La solución para el problema del paro, según Rosell, eliminar derechos adquiridos de los trabajadores.

0
1161

Esta es la propuesta que él mismo tacha de casi “imposible” por los derechos adquiridos en los últimos años y que ha indignado a una gran parte de la Sociedad (como se recoge en muchos comentarios de foros y diarios digitales).

Eliminar privilegios a los contratos fijos para incrementárselos a los temporales.

Según Rosell, la gran masa de contratos son de carácter temporal y son los mismos los que ayudan a salir de la crisis. Su idea es la de eliminar los “privilegios” de los que gozan los trabajadores con contrato indefinido y dárselos a los trabajadores temporales, con lo que no habría diferencia entre ellos y se acabaría con el modelo dual de contratos.

CEOELo que propone el Sr. Presidente de la CEOE es que estos contratos temporales sufran una serie de mejoras, a costa de recortar los supuestos “privilegios” de los que gozan los trabajadores con contratos indefinidos y que han sido logrados en forma de derechos sociales a lo largo de las últimas décadas. Y aquí precisamente estriba el problema según Juan Rosell, pues esos derechos adquiridos son muy difíciles de eliminar. Lo ideal para el mismo sería poder “empezar de cero”, aportando en líneas generales la idea de un contrato único indefinido y estableciendo para los despidos unos costes de carácter progresivo. Por esta dificultad al chocar con los derechos de los trabajadores, Rosell habla de intentar convencer al indefinido de la necesidad de perder esos derechos, y no de obligarlos a ello, estando convencido de que esto sería lo mejor para todos y que se necesitaría hacer el cambio de modelo y estudiar su viabilidad durante unos años. Pero vuelve a recordar que esto es casi imposible, porque es muy difícil convencer a los trabajadores indefinidos de la necesidad de cambiar los modelos de contrato.

Por supuesto que lo ideal sería poder ofrecer contratos indefinidos y subidas de sueldos para todos, pero Rosell cree que debemos ser realistas y entender que la situación actual requiere de sacrificios y que la mayor parte de las empresas en nuestro País no están dando beneficios. Además, considera que las leyes actuales, que vienen de hace años, no están para nada en contacto con la actual situación social y laboral, por lo que augura numerosas reformas en materia de legislación laboral que intentarán poner en contacto legislación y realidad. Así que no debemos pensar que la Reforma Laboral del 2012 ha sido la última.

Considera que nuestra legislación está basada en una supuesta sociedad de carácter industrial, y lo cierto es que el sector servicios es el que representa el mayor porcentaje laboral y hay que adecuarse a esa realidad. Y esa adecuación pasa por la flexibilización de la jornada laboral y el trabajo por turnos.

Es más, habla de adaptación total a las necesidades de la empresa (desde una perspectiva empresarial, sin tener muy en cuenta las necesidades del trabajador) y de este modo, si la empresa tiene que contratar “por días, horas, meses o años… fantástico. Estamos en un mundo absolutamente flexible“.

Ley 3/2012,de 6 de julio,de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral

A esta Ley hace referencia el presidente de la CEOE cuando habla de la última reforma laboral y augura que no será la última. Con ella, se creó una gran controversia.

Según el Boletín Oficial del Estado, esta Ley apuesta por “el equilibrio en la regulación de nuestras relaciones de trabajo: equilibrio entre la flexibilidad interna y la externa; entre la regulación de la contratación indefinida y la temporal, la de la movilidad interna en la empresa y la de los mecanismos extintivos del contrato de trabajo; etc. y tiene como objetivo la flexiseguridad” y está dividida en cuatro capítulos que podríamos resumir del siguiente modo:

1. En este capítulo se fomenta la “empleabilidad” de los trabajadores, dando relevancia y apoyando tanto a la intermediación laboral como a la formación de los trabajadores, una formación permanente y una reforma de todos los aspectos formativos. Todo ello encaminado posiblemente a resolver también el problema de muchos jóvenes de nuestro país, que abandonan demasiado pronto “La Escuela” aumentando las ratios de fracaso escolar y saliendo al mercado laboral sin una formación adecuada. Esto se podía permitir en otros tiempos, cuando un grueso de estos jóvenes salía para realizar un trabajo sin cualificación profesional en el sector de la construcción, pero tras la caída en picado del mismo, se han encontrado en la calle, pasando a engrosar las hoy en día abultadas listas de paro juvenil.

2. En este punto, según el documento legal, se persigue el fomento de los contratos indefinidos y también la creación de empleo, centrándose principalmente en PYMES y jóvenes desempleados (regulación del teletrabajo, trabajo a tiempo parcial, las horas extraordinarias, etc.)

3. Dedicado a favorecer principalmente la flexibilidad interna de las empresas. Se trata de una medida que pretende solucionar la problemática real de la empresa en cada momento. Todo lo referente a supresiones de contratos, reducciones de jornadas de los trabajadores con su consecuente bajada de salario, y demás mecanismos relativos a aspectos económicos y técnicos que serán por cuenta de la dirección de la empresa. Y aquí ha llegado uno de los puntos más controvertidos de la Ley, pues sindicatos, trabajadores y demás agentes sociales han visto en este punto una ventana al libre despido y a la merma en los derechos del trabajador.

4. Se persigue en este capítulo la mejora en la eficiencia del mercado de trabajo. Punto también muy controvertido y en el que se habla del despido exprés, del despido colectivo, etc. y se introducen reformas que para muchos son, nuevamente, recortes en los derechos laborales de los trabajadores y trabajadoras.

El TSJPV Presenta una cuestión de inconstitucionalidad en materia de contratos indefinidos de la Ley 3/2012

En la Ley anteriormente mencionada, y entre las medidas más polémicas, se recoge la existencia de un periodo de prueba de un año en el contrato indefinido de apoyo a los emprendedores (6 meses según el Estatuto del Trabajador). Durante este periodo, el contrato se podrá cancelar por parte de la empresa sin que medie indemnización ni causa.

Tras la denuncia de una trabajadora que fue despedida según esta ley, el Tribunal mencionado ha visto que podría tratarse de una situación que vulnera nuestra Constitución y por eso ha decidido presentar la causa frente al Tribunal Constitucional.

Este es un ejemplo de la controversia en materia de legislación laboral que estamos viviendo desde que en el 2012 se presentó esta reforma.

Como dice Juan Rosell, tenemos que estar preparados para muchas otras que vendrán.