Derecho a huelga: obligaciones del empresario

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El derecho a huelga es un derecho esencial que no puede ser usurpado según la legislación vigente en nuestro ordenamiento jurídico. A su vez, como cualquier otro derecho también desprende una serie de obligaciones y lo hace tanto para la parte de los empleados como para la parte del empresario. Veamos en las siguientes líneas un poco sobre este asunto.

Tal y como se decía, el derecho a huelga es un derecho básico, es un derecho esencial reconocido como derecho fundamental por la misma Constitución Española, pero que el derecho a la huelga sea un derecho fundamental no significa que resulte ilimitado, que no esté sujeto a unas formalidades o que no genere unas obligaciones también para las partes implicadas.

Derecho a huelgaAsí, en los casos de convocatoria de huelga por parte de los trabajadores, el empresario tiene la obligación de aceptar que sus empleados hagan huelga, pero para ello los mismos deberán haberle comunicado su intención de efectuar la huelga y tal comunicación deberán haberla realizado con una antelación previa mínima de cinco días naturales con anterioridad a la realización de la misma. En el caso de aquellas empresas que ofrezcan servicios públicos el plazo de días de preaviso necesarios ascenderá hasta los diez días.

Resulta también obligación del empresario no rescindir el contrato de los empleados que hacen huelga, si bien eso no evita que durante el periodo de huelga el contrato de trabajo queda en suspenso, ello equivale a que el empresario no deberá pagar el salario de esa persona durante los días en los que la misma haga huelga si bien la misma permanecerá dada de alta en los sistemas de protección de la Seguridad Social en un estatus especial.

Del mismo modo que el empresario debe atender el derecho de huelga de aquellos empleados que quieren hacer huelga siendo obligación del mismo respetarlo, también resulta su obligación el supuesto contrario. Dicho de otro modo, el empresario tiene también la obligación de respetar los derechos de aquellos trabajadores que no quieran participar en la huelga y que quieran acudir a su puesto de trabajo. Así, del mismo modo que el empresario no puede impedir que un trabajador haga huelga, tampoco puede obligarle a realizarla.

En el caso de que la empresa ofrezca servicios esenciales para la sociedad y gubernamentalmente se establezcan unos servicios mínimos o en el caso de que cualquier empresa requiera de servicios de seguridad y mantenimiento permanentes resultará de menester que los trabajadores organicen los servicios básicos para que esos servicios esenciales sigan funcionando.

Finalmente, decir que también es responsabilidad del empresario entablar las conversaciones necesarias, desde el momento en el cual ha recibido la comunicación de celebración de huelga hasta la realización efectiva de la misma, con aquellas personas que actúan en representación de los trabajadores.

En el caso de que los trabajadores decidan poner fin a la huelga el empresario deberá acatarlo. En el caso de que el fin de la huelga emane de un acuerdo entre las partes, ese acuerdo adquirirá plena eficacia y estará al mismo nivel que el convenio colectivo existente.