Consejos para triunfar en tu oficina

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Triunfar en tu oficina puede reducirse en su aspecto más simple a disfrutar de nuestro trabajo. Que la empresa para la que trabajamos o nuestra propia empresa consiga sus objetivos o incluso los supere y obtenga grandes beneficios es básico, pero no solo aquí reside el éxito profesional. Los bajos niveles de estrés, la productividad, contar con adecuadas herramientas tecnológicas, una buena organización y gestión de los horarios, tener como compañeros o trabajadores a gente brillante, mantener una actitud optimista, una vida sana o una relación positiva con los compañeros y compañeras, son instrumentos relevantes para lograr triunfar en tu oficina o despacho profesional.

En este artículo vamos a reflexionar en torno a siete aspectos que consideramos determinantes a la hora de disfrutar de nuestro trabajo, ser felices en la oficina y conseguir el éxito profesional:

alcanzar el éxito en tu oficina1. Espíritu de sacrificio y motivación.

Bien se trate de la empresa para la que trabajamos, bien de nuestro propio bufete u oficina, debemos echar mano siempre del espíritu de sacrificio (sin dramatizar), y si hemos montado nuestra propia empresa, más aún. Emprender requiere de grandes sacrificios y además, de esfuerzos y desafíos constantes para saltar los obstáculos que nos iremos encontrando casi con total seguridad. Debemos tener claros nuestros objetivos, luchar por alcanzar metas y no rendirnos, pues la constancia es vital para tener éxito en nuestro negocio. En ocasiones, podemos comenzar nuestra andadura profesional muy motivados, visualizando el éxito, con grandes expectativas, y por el camino, con las trabas y la falta de resultados, vamos cayendo en la desmotivación. Esta será la que dé al traste con nuestro sueño de alcanzar el éxito. Sacrificio, disciplina (principalmente), motivación y perseverancia. Ten presente que se cifra en dos años aproximadamente el tiempo estimado para empezar a obtener beneficios reales.

2. Resolución de problemas. “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”.

Y siguiendo con las citas, echaremos mano de Mark Twain cuando dijo: “Si tu trabajo es comer una rana, es mejor hacerlo a primera hora de la mañana. Y si tu trabajo es comer dos ranas, lo mejor es comer la más grande primero”.

Si aplicamos estas dos máximas a nuestro trabajo, nos enfrentaremos lo antes posible a los problemas o a las tareas más complejas, en lugar de evitarlas. Se trata de “coger el toro por los cuernos” desde el principio. Resolvamos el problema, realicemos la tarea más difícil, pongamos en marcha el ambicioso proyecto lo antes posible. Una vez resuelto eso que más nos preocupaba, podremos continuar la jornada tranquilos y relajados y podremos disfrutar de nuestro entorno laboral.

3. En la oficina solo se habla de trabajo, y de aquel trabajo que nos compete.

Esto no quiere decir que no podamos organizar actividades en grupo para nuestro tiempo de ocio, o que no podamos contar a un buen amigo nuestro problema el día que no nos encontramos bien, o charlar tranquilamente sobre cualquier tema trivial, pero es cierto que tenemos que ser cuidadosos con lo que contamos, la información que damos, lo que decimos del resto de compañeros, etc. La idea es evitar que se generen conflictos que posiblemente derivarán en una ambiente de tensión en la oficina. Uno de los grandes problemas de las empresas son los problemas entre los trabajadores, asunto este que puede incidir en la calidad del producto final. Además del rendimiento, un mal entendimiento con el resto puede amargarnos todas y cada una de las jornadas laborales. Evita los problemas, los rumores y cotilleos y no filtres información sobre tu trabajo para evitar conflictos.

4. Minimiza las distracciones

Estas se encuentran en todas partes. Las redes sociales, el correo electrónico, los vídeos de youtube, whatsapp, noticias, llamadas telefónicas, amazon, la radio, la televisión, los propios compañeros… Así podríamos seguir enumerando un sinfín de entretenimientos que hay que eliminar (al menos en su mayor parte). Tanto si trabajamos en nuestra propia empresa, como si queremos destacar como un profesional de éxito reconocido trabajando para los demás, nos esforzaremos por dedicar nuestras horas de trabajo a realizar un trabajo productivo. Quizás no seamos ni siquiera conscientes de todas las cosas que nos distraen a lo largo del día. Prueba a eliminar algunas de las citadas. Si eres de los que disfruta leyendo el periódico digital en horas de trabajo, intenta ponerte un reto. Es decir, piensa y actúa: “antes de leer el periódico voy a terminar ese trabajo tan complejo que tengo pendiente” (recordemos la rana mencionada más arriba). Puedes utilizar estos momentos como recompensas por el trabajo bien hecho y con ello conseguiremos aumentar la productividad y la calidad del trabajo.

 5. Organiza todo al máximo.

Otra de las claves de trabajar de forma exitosa es tener bien organizada toda la información de la oficina. Debes ser capaz de encontrar un mail, un fax, datos de contacto de clientes, documentos oficiales, etc., en pocos segundos.  Para ello, debes articular un sistema de archivos sencillo y eficaz, organizar tus documentos de forma clara en carpetas y subcarpetas, realizar copias de seguridad y duplicar los archivos en los diferentes equipos utilizando los mismos nombres. Asegúrate de guardar adecuadamente todos los correos electrónicos y mensajes entrantes y salientes para poder estar preparado frente a cualquier contingencia.

La realidad es que hay personas que son más ordenadas por naturaleza que otras, pero lo ideal es que todos trabajemos para desarrollar esta aptitud al máximo pues representa un paso importante en el camino hacia el éxito.

6. Descansa y despeja tu mente. 

Cuando tengas entre manos algún trabajo importante, que demande de ti una gran atención y requiera que pases mucho tiempo sentado frente al ordenador o en tu mesa rodeado de papeles, toma un descanso de vez en cuando. Levántate y da un paseo por la oficina, vete al baño, charla con algún compañero, cambia de asunto… Con ello, conseguirás despejar la mente, refrescarla, aumentar la energía y relajarte. Muchos estudios científicos revelan que la mente humana necesita tomarse un descanso cada cierto tiempo (unos 55 minutos) para poder seguir “trabajando” a pleno rendimiento.

7. Gestiona y prioriza

Si tu oficina es muy grande (y aún siendo pequeña) tendrás una gran cantidad de asuntos y trabajos que realizar. Debes articular un sistema de gestión (bien a través de agendas o programas de gestión online, etc.) que te permita llevar a cabo todos y cada uno de ellos, sin olvidar los más sencillos y priorizando aquellos de mayor importancia o inmediatez. Olvidar enviar un correo electrónico o un fax, no realizar la llamada que tu cliente estaba esperando o dejar olvidada la resolución de una tarea, pueden perjudicar tu trabajo.

 

A modo de conclusión diremos que mejorar la productividad, la calidad y el ambiente de nuestra oficina está en gran medida en nuestras manos. Evidentemente el éxito de una empresa no se define exclusivamente por los asuntos que hemos comentado aquí, pero constituyen un punto de partida, un eje de reflexión hacia el éxito. A partir de aquí, debes encontrar la idea que te ayude y te motive a iniciar o culminar satisfactoriamente tu proyecto.