La ley y la señalización de las carreteras

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De buen seguro que la mayoría de lectores de este artículo poseen un carnet de conducir y son conductores habituales, de buen seguro también que algunos otros no serán poseedores aún de ningún carnet de conducir pero tienen en perspectiva sacarse uno en breve, habrá otras personas que ni lo tengan ni les interesa tenerlo, y luego todas las personas que lean este artículo –posean o no posean carnet de conducir, pretendan conseguir uno o no- en su día a día, si salen a la calle, siempre interactúan con el medio como peatones, por ello es muy importante conocer adecuadamente todo lo establecido en la señalización de carreteras.

En este asunto vamos a tratar dos aspectos básicos de la señalización, por un lado vamos a tratar sobre la prevalencia de un tipo de señalización sobre otra, y por el otro lado vamos a tratar sobre los semáforos.Legislación sobre la señalización en la carretera

Al respecto de los semáforos muchos podrán pensar que es algo muy simple, que es muy fácil, que es absurdo hablar de ello pues resulta obvio que con verde se puede pasar, que con ámbar se debe ir dejando de pasar y que en rojo no se debe pasar, eso resulta obvio, pero simplista y existen matices legales, y otras consideraciones, que conviene conocer.

Prioridad de señales

En primer lugar diremos que en relación a las señales, el Reglamento General de Circulación establece que “la señalización es el conjunto de señales y órdenes de los agentes de circulación, señales circunstanciales que modifican el régimen normal de utilización de la vía y señales de balizamiento fijo, semáforos, señales verticales de circulación y marcas viales, destinadas a los usuarios de la vía y que tienen por misión advertir e informar a éstos u ordenar o reglamentar su comportamiento con la necesaria antelación de determinadas circunstancias de la vía o de la circulación” (art.131) y que “todos los usuarios de las vías objeto de la ley están obligados a obedecer las señales de la circulación que establezcan una obligación o una prohibición y a adaptar su comportamiento al mensaje del resto de las señales reglamentarias que se encuentran en las vías por las que circulan” (art.132.1).

En relación a la prevalencia de un tipo de señales sobre otras, diremos que el Reglamento General de Circulación lo regula en su artículo 133.1, donde específicamente marca el siguiente marco de prevalencia: En primer lugar se encuentran las señales y órdenes de los agentes de circulación, posteriormente la señalización circunstancial que modifique el régimen normal de utilización de la vía y señales de balizamiento fijo, luego los Semáforos, a continuación las señales verticales de circulación y finalmente las marcas viales.

Aún relacionado con lo anterior cabe decir que “En el caso de que las prescripciones indicadas por diferentes señales parezcan estar en contradicción entre sí, prevalecerá la prioritaria, según el orden a que se refiere el apartado anterior, o la más restrictiva, si se trata de señales del mismo tipo” (art.133.2 RGC).

Semáforos

Luego, en relación al ámbito concreto de los semáforos, diremos que legalmente existen cuatro tipos de semáforos. Los mismos son los que se encuentran encuadrados entre los artículos 145, 146, 147 y 148 del citado Reglamento General de Circulación, y específica, y respectivamente, se trata de los semáforos reservados para peatones, los semáforos circulares para vehículos, los semáforos cuadrados para vehículos o de carril y, finalmente, los semáforos reservados a determinados vehículos.

En lo relacionado con los semáforos para peatones decir que “una luz roja no intermitente, en forma de peatón inmóvil, indica a los peatones que no deben comenzar a cruzar la calzada” (art.145.1 a) y que “una luz verde no intermitente, en forma de peatón en marcha, indica a los peatones que pueden comenzar a atravesar la calzada. Cuando dicha luz pase a intermitente, significa que el tiempo de que aún disponen para terminar de atravesar la calzada está a punto de finalizar y que se va a encender la luz roja” (art. 145.1 b)

Luego, si nos refiriésemos a los semáforos para vehículos, vemos que la ley detalla profusamente el significado de los colores según su color, disposición o situación concreta de la luz (fija, intermitente, etc.), reflejar aquí todos ellos resultaría extremadamente largo, tan sólo decir que ello se encuentra en el artículo 146 del citado reglamento que venimos tratando a lo largo de todo este artículo, específicamente en sus apartados a), b), c), d), e), f) y g), y destacar por la confusión que en muchas ocasiones genera lo que en realidad significa el “semáforo en ámbar”, pues según la ley este color significa que “una luz amarilla no intermitente significa que los vehículos deben detenerse en las mismas condiciones que si se tratara de una luz roja fija, a no ser que, cuando se encienda, el vehículo se encuentre tan cerca del lugar de detención que no pueda detenerse antes del semáforo en condiciones de seguridad suficientes” y que “una luz amarilla intermitente o dos luces amarillas alternativamente intermitentes obligan a los conductores a extremar la precaución y, en su caso, ceder el paso. Además, no eximen del cumplimiento de otras señales que obliguen a detenerse”.

En relación a aquello establecido para los semáforos cuadrados para vehículos, o de carril, cabe decir que “los semáforos de ocupación de carril afectan exclusivamente a los vehículos que circulen por el carril sobre el que están situados o en el que se indique en el panel de señalización variable, y el significado de sus luces es el siguiente” (art. 147 RGC), entre otras consideraciones que podrían realizarse.

Y, finalmente, decir en relación a los semáforos para vehículos concretos que “cuando las luces de los semáforos presentan la silueta iluminada de un ciclo, sus indicaciones se refieren exclusivamente a ciclos y ciclomotores” (art. 148.1 RGC) y que “cuando, excepcionalmente, el semáforo consista en una franja blanca iluminada sobre fondo circular negro, sus indicaciones se refieren exclusivamente a los tranvías y a los autobuses de líneas regulares, a no ser que exista un carril reservado para autobuses o para autobuses, taxis y otros vehículos; en tal caso, sólo se refieren a los que circulen por él…” (art.148.2 RGC)