El trabajo de los agentes inmobiliarios tras la explosión de la burbuja

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La función del agente inmobiliario es una de las actividades profesionales que en los últimos años ha vivido una transformación más profunda, y donde el marketing juega un papel más importante tanto para la misma profesión como para el modo de prestar sus servicios.

Un antes y un después

Como en otros tantos ámbitos de la vida hay un antes y un después de la explosión de la burbuja inmobiliaria que hace tan solo unos pocos años ha sucedido y que aún estamos viviendo en la actividad y en la imagen de los agentes inmobiliarios, pues se ha pasado de ser una de las profesiones más demandadas a sufrir una devaluación relacionada con la caída en picado de las posibilidades de alquiler y venta de los inmuebles, y ha pasado de ser una profesión donde para “vender” no hacía falta paradójicamente ni vender ni venderse pues todo se vendía, a un mercado mucho más reducido, selectivo y, sin duda, diferente en muchos aspectos.la explosión de la burbuja inmobiliaria

Antes de la explosión de la burbuja inmobiliaria existía una gran diversidad de agentes y de pseudo agentes inmobiliarios que se promocionaban y se ofrecían por todos los lugares y en muchas ocasiones de formas, como mínimo poco regulares, antes del fin del auge inmobiliario se produjo una entrada masiva de elementos distorsionadores en la misma profesión que afectaron a los mismos profesionales del sector (todo el mundo se apuntaba al carro, aún careciendo de la profesionalidad de los verdaderos agentes inmobiliarios), ahora es momento de revertir eso y el marketing nos puede ayudar en labor.

El futuro del marketing en el agente inmobiliario

Después de la explosión de la burbuja inmobiliaria el sector ha cambiado, y ahora que parece que se empiezan a ver los primeros síntomas de reactivación nos encontramos con un sector que se ha transformado y que opera y va a operar de una forma diferente, redimensionado, bajo otros parámetros de funcionamiento y mucho más profesionalizado.

Y todo lo anterior son elementos clave que, mediante acciones de marketing, los agentes inmobiliarios deben saber poner en valor a la sociedad en general. Pues mediante el marketing el buen profesional inmobiliario, el buen agente inmobiliario, la buena agencia inmobiliaria debe de saber enfocar su modelo de negocio y mostrar su negocio como lo que realmente es: una pieza que aporta valor a la cadena de compra/venta (y alquiler, etc.) de inmuebles, desterrando esa lamentable y errónea imagen, tan fatídica para el mismo sector de ser simplemente unos intermediarios que buscan enriquecerse mediante la especulación, sin límites y sin aportar nada.

Es cierto que se cometieron abusos en el pasado, es cierto que existieron muchos elementos como se decía distorsionadores de un mercado sano, por ello los elementos que hoy quedan en el mercado y que ahora sí forman parte de un mercado sano deben de ser capaces de transmitir la necesidad de que se valore una profesión y una actividad en esencia tan útil como necesaria.

Todo lo anterior relacionado en lo que el marketing puede hacer para la proyección misma del sector, pero también hace falta referirse en el caso de los agentes inmobiliarios al marketing que estos despliegan para ofrecer sus productos y servicios, en este ámbito las cosas también han cambiado.

Y las cosas han cambiado pues el cambio de paradigma del último lustro ha provocado un cambio de formas y de fondo en la publicidad y en el marketing en general inmobiliario, pues se ha pasado de una publicidad constante y agresiva, y de una publicidad que como se decía casi ni era necesaria porque “todo se vendía” a un modelo de venta más selectiva, menos agresiva y sobre todo con un nivel de asesoramiento mucho mayor que antaño.

En la actualidad, la promoción de los agentes inmobiliarios ha dejado de ser un reclamo para inundar las calles con producto, producto y más producto; en la actualidad se está regresando a la auténtica esencia de la profesión y se personaliza mucho más el servicio, el producto se ofrece a cada cliente según lo que este busca y se intenta ofrecer un servicio de mayor calidad, más cercano y que permite potenciar las buenas prácticas asesorando al cliente según sus necesidades y no tan solo colocando por colocar el producto. En base a estas premisas, el marketing debe actuar para que toda su acción vaya enfocada a potenciar el renacer de un sector vital para cualquier sociedad.