¿Qué es la herencia yacente?

0
1624

Hablar de la herencia yacente es hablar de aquella herencia que ha sido dejada por una persona que ha fallecido, pero que la misma aún no ha sido aceptada o rechazada por sus herederos. Dicho de otro modo, la herencia yacente es aquel estado hereditario transitorio en el que se encuentran los determinados bienes que forman parte de todo el caudal hereditario hasta que se resuelva el proceso hereditario.

La expresión de herencia yacente viene del término “yacer”, y es que puede decirse que una herencia que está en espera de ser aceptada o rechazada está yaciendo, yace, en espera de una solución y de salir de esa situación.

Una herencia que se encuentra en estado yacente requiere tener un administrador de la misma, que se haga cargo y procure por el bien de los bienes en herencia que está administrando hasta que las legítimas partes herederas acepten dicha herencia, o en caso de rechazarla, quede cerrado el asunto hereditario.

Para este estado de herencia yacente se requiere de un administrador, tal y como se comentaba. Este administrador de los bienes, denominado albacea, podrá ser designado por la persona fallecida que haya dejado testamento en el mismo, en ausencia de un albacea expresamente designado por el testador en su testamento será el juzgado que conozca del tema quien nombrará al albacea que administrará la herencia hasta que se transmita la herencia a su nuevo titular.

herencia yacente

Una herencia yaciente tiene distintos inconvenientes que conviene conocer. El primero y más flagrante es que, mientras la herencia se encuentre en estado yaciente, sus herederos no podrán disponer de los bienes, es decir, seguro que no podrán vender ninguna propiedad y probablemente no podrán retirar el dinero en cuentas bancarias en las que había saldo a favor de la persona fallecida, etc.

Las herencias en estado yacente también tienen el problema que al tener que ser administradas, los acreedores que puedan existir pueden reclamar esa herencia en situación de interinidad. Otro gran problema que se plantea es que una herencia en estado yacente obligará al representante de la herencia al cumplimiento de las obligaciones tributarias de la persona fallecida.

Luego, en otro orden de cosas, mientras no exista aceptación y la herencia se encuentre en estado yacente la misma podrá ser declarada en concurso si así se solicita. La ley faculta expresamente a los acreedores del deudor fallecido, a los herederos y al mismo administrador de la misma el concurso de esta si la misma no ha resultado aceptada.

En definitiva, una herencia yaciente no tiene que ser un problema de forma inequívoca ni tiene que despertar los temores más grandes de las personas herederas. Pero una herencia en estado yaciente tiene unas condiciones particulares que, tal y como se ha podido ver, resultan o pueden resultar delicadas o muy delicadas y conviene conocerlas para no llevarse ningún susto al respecto con posterioridad. En el caso de las herencias conviene conocer todos los detalles y los detalles de una herencia yacente son sumamente importantes.