¿Cuáles son las consecuencias del no pago de una pensión de alimentos? ¿Qué pasa si me quedo sin trabajo?

0
2794

En la actualidad, con el advenimiento y la permanencia casi que definitiva de la crisis económica, la inestabilidad laboral se ha acrecentado y ha generado determinadas situaciones que hacen que las personas encuentren mucho más difícil cumplir con determinadas obligaciones. Una de ellas es la pensión de alimentos.

La pensión de alimentos es una obligación que se adquiere con el sólo hecho de tener la calidad de progenitor. No obstante, ella puede ser también consecuencia de situaciones jurídicas tales como una sentencia de nulidad, un convenio regulador como producto de un divorcio o separación, entre otras. El caso es que el fin de esta pensión es la asistencia, ayuda y alojamiento a los hijos menores.

El monto de las pensiones de alimentos se determina de acuerdo a los ingresos de cada persona y a las necesidades del hijo menor que la debe percibir. 

Consecuencias del no pago de  la pensión de alimentos

pensión de alimentosEl no pago de una pensión de alimentos puede ser considerado, como en gran parte de legislaciones iberoamericanas, un delito consagrado en el artículo 225 del Código Penal español, el cual establece una pena de prisión que va de tres meses a un año, o en su defecto, una multa de 6 a 24 meses. Es importante tener en cuenta que el no pago de esta multa supone una pena de prisión en su lugar.

El delito de impago de pensiones alimenticias tiene un tiempo de prescripción de 5 años. Además, al igual que cualquier pena que estipula prisión como condena, quedarán los respectivos antecedentes penales cuya remoción dependerá de la condena que finalmente se haya impuesto.

¿Qué pasa si me quedo sin trabajo?

Si la persona se encuentra pagando una pensión de alimentos y de repente se queda sin trabajo, se puede solicitar una modificación de la pensión impuesta en su momento, sea solicitando una suspensión de su pago o una reducción de su monto. Lo importante será acreditar el desmejoramiento o empeoramiento de la capacidad económica del progenitor titular de la obligación.