De las falsificaciones y usurpaciones

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Quien a lo largo de estos últimos meses haya seguido la actualidad patria, de buen seguro que términos como falsedad documental, falsificación o usurpación de funciones son términos con los que lamentablemente ya resulta familiarizado, pues se puede decir que no existe día que los medios de comunicación no nos sorprendan con la buena nueva de algún caso acaecido en España o bien que se reiteren analizando alguno de los ya descubiertos y en curso.

usurpacionesConcretamente en este artículo lo que vamos a hacer es tratar sobre algunos de los aspectos de algunas de las distintas falsificaciones y usurpaciones que se encuentran en el vigente Código Penal español, así la persona lectora se podrá realizar una adecuada composición de lugar de este ámbito sin entrar en detallada materia de cada una de las subdivisiones en las que podríamos entrar pues nos llevarían a un terreno de tecnicismo interminable que se aleja del objeto y objetivo de este artículo.

Sobre las falsificaciones

Referente a las falsificaciones decir que existen de distintos tipos. Concretamente podemos diferenciar entre dos grandes grupos de falsificaciones: por un lado –dicho grosso modo, coloquialmente y sin entrar en detalle- nos encontramos con las falsificaciones de moneda y por otro lado con las falsificaciones de documentos (con las distintas variedades que en este mismo artículo posteriormente veremos).

Dentro del primer gran grupo de falsificaciones destacar que la tipificación penal de tales delitos especifica que serán reos de este delito (con penas de prisión de ocho a doce años, más multa) quienes alteren la moneda o fabriquen moneda falsa, quienes introduzcan en el país o exporten moneda falsa o alterada y aquellos que transporten, expendan o distribuyan, en connivencia con el falsificador, alterador, introductor o exportador, moneda falsa o alterada. Todo ello en base al artículo 386 del vigente Código Penal.

Aún en relación con el mismo artículo cabe añadir que “La tenencia de moneda falsa para su expendición o distribución será castigada con la pena inferior en uno o dos grados, atendiendo al valor de aquélla y al grado de connivencia con los autores mencionados en los números anteriores. La misma pena se impondrá al que, sabiéndola falsa, adquiera moneda con el fin de ponerla en circulación”, así como que “el que habiendo recibido de buena fe moneda falsa la expenda o distribuya después de constarle su falsedad será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a 24 meses, si el valor aparente de la moneda fuera superior a 400 euros” y que “si el culpable perteneciere a una sociedad, organización o asociación, incluso de carácter transitorio, que se dedicare a la realización de estas actividades, el juez o tribunal podrá imponer alguna o algunas de las consecuencias previstas en el artículo 129 de este Código”.

En relación a aquello que es concretamente el concepto moneda, deberemos atenernos a lo dispuesto en el artículo 387 CP, artículo que dice lo siguiente: “a los efectos del artículo anterior, se entiende por moneda la metálica y el papel moneda de curso legal. Se equipararán a la moneda nacional las de otros países de la Unión Europea y las extranjeras”.

Dentro de este mismo apartado de falsificación de moneda, encontramos otro tipo de falsificaciones como los sellos y demás. Este tipo de falsificación se expresa en el artículo 389 CP del siguiente modo “el que falsificare o expendiere, en connivencia con el falsificador, sellos de correos o efectos timbrados, o los introdujera en España conociendo su falsedad, será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años”.

Y como se decía luego existe otro gran grupo de falsificaciones, el grupo de las falsificaciones documentales. Dentro de este gran grupo podríamos decir que se pueden realizar distintas divisiones creando lo que diríamos una serie de subgrupos, siendo entonces estos por ejemplo: la falsedad de documentos públicos, oficiales y mercantiles (art. 390 CP a art.394), falsificación de documentos privados (art. 395 y 396 CP), falsificación de certificados (art. 397 a 399 CP); destacando lo establecido en el artículo 397 CP: “el facultativo que librare certificado falso será castigado con la pena de multa de tres a doce meses”. Y finalmente las falsificaciones de tarjetas de crédito, débito o cheques de viaje (art. 399 bis CP) destacando que “el que altere, copie, reproduzca o de cualquier otro modo falsifique tarjetas de crédito o débito o cheques de viaje, será castigado con la pena de prisión de cuatro a ocho años. Se impondrá la pena en su mitad superior cuando los efectos falsificados afecten a una generalidad de personas o cuando los hechos se cometan en el marco de una organización criminal dedicada a estas actividades”.

Sobre las usurpaciones

En el ámbito de las usurpaciones nos adentraremos brevemente reseñando que la tipología de tal delito queda establecida también de distintas formas según el tipo de usurpación, y diciendo que si nos centramos en la usurpación de funciones públicas y de intrusismo vemos que ésta se encuentra penada en base a lo siguiente: “el que ilegítimamente ejerciere actos propios de una autoridad o funcionario público atribuyéndose carácter oficial, será castigado con la pena de prisión de uno a tres años” (art. 402 CP)

A lo anterior deberemos añadir que “el que ejerciere actos propios de una profesión sin poseer el correspondiente título académico expedido o reconocido en España de acuerdo con la legislación vigente, incurrirá en la pena de multa de seis a doce meses. Si la actividad profesional desarrollada exigiere un título oficial que acredite la capacitación necesaria y habilite legalmente para su ejercicio, y no se estuviere en posesión de dicho título, se impondrá la pena de multa de tres a cinco meses”, y finalmente destacar que “si el culpable, además, se atribuyese públicamente la cualidad de profesional amparada por el título referido, se le impondrá la pena de prisión de seis meses a dos años” (todo ello en base y relación a lo establecido y estipulado por el artículo 403 del Código Penal vigente en España).