La mediación judicial, una medida de ahorro y más rápida

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Muchos son los estudios que se han llevado a cabo que indican que de todos aquellos asuntos de tipo judicial se derivasen a mediación judicial, hasta un 10% de los mismos podrían solucionarse sin llegar a juicio, lo que supondría un ahorro de hasta 177 millones de Euros. De hecho, si dicha cifra alcanzase un 30%, el ahorro que se podría alcanzar serie en torno a de los 530 millones de Euros.

En otras palabras, la mediación judicial es una medida no sólo mucho más rápida para poder poner solución y punto y final a muchos casos, sino que ayudaría a ahorrar muchos millones de Euros. Y es que cabe señalar que la mediación judicial permite que ambas partes formen parte de la solución y no del problema tal cual.

mediación judicialDestacar que recientemente se ha celebrado el Día Europeo de la Mediación, donde Mejías, el titular del Juzgado de Primera Instancia número 15 de Valencia, así como uno de los cuatro candidatos a la presidencia del Tribunal Superior de Justicia valenciano, ha defendido y hecho hincapié en que la mediación judicial es una solución que permite hacer justicia con rostro humano, ya que permite tener en consideración aspectos sentimentales que no aflorarían en los procesos comunes o habituales.

La mediación judicial es un proceso que resulta mucho más rápido, ágil y flexible en comparación a la justicia ordinaria, de modo que se presenta como una alternativa mucho más recomendable siempre que sea posible llevarse a cabo. Y es que cabe destacar que todos y cada uno de los acuerdos que sean alcanzados por las partes y que sean aprobados judicialmente, tendrán la misma validez que cualquier otro tipo de sentencia.

La gran ventaja que supone la mediación judicial es que la misma va mucho más allá, es un proceso mucho más profundo que consigue llegar a tocar temas y aspectos que no se tienen en cuenta en un proceso habitual. Cualquier tipo de conflicto, por simple que pueda parecer, simplemente se presenta como la punta de un iceberg, de modo que debajo sigue existiendo el problema, y de forma más preocupante de lo que se deja entrever.

Es precisamente por este motivo que la mediación judicial resulta vital para poder abordar cualquier problema o conflicto entre ambas partes, como ocurre en el caso de problemas o asuntos familiares, de convivencia o bien problemas de tipo crónico. Pero su utilidad va mucho más lejos de estos mencionados ámbitos, ya que incluso también podría presentar como una solución en casos del ámbito mercantil, laboral o penal.

La mediación judicial es un proceso que lleva años funcionamiento perfectamente en los Estados Unidos, permitiendo de este modo una tutela judicial efectiva de una buena calidad, además de facilitar el cumplimiento. A todo ello hay que añadirle como se mencionaba al inicio el importante ahorro económico que supone para el Estado. Tal y como indican expertos en el tema, un proceso judicial habitual o normal puede suponer al Estado un coste igual o superior a los 3.000 Euros, mientras que un caso resuelto mediante mediación judicial tiene un coste inferior a los 300 Euros.

Tal y como advirtió Mejías en esta materia son los profesionales de la Justicia quienes han de mentalizarse de ello y e intentar que casos se dirijan hacia la mediación judicial, evitando seguir un proceso convencional. De hecho, como bien indica, todo buen profesional ha de buscar siempre la mejor y más rápida solución para ambas partes, ya que hacer lo contrario es ir contra corriente y dificultar los casos judiciales.

Aunque lamentablemente, por el momento, la mediación judicial de los diferentes casos o conflictos tan solo puede ser más que una recomendación por parte de los profesionales. Mejías indicó que sería recomendable que en este aspecto se pudiese obligar a ambas partes involucradas en el conflicto a llevar a cabo al menos una primera sesión, para que reciba la información necesaria pero, en la actualidad, no tienen ningún tipo de obligación legal de acudir a un proceso de mediación judicial, de modo que únicamente puede ser recomendado.

Desgraciadamente, comparándonos con otros países como Estados Unidos, Australia y Canadá, España aún se encuentra muy retrasado en este ámbito, podría decirse hasta 25-30 años por detrás. Aún nos queda mucho por aprender de otros países en esta materia.