Fraude testamentario: ¿qué hacer?

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Las cuestiones testamentarias y, por consiguiente, las cuestiones hereditarias, son algunas de las cuestiones que más controversias generan, disputas familiares ocasionales y casos que en los juzgados terminan dirimiéndose. En este artículo vamos a centrarnos en una parte muy concreta de las cuestiones testamentarias y hereditarias, vamos a centrarnos en el asunto del fraude testamentario.

Cuando alguien dicta testamento está manifestando de una forma cierta lo que quiere que se haga con su patrimonio una vez fallezca y las condiciones para ello. Una vez la persona fallece, se sigue el procedimiento legal establecido, se abre el proceso hereditario y se cumple con lo estipulado por el testador. Pero, ¿qué sucede cuando el testamento que ha dejado el testador puede decirse que incurre en fraude testamentario? Veámoslo a continuación.

La voluntad del testador mediante testamento otorgado prevalece, pero esa prevalencia y la validez de lo incorporado en el testamento desaparecen cuando el testamento realizado incurre en fraude testamentario.

La figura del fraude testamentario resulta recogida por nuestro ordenamiento jurídico y establece unas reglas muy claras sobre cuando un testamento ha podido incurrir en fraude testamentario, es decir, cuando un testamento está viciado de origen, puede ser impugnado y, en consecuencia, ser declarado nulo.

Fraude testamentario

Impugnar un testamento no resulta nada fácil, y lo habitual es que lo testamentado por el testador prevalezca pero, tal y como se comentaba, no siempre ello es así. Y no es así, por ejemplo, en aquellos supuestos donde el testador haya manifestado su voluntad testamentaria mediante una situación de intimidación o violencia, también se considerará fraude testamentario aquel testamento que esté viciado por dolo.

Asimismo, también resultará nulo de pleno derecho por fraude testamentario aquel testamento redactado mediante fraude o coerción, amén de la posibilidad de impugnar un testamento que se considere que ha incurrido en fraude testamentario mediante error.

Una vez expuestos los supuestos generales en los que un testamento puede ser declarado nulo por fraude testamentario, adentrémonos un poco en cada uno de ellos y dejemos atrás las líneas maestras de los mismos.

En el primero de los supuestos, en el de la existencia de la violencia o intimidación, la descripción resulta clara: si la persona que realizó el testamento lo hizo encontrándose en una situación de cualquier tipo que la violentase o intimidase para realizarlo el mismo no resultaría válido.

Este punto también es muy parecido al apartado donde se habla del fraude o la coerción, la diferencia entre ambos es que mientras en el primer caso se exige violencia o intimidación, en el segundo caso basta con que el testador haya sido engañado para realizar el testamento con el fin de beneficiar a un tercero.

Para los supuestos de dolo, se entenderá que existe dolo cuando un tercero haya redactado el testamento de mala fe, engañado y haciendo firmar al testador algo que no es aquello que él hubiese querido redactar ni firmar.