Cómo presentar una demanda en el procedimiento laboral

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Desde siempre han existido los conflictos laborales y desde viejos tiempos también muchas de estos conflictos se han acabado dirimiendo en los juzgados correspondientes, pero bien cierto es que en la actualidad esta incidencia es mucho mayor, la conflictividad es muy elevada, la judicialización de estos notorio y por ello conviene conocer un aspecto esencial en cualquier controversia judicial: qué requisitos se exigen a una demanda presentada.

Bien cabe decir también que en este artículo nos estamos exclusivamente refiriendo a la presentación de la demanda en la jurisdicción social para los conflictos entonces que atañen al ámbito laboral, no estamos hablando de otras jurisdicciones o realidades en las que si bien pueden existir grandes rasgos muy parecidos a lo aquí expuesto, también pueden existir matices muy profundos que conviene conocer adecuadamente en cada caso para siempre poder proceder acertadamente según el tipo de juzgados al que se dirija la demanda.

La falta de requisitos muy formales es la norma

En primer lugar cabe hacer hincapié en la deseada falta de rigor y de excesiva formalidad que pretende imperar en la jurisdicción social, ello es así dada la voluntad de que esta jurisdicción resulte fácilmente accesible a quien se vea en la necesidad de acceder a ella y por ello la imposición de limitadores, cortapisas u obstáculos que eleven la dificultad del que pretende demandar no es la realidad que encontraremos en esta jurisdicción, si bien es cierto que esta ausencia de rigorismo extremo y de formalidad absoluta tampoco debe interpretarse como una falta total de la misma y con una laxitud en las normas del proceso, pues ello para nada es así, y la LRJS (la ley que vino a sustituir a la antigua LPL) establece unos requisitos esenciales que toda demanda que se dirija a esta jurisdicción debe reunir.

Así, en primer lugar la LRJS establece la necesidad de que la demanda sea presentada por escrito, esta es una formalidad que exige la legislación vigente, pero incluso este requisito formal está exento de extremo rigorismo y la misma ley habilita a que tal presentación por escrito pueda ser realizada por medio de “los formularios y procedimientos facilitados al efecto en la oficina judicial donde deba presentarse” (art. 80.1 LRJS).

En el mismo precepto la ley establece los datos mínimos que debe contener la demanda, y la misma los fija en los siguientes:

Por una parte la ley nos exige que en la demanda que presentemos por escrito nombremos “la designación del órgano ante quien se presente, así como la expresión de la modalidad procesal a través de la cual entienda que deba enjuiciarse su pretensión”. A la vez también nos exige identificarnos como demandantes exponiendo, entre otros datos, nuestro documento nacional de identidad, o bien si somos extranjeros el número y tipo de documentación que nos corresponda. A este respecto la ley también nos exige identificar a todas aquellas partes que demandemos o que deban formar parte del procedimiento.

Luego es muy importante que en nuestra demanda incorporemos una “…enumeración clara y concreta de los hechos sobre los que verse la pretensión y de todos aquellos que, según la legislación sustantiva, resulten imprescindibles para resolver las cuestiones planteadas…”. Ello significa que expresemos los hechos sucedidos y que demandamos mediante una exposición de los mismos que sea clara y concreta, eso es sin adornos, sin florituras innecesarias, con detalle y sin entrar en otros temas paralelos que nada tienen que ver realmente con el asunto que se debe tratar. Y finalmente, deberemos incorporar “la súplica correspondiente en los términos adecuados al contenido de la pretensión ejercitada”.

Litigar por cuenta nuestra, firmar y aportar la previa conciliación

Un detalle que es importante y que a veces resulta desconocido es que si somos demandantes y decidimos litigar por nuestra cuenta (hecho no muy recomendable ciertamente si no somos duchos en la materia, pero legalmente posible precisamente en aras de lograr esta ausencia de rigorismo mencionada) en la demanda deberemos designar un domicilio donde se practiquen todas las diligencias con nosotros, dicho domicilio si puede ser deberá ser en la localidad donde resida el juzgado que deba conocer del caso y se deberán incorporar todos los datos posibles (dirección, teléfono, etc., e incluso si es posible correo electrónico y cualquier otro dato identificativo que permita localizarnos fácilmente)

Además deberemos fechar y firmar el escrito y ya estará listo para ser presentado ante la autoridad judicial competente. Para presentarla deberemos acompañar al original presentado “tantas copias como demandados y demás interesados en el proceso haya, así como para el Ministerio Fiscal, en los casos en que legalmente deba intervenir, así como de los demás documentos requeridos según la modalidad procesal aplicable“. (art.80.2 LRJS)

Y finalmente, un apunte muy importante, en aras de evitar que terminen en el juzgado casos que se pueden resolver por otras vías, la ley impone (en el art. 80.3 de la LRJS) que antes de acudir a la vía judicial se realice la debida conciliación o mediación. Por ello, a la demanda deberemos“acompañar la documentación justificativa de haber intentado la previa conciliación o mediación, o de haber transcurrido el plazo exigible para su realización sin que se hubiesen celebrado, o del agotamiento de la vía administrativa, cuando proceda, o alegación de no ser necesarias éstas, así como los restantes documentos de aportación preceptiva con la demanda según la modalidad procesal aplicable”.