Datos de carácter personal Europa – USA

0
464

En estos últimos meses hemos vivido un grave conflicto entre las autoridades competentes europeas y las estadounidenses que ha tenido, y tiene, gran trascendencia para toda la población europea y un gran impacto para las empresas estadounidenses, pero que si bien es cierto que se ha hablado del tema en los medios de comunicación, también es bien cierto que este tema ha pasado en gran parte desapercibido por gran parte de la población.

Estamos hablando del tratamiento que las empresas estadounidenses deben hacer de los datos de carácter personal que tengan de sus clientes, de sus usuarios europeos.

Ha existido una gran confusión al respecto e incluso muchas personas creen que este tema va relacionado con el TTIP (el famoso y controvertido tratado de libre comercio) pero, en realidad, son temas absolutamente diferentes, que nada tienen que ver uno con el otro y que conviene conocer de forma independiente.

Centrando este artículo en el asunto que en el mismo nos ocupa que es en el conflicto que se había generado en relación a los datos de carácter personal que las empresas estadounidenses tuviesen de los ciudadanos europeos y del trato que hiciesen de los mismos decir, en primer lugar, un doble aspecto que resulta trascendente: toda esta problemática viene dada de la creciente necesidad de un mundo interrelacionado donde se es usuario de empresas de indistintos países cada uno de ellos con sus propias normativas y legislaciones y, en segundo lugar, el conflicto proviene de una diferencia muy grande entre las legislaciones de ambas potencias. Así, mientras en los Estados Unidos de América este tipo de políticas de protección de datos son mucho más laxas y se prima la libertad comercial en gran manera en la vieja Europa el proteccionismo, un control más férreo de los datos y un mayor celo en el tema es lo que prima.

Todo ello fue generando un conflicto que se fue haciendo mayor hasta el punto de que se ha estado un tiempo en una situación en el que grandes empresas como Facebook, Apple, Google o muchas otras tenían serias dudas de que lo que iba a suceder con los datos personales que tenían de usuarios europeos. Obvia, y evidentemente, como no podía ser de otro modo se ha llegado a un acuerdo y el tema está llegando a una vía de resolución beneficiosa para todas las partes.

El acuerdo garantiza que las empresas estadounidenses puedan seguir recopilando datos de carácter personal de ciudadanos europeos, pero deberán garantizar adecuadamente su tratamiento según lo establecido en el pacto. Además, existirán mecanismos para que los ciudadanos europeos puedan actuar judicialmente cuando sus datos sean tratados de forma indebida por la empresa estadounidense que los posea.

Este pacto es demasiado restrictivo para algunos que loan la libertad empresarial y comercial que existe en los Estados Unidos de América y, por supuesto, donde hay defensores de un tema también hay detractores y el mismo para otras personas resulta insuficiente y sigue dando demasiada manga ancha en el tratamiento de los datos.

Toda esta cuestión ha resultado ser de gran trascendencia (y buena muestra de ello es la celeridad que se han dado las partes en resolverlo) y proviene de la sentencia que dictó el Tribunal de Justicia de la Unión Europea el 6 de octubre del 2015 (en relación al caso Schrems, C-362/14) que removió por completo el tablero de juego que existía hasta ese momento, zarandeo sus mismas bases y ha provocado que todo se transforme.

Por supuesto, este no es un acuerdo que termine del todo con el problema, pero permite por un lado que las empresas puedan seguir operando normalmente con los datos de los ciudadanos europeos, permite que estos sigan recibiendo los servicios de las empresas estadounidenses y sobre todo sienta las bases, el marco esencial sobre el que se sustentará la relación transatlántica en este ámbito.

Una de las grandes bondades de este acuerdo es que el mismo no es tan solo un marco teórico y conceptual, sino que tal y como se ha dicho crea mecanismos (entre otros de una especie de defensor del pueblo que tutelará los derechos de los ciudadanos) para que lo acordado se cumpla y los datos sean tratados adecuadamente.