La importancia de las nuevas tecnologías para los abogados

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En el mundo actual en el que vivimos, las denominadas nuevas tecnologías han cobrado una importancia capital, una importancia capital pues las mismas han cambiado muchas facetas de nuestra vida personal y también muchas facetas de nuestra vida profesional, de nuestros negocios y de nuestras profesiones, y sin duda han influido, están influyendo e influirán mucho en la abogacía, y es que para los abogados las denominadas nuevas tecnologías, es decir, las TIC con Internet a la cabeza, han supuesto, suponen y supondrán un auténtico revulsivo en la profesión.

Cuestión de conceptos

Antes de entrar en materia decir que probablemente primero cabría discrepar de esta tendencia general a nombrar siempre a las “nuevas tecnologías”, precisamente como eso, como “nuevas tecnologías”, pues las mismas en realidad cada vez son menos “nuevas”, están más integradas y consolidadas en nuestro día a día profesional, y además es bueno que dejemos de verlo como algo nuevo y de difícil convivencia o implementación y nos centremos en verlo como algo normal, natural, que está entre nosotros y que nos debe servir para mejorar nuestra actividad como abogados.

Abogados y nuevas tecnologíasEn segundo lugar, y antes de entrar a valorar los cambios que las TIC, y especialmente Internet, han supuesto, suponen y supondrán para los abogados, decir que también resulta dudoso el concepto que se diga que todo cambia como si nunca antes nada hubiese cambiado. Afortunadamente a lo largo de la historia todo ha ido cambiando y avanzando, nunca nada ha permanecido inmóvil ¡eso es la evolución! Cabe comentar esto pues en muchas ocasiones parece como si ahora fuese la única época de la historia que vemos como las cosas se transforman, cuando en realidad la vida es transformación, sino que se lo pregunten a nuestros antepasados que vieron la aparición de la electricidad, del ferrocarril, de la rueda, o si vamos bastante más atrás, aquellos que vieron la aparición del fuego, sin duda para todos ellos la vida también cambió y supuso una gran transformación en muchos aspectos, por lo que el cambio es intrínseco a la vida, si bien es cierto que en el momento actual el cambio es muy veloz, profundo, de alcance global y eso si que es un hecho diferencial a los anteriores cambios de la sociedad, cambios que se producían más lentos y eran más delimitados.

Transformación externa e interna

Dicho lo anterior, y centrándonos ahora si en los cambios que el abogado recibe con las nuevas tecnologías decir que estos son de doble calado, por una parte la profesión se transforma de cara al exterior, pero también de cara a su interior, es decir a su desarrollo diario, veamos.

Por una parte es obvio que ahora como nunca antes en la historia las posibilidades que se le abren al abogado para darse a conocer, para ofrecer sus servicios (siendo siempre conocedores de los límites a nivel promocional que existen de los servicios de un abogado a nivel publicitario, en diferencia a por ejemplo la mayor libertad existente en países como los USA) y para proyectar su imagen externa son mucho mayores e ilimitados que antaño, y va a más. Plataformas online que le permiten promocionarse por bajos y nulos costes con gran impacto, foros de derecho donde darse a conocer, directorios de abogados y lugares donde formar parte de las comunidades de abogados en las que integrarse y participar y desarrollarte en red y a través de la red se convierten en elementos cada vez más indispensables en la carrera de cualquier abogado.

Pero el alcance del impacto de las nuevas tecnologías en el abogado va a más, mucho más, el mismo modifica el núcleo central de su actividad diaria, de su desarrollo, de su relación con los clientes e incluso con los distintos operadores jurídicos con los que cada día trata. Nuevas herramientas online para dar servicio a los clientes, nuevos medios de relación con los mismos clientes y en muchos casos con la misma administración de justicia facilitan el cambio a pasos agigantados de la carrera de abogado. Si a todo ello le sumamos un entorno cada vez más global y diversificado tenemos el cóctel completo para una transformación radical de la actividad (que no del fondo de la función) del abogado.

Quizá la última frontera sea los despachos de abogados cien por cien online. Estamos cerca, cada vez existen más opciones en proyecto, existen ya algunas opciones viables en lanzamiento y en otros países empiezan a ser una realidad consolidada.