La responsabilidad en Internet también existe

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A veces en Internet parece que impere, podríamos decir de forma coloquial, la ley de la selva, parece que todo el mundo pueda hacer y decir lo que le venga en gana y que se impone quien grita más y quien es más fuerte, o más insultante según quiera mirarse. Muchas personas tienen la falsa creencia de que la responsabilidad en Internet no existe. Y todo ello va envuelto de una sensación de impunidad pues parece que es muy difícil de perseguir los actos ilícitos en la red y que existe una especie de anonimato que de todo nos protege, pero ello no es precisamente del todo cierto, veamos.

Evolución en el tiempo

Cierto e innegable es que en estos últimos años muchos de los sucesos que se han venido produciendo y la ausencia de consecuencias legales por resultar no perseguible ha provocado esta sensación de impunidad que en muchos casos ha sido real. Cierto es también que en la actualidad aún existen muchos aspectos que o bien por la lentitud de las leyes de adaptarse al nuevo entorno social que emana de Internet o bien por la dificultad de regular una realidad global con múltiples jurisdicciones –diametralmente diferentes, cuando no con colisión entre sí, en muchas ocasiones- dificulta muy mucho según qué acciones por Internet, pero bien cierto es también que en Internet –cómo en cualquier otro lugar- no impera la anarquía absoluta y que existen mecanismos para que quien la haga la pague.

responsabilidad en internetDe entrada deberíamos partir de la premisa que no resulta técnicamente y en pureza lógico lo que comúnmente y socialmente se hace de hablar de los actos que se cometen en Internet cómo una cosa completamente despegada y separada de los actos que se cometen fuera de Internet, de unas cosas se habla cómo de la “vida real” y la otra de la “virtual” y cosas por el estilo, no es así, ¡¡¡todo es vida real!!! Si acosamos a alguien por Internet somos unos acosadores igual que si lo acosamos esperándole debajo de la puerta de su casa, si estafamos a alguien por mensajería instantánea lo estafamos igual que si se lo decimos a la cara. Todo esto no se tiene presente y es muy importante de tenerlo para entender que los delitos e irregularidades que puedan cometerse tienen la misma esencia. Sus formas serán distintas, existirán particularidades concretas, pero el acto ilícito, el acto delincuente o la irregularidad que corresponda serán cometidas igualmente.

En el marco de Internet

Así, diremos que en realidad cualquier código que aplique (por ejemplo el Penal o el que resulte de nuestras acciones aplicará igualmente) pero si queremos referirnos especialmente a lo establecido para los prestadores de servicios de Internet diremos que le ley ello lo refleja en la Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico.

Llegados a este punto diremos que la mencionada ley establece precisamente unas determinadas figuras de responsables en los que recae la responsabilidad de que se cumplan las obligaciones y preceptos que la misma establece. Pero antes de adentrarnos en ver dichas figuras de responsabilidad es muy importante destacar lo que la misma ley en su artículo 13.1, pues el mismo establece que “los prestadores de servicios de la sociedad de la información están sujetos a la responsabilidad civil, penal y administrativa establecida con carácter general en el ordenamiento jurídico, sin perjuicio de lo dispuesto en esta Ley”.

Y es importante de destacar lo que establece este artículo 13.1 pues en el mismo comprobamos nítidamente lo que se ha venido reflejando a lo largo del artículo: la responsabilidad recae sobre lo que marque cada jurisdicción que corresponda, no hay dos vidas separadas entre sí. El delito, delito es, se cometa desde una pantalla o en persona.

Ahora bien, adentrándonos en las particulares figuras que establece la ley mencionada decir que la misma los divide en cuatro grandes grupos:

  • Los prestadores de servicios de la sociedad de la información como responsables ante la ley (art.13)
  • Los operadores de redes y proveedores de acceso como responsables ante la ley (art.14)
  • Los prestadores de servicios de alojamiento o almacenamiento de datos como responsables ante la ley (art. 16)
  • Los prestadores de servicios que faciliten enlaces a contenidos o instrumentos de búsqueda como responsables ante la ley (art.17)

Tal y como la persona lectora de este artículo podrá comprobar, se ha omitido lo reflejado en el artículo 15 de la LSSI, pues se han visto cuatro grandes grupos (los establecidos en los artículos 13, 14, 16 y 17), pero no se ha visto lo reflejado en el artículo 15 que lógicamente pudiera llevar a pensar que se trata de un quinto grupo de responsables.

Y lo anterior es así, pues si bien es cierto que el artículo 15 refleja un grupo de responsabilidad, específicamente establece el grupo de aquellos prestadores de servicios que realizan copia temporal de los datos solicitados por los usuarios, también bien cierto es que la misma ley en este caso más que un marco de responsabilidades como en los demás casos para estos más bien establece unos marcos de ausencia de responsabilidad.

Específicamente lo anterior es así en base a lo establecido en dicho artículo, artículo que dicta que “Los prestadores de un servicio de intermediación que transmitan por una red de telecomunicaciones datos facilitados por un destinatario del servicio y, con la única finalidad de hacer más eficaz su transmisión ulterior a otros destinatarios que los soliciten, los almacenen en sus sistemas de forma automática, provisional y temporal, no serán responsables por el contenido de esos datos ni por la reproducción temporal de los mismos, si…

Y es en este “si…” donde encontramos todos aquellos supuestos en los que dicho grupo de prestadores de servicios que realizan copia temporal de los datos solicitados por los usuarios carecerán de responsabilidad. Para todos los demás supuestos, así como para todas las otras figuras de responsabilidad existentes nos estaremos en lo dispuesto detalladamente en la ley para perfilar, establecer y dilucidar todas las responsabilidades concretas que correspondan y que puedan corresponder.