Cómo reconocer a un buen auditor.

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Si se quiere pensar en los atributos profesionales positivos que más se valoran en un auditor quizá los siguientes cuatro sean los auténticos puntales de la profesión: independencia, capacidad técnica, profesionalidad y confianza. Y es en base a todos ellos (entre muchos otros que puedan resultar también por supuesto relevantes y de aplicación) que cualquier buen auditor debe darse a conocer.

Un Buen AuditorSiempre se dice que mediante el marketing podemos lograr grandes resultados para nuestros negocios y profesiones, que mediante el marketing nos posicionamos y vendemos nuestros servicios y siempre se dice también que para hacerlo debemos sustentar nuestra estrategia en unos puntos determinados, pues bien en el caso de los auditores está muy claro cuáles son esos puntos fuertes, esos puntos a desarrollar: los mencionados anteriormente.

Atributos esenciales: independencia y confianza

La función del auditor es, permítase la redundancia, auditar, examinar, evaluar y muchos otros sinónimos análogos que podríamos mencionar. Y entonces si la función de un auditor es la de auditar, evaluar y examinar algo de algún tercero, una de las piezas, uno de los elementos esenciales lo encontramos en que el auditor sea independiente de este, sea neutral, o como mínimo si se trata de un auditor interno que sea  plena y puramente objetivo, es decir, que sea como cualquier árbitro que simplemente debe trabajar y guiarse por lo que ve y por cómo es todo técnicamente, sin que entren en juego percepciones personales, emociones o pensamientos prejuiciosos propios.

Y obviamente si lo anterior es así, resulta de suma importancia que el auditor sea independiente y/o que sepa ser independiente, inmune a sus propios sentimientos e inmune a injerencias y otro tipo de presiones que pueden condicionarle en su trabajo, y este, el aspecto de la independencia, es uno de los aspectos que el auditor debe cultivar más, y lo más importante, que debe saber transmitir más, y es que no hay mejor auditor que aquel que sabe transmitir públicamente independencia y objetividad completa.

Y todo lo anterior va relacionado con otro aspecto fundamental que el auditor debe generar y que cualquier acción de marketing debe de ir focalizada en fortalecer de su imagen: la confianza. No hay resultados fiables, no hay profesional valorado si no existe confianza en el mismo, y ese es uno de los aspectos determinantes de cualquier auditor.

Obviamente toda la confianza reclamada anteriormente se ganará día a día con su actividad profesional, se conseguirá mediante la independencia y la objetividad que se reclamaba y mediante otras muchas cosas más, pero no debemos olvidar nunca que sin confianza no hay nada, y es entonces este uno de los pilares esenciales donde también el auditor independiente y las empresas auditoras deben centrar su atención.

Capacidad y profesionalidad

Se ha hablado mucho de la requerida independencia y objetividad en los auditores y en las auditorias, se ha hablado y nombrado que todo ello se basa en que se genere una confianza en el auditor y en sus resultados, en la ausencia de injerencias, en la garantía de imparcialidad y de resultados que no responden en resultado a los intereses de nadie, que no están contaminados. Y si bien todo ello es esencial para llegar a los mismos no bastará sólo con independencia y objetividad, no bastará sólo despertar confianza desde únicamente lo ético, también lo deberemos hacer desde lo técnico.

Así, otro de los elementos clave que cualquier auditor y auditoria debe de saber promocionar y mostrar muy claramente es el de su profesionalidad y de su capacitación técnica, de su capacidad para desarrollar sus funciones técnicamente con todas las garantías requeridas para que los resultados sean fiables cien por cien.

Dicho de otro modo, un auditor debe saber posicionarse en el mercado como una pieza neutral, objetiva y capaz de de determinar unos resultados sin que nadie interceda en ellos. Es decir, la ética y la razón, los valores y la capacitación son elementos a poner en valor de cualquier auditoria y auditor que se preste. Sólo transmitiendo estos atributos, tan sólo siendo en realidad estos atributos lograremos que nuestra posición en el mercado y que nuestros resultados sean los que deseamos y que no nos quedemos a medias por el camino.