Impago del alquiler: cómo actuar

0
74

El impago de los alquileres es uno de los temores más habituales y más importantes de quienes tienen alquilada una vivienda (o cualquier otro bien, aunque en este artículo vamos a centrarnos únicamente en el caso de los hogares), por ello es importante saber cómo actuar llegado el momento de ser víctimas de impago.

Durante muchos años, el riesgo del impago ha sido uno de los grandes hándicaps, uno de los grandes lastres para que el mercado del alquiler fuese lo suficientemente dinámico que se requería y ello suponía un grave daño para todas las partes, incluso para la sociedad en general, pues la evolución histórica y la transformación social exigían, y exigen, disponer de un mercado de alquiler eficiente, dinámico y bien dimensionado.

Impago del alquilerEn los últimos años se han intentado poner medidas para intentar prevenir los impagos y también para agilizar los procesos ante los mismos para ayudar a disminuir esos lastres que durante tantos años han perjudicado al sector del alquiler y, sin duda, se han dado pasos de gigante al respecto y cada vez más la oferta y demanda de viviendas de alquiler se acerca más a lo que la sociedad en general demanda, pero sin duda aún queda un largo, un larguísimo trecho por recorrer.

En la actualidad, puede decirse que la lucha contra el impago tiene cuatro grandes patas, cuatro grandes pilares, cuatro grandes vías y caminos. Por un lado, se encuentran las medidas preventivas y, por otro lado, se encuentran las medidas de negociación, en tercer lugar las medidas de mediación y en cuarto lugar las medidas legales y coercitivas, por ese orden.

Dicho de otro modo, la primera medida para saber cómo actuar en caso de impago es saber cómo prevenir los impagos. Y para la prevención nada mejor que establecer buenos contratos firmados, hacer una buena criba de los inquilinos y también contratar seguros de impagos.

Dentro de las medidas de la negociación se encuentra toda la parte de los contactos amistosos que se deberán establecer cuando se incurre en impago. Puede ser que existan situaciones puntuales y extraordinarias que hayan provocado que ese mes no se haya podido pagar el alquiler pero que, en realidad, no nos encontremos ni mucho menos ante alguien que quiere incurrir en pago o que no va a pagar recurrentemente. Por ello hablar, hablar y volver a hablar siempre es la mejor vía para solucionar el problema.

Si el diálogo no aporta la solución y la otra parte se aviene se pueden mirar de encontrar puentes de mediación, de arbitraje donde se intente evitar la judicialización de un asunto pues sin duda si bien este último punto será necesario de no funcionar ninguno de los otros, sin duda no es un punto deseado ni deseable para nade.

Lógicamente, de no existir otra solución, la demanda judicial para reclamar el dinero que es nuestro y para que se produzca el desahucio de quien no nos paga el alquiler de nuestra vivienda será la única opción posible.