Eximentes, atenuantes y agravantes de la responsabilidad penal

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¿Cuáles son los eximentes, atenuantes y agravantes que establece nuestro Código Penal?

Cuando una persona es criminalmente responsable lo es por el mero hecho de haber cometido el acto criminalmente imputable, pero existen algunos casos en que la responsabilidad penal de sus actos queda extinguida o atenuada por algunos condicionantes concretos. Por contra la misma responsabilidad puede verse agravada por otros condicionantes completamente diferentes. Analicemos en este artículo los distintos aspectos de lo aquí comentado.

Cuando la responsabilidad criminal se ve extinguida o atenuada

Para empezar y hablando de aquellas causas que eximen de la responsabilidad criminal decir que las mismas se encuentran establecidas en los artículos 19 y 20 del vigente Código Penal, eso es en el capítulo II del mismo.

En primer lugar, el CP al respecto establece el caso que puede sea más conocido por todos: todo menor de 18 años no es legalmente responsable criminalmente, si bien, en caso de que cometa un hecho delictivo perseguible penalmente el mismo “podrá ser responsable con arreglo a lo dispuesto en la ley que regule la responsabilidad penal del menor” (art.19 CP)

También resultan exentos criminalmente aquellos que en el momento de cometer la causa criminal por la que se les juzga sufran de cualquier anomalía o alteración psíquica que no le permita comprender la ilicitud del hecho (art.20 CP).

Destáquese, y haciendo un inciso, que ninguna de las causas eximentes de la responsabilidad penal está exenta de controversia, pues son muchas las personas que consideran que muchos de estos eximentes son demasiado laxos y permiten eludir su responsabilidad a quien no se le debería permitir eludirla, por contra otras personas piensan que con los actuales eximentes, y con los matices que se establecen en los mismos, basta y es suficiente para tener un Código Penal justo y garantista. Ahora bien, aquí no nos corresponde entrar a juzgar esto, sino que nos corresponde exponerlo.

Siguiendo con las causas eximentes de la responsabilidad penal decir que el hallarse en estado de intoxicación plena por el consumo de alcohol u otras sustancias estupefacientes, tóxicas o psicotrópicas también eximirán de la misma, con las debidas salvedades que (como en todos los casos aquí comentados) establece la ley.

Quienes sufran desde su nacimiento o infancia de alteraciones graves de la conciencia de la realidad, así como quienes obren en defensa de la persona o derechos de sí mismo u de otros o bien aquellos que estando en estado de necesidad, y para evitar un mal propio o ajeno incurra en infracción penal lesionando un bien jurídico ajeno o incumpliendo un deber tampoco será responsable criminalmente. Del mismo modo aquellos que empujados por el miedo insuperable o bien aquellos que incurran en acción penal en el legítimo ejercicio de su deber y funciones tampoco será responsable criminalmente.

Si queremos referirnos a las causas que no eximen pero sí que atenúan la responsabilidad criminal, hemos de dirigirnos entonces a lo que nos dicta el capítulo 21 del CP. Estableciendo el mismo los factores atenuantes siguientes.

En primer lugar no serán eximidos de su responsabilidad criminal aquellos que aún y encontrándose en lo indicado en el apartado de eximentes, no concurran en ellos todos los requisitos y exigidos para que tal eximente aplique.

Luego verán atenuada su responsabilidad criminal aquellos que actúen a causa de su grave adicción a sustancias como el alcohol y otro tipo de drogas. También verán atenuada su responsabilidad criminal quienes obren “por causas o estímulos tan poderosos que hayan producido arrebato, obcecación u estado pasional de entidad semejante”. En el mismo supuesto se encontrarán quienes confiesen su acción antes de que se conozca sobre su culpabilidad y también quienes se vean afectados por una dilación indebida del proceso y siempre y cuando su complejidad lo exija o bien la haya provocado el culpable mismo.

Cuando la responsabilidad criminal se ve agravada

Y del mismo modo que existen eximentes y atenuantes que gradúan a la baja la responsabilidad criminal del sujeto a justiciar, también existe la otra cara de la moneda, la cara de aquellas causas que no eximen ni atenúan la responsabilidad criminal, sino todo lo contrario: las causas que la agravan.

Como causas agravantes de la responsabilidad criminal encontramos las siguientes:

Agravan su responsabilidad criminal aquellos que actúen con alevosía. Del mismo modo incurren en agravamiento de su responsabilidad criminal quienes cometan el hecho delictivo mediante disfraz o bien actúen abusando de su superioridad o aprovechándose de determinadas circunstancias que dejen debilitada la posición de la víctima o bien que favorezcan la impunidad del infractor penal.

Quienes cometan el delito mediante precio recompensa o promesa, o bien aquellos que lo comentan por causas de racismo, antisemitas o cualquier otra causa que tenga relación con la ideología, religión o creencias de la víctima, así como por causa de la raza, nación sexo, orientación o identidad sexual o discapacidad que pueda sufrir, verá agravada su responsabilidad criminal.

Finalmente, decir que el agravamiento de su responsabilidad criminal también aplicará a quienes aumenten deliberada e inhumanamente el sufrimiento de la víctima sin que ello fuere necesario para cometer el delito, a aquel que obre con abuso de confianza, se prevalga de su carácter público o bien si es reincidente.