La importancia de las nuevas tecnologías para los asesores

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El mundo de la asesoría en general se enfrenta a grandes retos en los últimos lustros: grandes cambios sociales, grandes cambios normativos y legislativos, grandes cambios en muchos ámbitos de la vida que provocan que la función del asesoramiento tenga siempre una gran función pero que la misma se vea permanentemente actualizada y modificada en sus términos, por ello el asesor siempre debe de estar permanentemente reciclado y capacitado, adaptado a los tiempos y siendo conocedor de la realidad actual de cada momento que siempre es diferente al momento de asesorar en el que vivíamos ayer.

Uno de los grandes cambios globales que se han producido, se están produciendo y se producirán en los próximos años, lustros y décadas es el cambio tecnológico. Un cambio tecnológico que ya ha modificado y alterado grandes estructuras esenciales de nuestra vida, que poco se parecen las de hoy a las de ayer, y que también transforma y profundiza en el cambio de la forma de prestar los asesores sus servicios.

Asesoría y Nuevas TecnologíasMás en las formas que en el fondo

En el caso de los asesores y de las nuevas tecnologías sí que cabe destacar un elemento que es clave para entender la influencia (mejor dicho, la importante influencia) de éstas en las funciones de la persona que se dedica al asesoramiento de sus clientes, y este aspecto que cabe destacar muy especialmente es que en el trabajo de los asesores los cambios de fondo que produce la tecnología son importantes, pero más en los de forma. Veamos.

Tanto si uno es asesor fiscal, laboral, etc., sea un tipo u otro de asesor, las nuevas tecnologías no influyen tanto en la función de asesorar a su cliente, sino en cómo asesoran a este cliente. Dicho de otro modo, en la función de asesorar al cliente influyen sobre todo las leyes del momento, la realidad del momento y muchos otros aspectos, pero en pureza no tienen influencia (con matices) las nuevas tecnologías, por contra en la forma en que llegamos al cliente, en cómo asesoramos al cliente y en qué herramientas utilizamos para asesorar al cliente sí que las nuevas tecnologías alteran y mucho el panorama, tienen mucha influencia y el asesor debe poner especial cuidado en estar siempre actualizado respecto a estas para seguir siendo competitivo y ágil en el mercado.

Ágil también en el fondo

Ahora bien, antes de finalizar este artículo no se puede dejar pasar por alto algo que se ha dicho hace unas breves líneas y que puede parecer haber dejado en falso el tema. Cierto es que en el ámbito de las TIC sus consecuencias se notan sobre todo en las formas que no tanto en el fondo del asesoramiento, pues el asesorar es el asesorar de toda la vida simplemente adaptándonos a la realidad actual, cierto es, pero cierto es también que decir esto alegremente y sin matizarlo mucho es faltar directamente a la verdad y llevar a confusión pues en el fondo las nuevas tecnologías también tienen relación con las modificaciones que se producen en el fondo de la función del asesor.

Y en el fondo de la función del asesor tienen una porción en el cambio de esta relacionada sobre todo en dos ámbitos: primero en uno más relacionado en la forma en cómo el asesor se capacita para dar forma a sus conocimientos, todo ello para poder reciclarse permanentemente, lo que le permitirá a posteriori prestar los servicios a sus clientes con total garantía y profesionalidad, y luego por otra parte existe una porción de cambio de fondo en la función del asesor por las nuevas tecnologías más relacionada con el cambio mismo que las mismas provocan en la sociedad.

Expuesto de otro modo lo anterior, tanto en el ámbito fiscal, jurídico, laboral o cualquier otro, las nuevas tecnologías aportan nuevas realidades, nuevos usos, nuevas realidades legales que el asesor ya no sólo debe conocer sino comprender para posteriormente poder dar el adecuado asesoramiento a su cliente sobre ello, es decir, no se trata en este caso tanto de que las nuevas tecnologías modifiquen la función del asesor, sino que éstas modifican la sociedad en general, con ello la realidad y las actividades y acciones de los clientes de los asesores y estos tienen que conocerlas para dar respuesta fiable a todo lo anterior.