La importancia de la seguridad jurídica

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El principio de seguridad jurídica resulta muy manido y, en muchas ocasiones, se habla de él, pero ¿qué efectos y consideraciones prácticas cabe hacerse sobre el mismo para la población en general? ¿Qué sentido tiene este principio para cada ciudadana y ciudadano más allá de los tecnicismos legales? Veámoslo en las siguientes líneas.

Veamos en las siguientes líneas aquellos efectos prácticos y aquellas consideraciones llanas de aquello que supone la seguridad jurídica para la ciudadanía en general pero, obviamente, ello quedaría cuanto mínimo degradado e incluso difícil de exponer de no hacer una breve introducción sobre aquello que realmente es la seguridad jurídica.

Cuando se está hablando de seguridad jurídica no se está hablando de la seguridad de obtener unos resultados concretos en un juicio, cuando se está hablando de seguridad jurídica no se está hablando (qué también enfocado desde un determinado prisma) de que todos los procesos judiciales sean llevados a cabos con todas las garantías para las partes (para eso ya existen otros preceptos y garantías que tratan específicamente de ello) cuando se habla de seguridad jurídica de lo que se está hablando de que todas las partes que se encuentran sometidas a un determinado ordenamiento jurídico sepan que ese ordenamiento jurídico es estable y confiable, que aplica para todos y que tiene unas determinadas consecuencias.

ordenamiento jurídicoPara poner un símil futbolístico podríamos decir que seguridad jurídica es que todos aquellos actores que intervienen en un partido (jugadores, técnicos, etc.) sepan que existen unas normas concretas que deben cumplirse y las consecuencias que tiene no cumplirlas. Dicho de otro modo, la seguridad jurídica es saber de antemano a jugar el partido que existe un marco de juego con unas normas concretas y delimitadas que todas las partes deben cumplir y que existe una autoridad con capacidad de hacerlas cumplir.

Dicho así, expuesto tal y como ha hecho en el párrafo anterior, podría parecer que el asunto de la seguridad jurídica es algo no muy trascendente, que es algo incluso banal. Nada más lejos de la realidad pues la seguridad jurídica es uno de los elementos fundamentales de una sociedad democrática y avanzada, de cualquier ordenamiento constitucional que se precie. Fuera de un contexto de seguridad jurídica hay el limbo, el caos, fuera de la seguridad jurídica lo único que puede existir es una sociedad sin ley, al más puro estilo del oeste americano, lo único que podría existir, permítase la expresión, es una república bananera.

Y ¿por qué es tan trascendente la seguridad jurídica para la sociedad en su conjunto y en consecuencia para cada persona física y jurídica en particular? A continuación, lo veremos y esto es lo que imbrica directamente con la relación directa que tiene la seguridad jurídica con cada ciudadano y ciudadana de cualquier país.

Seguridad jurídica es saber que cada acto que se realice tiene unas consecuencias jurídicas concretas, seguridad jurídica es saber que los contratos se cumplen y que de no cumplirse ello tiene unas determinadas consecuencias, seguridad jurídica es saber que quien se sitúa fuera de la ley existen unos mecanismos legales, unos mecanismos administrativos para hacer cumplir la ley so pena de sufrir las consecuencias que para que las consecuencias que la ley marque para quienes incumplen la ley se sufran.

Lo anterior resulta sumamente vital para el propio devenir de la sociedad pues una sociedad sin seguridad jurídica es lo más cercano al lejano oeste tal y como se indicaba, es lo más cercano a una ciudad sin ley donde se impone la ley del más fuerte, donde no existe la fuerza dada por el imperio de la ley para que se conviva dentro de un marco con garantías, con derechos, deberes y consecuencias para todas y todos.

¿Por qué debo cumplir un contrato que haya firmado sino hacerlo hace que no me suceda nada? ¿Por qué debo por ejemplo dejar de matar a alguien de no existir una fuerza dada conjuntamente por la ley que me haga pagar por ello?

Los anteriores son claros ejemplos (en algún caso extremo) de lo que sucede en un escenario de inseguridad jurídica. Pero atención, que no sólo los anteriores supuestos son escenarios de ausencia de seguridad jurídica, también supone falta de seguridad jurídica cuando el propio poder legislativo cambia las leyes que dos por tres provocando cambios de calado en aspectos que por ejemplo afectan a inversiones llevadas a cabo, a negocios en marcha o bien a planificaciones fiscales realizadas.

Cuando es el propio estado quien incentiva determinadas inversiones en determinados sectores beneficiando a las mismas por ley y al cabo de un tiempo cambia las leyes crea inseguridad jurídica y cuando se promete una determinada ley fiscal y luego se cambia a mitad de partida también se crea inseguridad jurídica. Y ello lamentablemente está más cerca de lo que pueda parecernos, pero ese en todo caso sería otro tema.