Economistas y marketing

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Cuando uno se convierte en economista, las salidas profesionales que se tiene son diversas, y es en la elección de éstas, donde en realidad radica la forma en cómo aplicará las funciones de marketing a utilizar para el desarrollo de nuestra actividad profesional.

De lo público y lo privado

Y es que por ejemplo, será muy diferente si somos economistas desconocidos o conocidos públicamente, si trabajamos por cuenta propia o ajena, si nos dedicamos a la docencia o no, y un sinfín de variables que son al final las que establecen nuestra hoja de ruta personal e intransferible en relación con el marketing a aplicar a nuestra profesión.

El marketing y los economistasDicho de otro modo, no es lo mismo por ejemplo si somos unos economistas de proyección pública y muy mediáticos, que si simplemente estamos trabajando en una oficina. Así, por ejemplo en el primero de los casos nuestra preocupación máxima en relación al marketing que deberemos aplicar es que éste debe de ir centrado en la imagen que proyectamos, en cómo la proyectamos y lo que despertamos en quien proyectamos esa imagen. Mientras por el contrario en el caso del economista que presta sus servicios para un tercero como empleado de una empresa todo lo que tiene relación con el marketing (que aunque muchos crean que no, también la tiene) deberá ir especialmente relacionado en el cómo se proyecta el profesional en relación a su profesión, en su valía con los otros economistas que compiten con él en el mismo puesto de trabajo.

Siempre marketing

Dicho de otro modo, todo lo que se ha expuesto anteriormente siempre estamos haciendo marketing, bien sea para vender nuestra imagen pública, para vendernos como empresa o bien incluso para vendernos como profesionales hacemos marketing, eso sí, cambiando las formas. Si queremos entrar a nombrar acciones determinantes de carácter práctico que cada perfil de economista deberá llevar a cabo para que su proyección sea exitosa decir lo siguiente:

Primero de todo lo que se decía deberemos dividir nuestra actividad en tres modalidades distintas, las dos mencionadas (de economista mediático y la de “oficinista) sumada a esta la que se ha introducido de profesional independiente o empresa de economistas.

Decir cabe que ninguna de las modalidades estanca, es decir, ser un economista mediático o no serlo no significa que no seamos docentes, empresarios, economistas independientes, pues obviamente el ser mediático no es una profesión que excluye a lo demás, pero sí que nos dará unas particularidades diferentes que nos deberán hacer actuar de una forma diferente.

Así, y dicho todo lo anterior, decir que por ejemplo en el caso de los profesionales economistas que además tienen un fuerte componente público y/o mediático, la clave estará, como se decía, en la imagen pública de estos, para estos es muy recomendable que por una parte las ideas y el mensaje que transmiten sean claros y nítidos, que hagan posicionarse a favor o en contra de los mismos pero posicionarse y si todo ello se puede conjugar con una puesta en escena algo agresiva, diferente a lo normal y con una personalidad propia que sea el auténtico sello distintivo del economista la imagen será mucho más reconocida y reconocible.

De algún modo se está diciendo que en cierta medida se estará creando un economista persona y el personaje economista de esa persona, pero es que en realidad de eso se trata en lo público y en lo mediático: de vender algo y ese algo lo vende el personaje. Puede parecer que ello sea negativo, hablar de personaje distinto a la persona parece algo nocivo, pero no lo es, ¡todos somos personaje y persona a la vez! ¡Nadie actúa igual en todas las facetas de su vida! Ahora bien, otra cosa es que el personaje se coma a la persona o que la persona y el personaje sean completamente opuestos, pero en todo caso ese es otro tema.

Y en relación a los otros dos tipos de economistas que se mencionaban, facetas clave son la promoción comercial de sus actividades para el independiente o la empresa, y la puesta en valor de sus capacidades para el empleado. Para ello, la publicidad, los buscadores de profesionales, los medios online y otros, son buenas herramientas para irse mostrando e ir avanzando profesionalmente.