La nacionalidad de hijos de inmigrantes irregulares

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Cuando una pareja que se encuentra en situación administrativa ilegal como inmigrantes en nuestro país tiene un hijo existe el convencimiento de que en España el recién nacido adquiere automáticamente la nacionalidad española, pero ello no es así. Veamos una serie de matices sobre la nacionalidad de hijos de inmigrantes La nacionalidad de hijos de inmigrantes irregulares.

Primero de todo lo que debe decirse es que debemos diferenciar entre aquello que es el derecho de residencia en el país y la nacionalidad. En el supuesto que aquí se indica, el recién nacido ni tendría la residencia ni la nacionalidad española.

El recién nacido no tendría la consideración de residente legal en España pues sus padres tampoco ostentan tal categoría, es decir, no puede inferirse que simplemente por el hecho de haber nacido en España se adquiere la residencia en el país si la situación de aquellos que le trajeron al mundo no resulta regular administrativamente en el tema migratorio.

spain-379535_960_720Aun a colación con lo anterior, decir que caso distinto sería si uno de los progenitores, si cualquiera de éstos, estuviese en situación de residencia legal España. En tal caso el recién nacido se podría acoger a lo establecido en el Real Decreto 557/2011, de 20 de abril, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley Orgánica 4/2000, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, tras su reforma por Ley Orgánica 2/2009, concretamente en su artículo 186, artículo que establece en su punto primero que

Los menores no nacidos en España, hijos de extranjeros con residencia en España, así como los menores sujetos legalmente a la tutela de un ciudadano o institución españoles o de un extranjero residente legal en España, podrán obtener autorización de residencia cuando se acredite su permanencia continuada en España durante un mínimo de dos años y sus padres o tutores cumplan los requisitos de medios económicos y alojamiento exigidos en este Reglamento para ejercer el derecho a la reagrupación familiar”

Hablando ahora del ámbito de la nacionalidad que le corresponderá al recién nacido decir que, tal y como ya se indicaba al inicio de este mismo artículo al menor tampoco le corresponderá la calidad de nacional español. En este orden de cosas, y sin entrar a evaluar ni analizar todos aquellos supuestos que otorgan la nacionalidad pues ello nos conduciría a otro tema distinto, decir que al recién nacido no le correspondería tener la nacionalidad española pues según lo establecido en nuestro ordenamiento jurídico, concretamente a lo establecido por nuestro Código Civil, no corresponde que al menor le aplique automáticamente la nacionalidad española aún y cuando haya nacido en el país pues no puede aplicarse la simple presunción.

Entonces, si al recién nacido no le corresponde la nacionalidad española al ser sus padres administrativamente ilegales en el país, ¿qué sucede? ¿Es apátrida? ¿No le corresponde ninguna nacionalidad por haber nacido en un territorio que no le reconoce legalmente? No, para nada es así, al menor le aplica automáticamente la nacionalidad de los padres.

Dicho de otro modo lo anterior, si los padres son nacionales de ese país, automáticamente el recién nacido adquirirá esa nacionalidad pero ¿en qué condiciones de ese determinado país será nacional el recién nacido en cuestión? El menor será nacional del país en cuestión según la constitución, leyes, normas y reglamentos que ese país concreto tenga en su ordenamiento jurídico interior para los asuntos relacionados con la nacionalidad de las personas.

Un último apunte a modo más de curiosidad que de relación directa con el supuesto que aquí nos atañe es mencionar que al tenor de lo que resulta establecido por la Declaración Universal de los Derechos Humanos la consideración de supuesto apátrida sin nacional a la que se invocaba de forma interrogativa en párrafos anteriores no podría ser en la práctica teóricamente una realidad (se dice teóricamente pues se parte de la base que se trata de países que cumplen lo establecido en tal declaración) factible, pues la misma declaración, entre otras muchas consideraciones, establece concretamente que toda persona tiene derecho a tener una nacionalidad (art.15).

Dicho de otro modo, puede que a alguien no le corresponda administrativamente una determinada nacionalidad, pero ello no significa que esa persona no pueda tener una nacionalidad, la que le corresponda pero como mínimo una nacionalidad.