búsqueda y recuerda enfocar siempre tu presencia hacia la resolución de problemas de los potenciales clientes.

Escribe artículos en las diferentes plataformas publicitarias y buscadores, que te posicionen como experto en la materia en que te has especializado.

Recuerda este consejo, las relaciones con los personas son vitales. Cuando conoces a la gente, ya sean posibles clientes o colegas, debes resistir la tentación que a priori tenemos por naturaleza de empezar a hablar de nuestras cosas. Todo lo contrario, aprende a mostrar curiosidad por los demás, preguntándoles cosas sobre ellos mismos, escuchando todo lo que nos cuentan, demostrando que nos interesa lo que dicen… esto construirá una importante y necesaria relación de confianza y nos permitirá conocer más cosas sobre ellos. Luego podremos aprovechar toda la información conseguida para dominar la situación.

Liderazgo: cuestión de aprendizaje.

Si aún piensas que no tienes madera para ser un buen líder, terminaremos contándote que el liderazgo no es una cuestión de aptitud, sino que se trata de la consecución de una serie de habilidades que se pueden aprender. De hecho, hoy en día, hay infinidad de manuales y cursos de Liderazgo, en los que trabajas de forma práctica todas estas cuestiones. Básicamente, la idea es que te lo creas, que comiences a tomar decisiones importantes, que tomes la iniciativa; verás como los clientes comenzarán a seguirte y a escucharte.

Está claro que ser un buen abogado no garantiza el éxito profesional, así que si esta es tu meta, comienza a intentarlo poniendo en práctica algunos de estos consejos. Puedes fijarte en los abogados de mayor éxito de nuestro País y analizar qué les ha hecho estar en esa posición. Verás que una de las características comunes entre ellos es que han dominado a la perfección la técnica de las relaciones interpersonales. Conviértelos en tus maestros y consigue una exitosa carrera como abogado.

10 señales de que podrías ser un buen abogado.