¿Las mascotas pueden ser herederas?

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Las mascotas se han convertido para muchas personas en un miembro más de la familia. El amor que se siente por los animales de compañía en muchos casos llega a extremos que puede llegar a asombrarnos, aunque no resulta de extrañar. Cada vez hay más personas que darían cualquier cosa por sus mascotas, y esta situación ha llevado a que sean muchas las personas que se planteen dejar su herencia a su mascota, pero ¿es posible?

Hasta no hace mucho, las mascotas no eran consideradas más que un bien inmueble más que podía llegar incluso a embargarse, de modo que el hecho de dejar la herencia a una mascota en este país resulta hoy por hoy imposible. Al no contar en muchos casos con herederos directos, muchas personas se plantean dejar su herencia a sus mascotas, pero lamentablemente que nuestras mascotas consten como herederas no está permitido.

Las mascotas: herederas no, parte de la herencia sí

A pesar de que en muchos países del mundo esta práctica es muy habitual y son muchas las personas que dejan de herederas a sus mascotas, en España en este sentido todavía resulta para muchos una idea descabellada. Infinidad de dueños quieren garantizar el bienestar de sus mascotas antes de su fallecimiento, pero desgraciadamente la ley española en este sentido es contundente al respecto. Las mascotas o animales de compañía no pueden heredar nuestros bienes.

Lo que sí que resulta posible es dejar nuestra mascota como parte de la herencia, es decir, la mascota puede entrar a formar parte del testamento y al igual que cualquier otro bien será objeto de reparto. En este sentido es muy habitual que las mascotas formen parte del testamento, ya que todos los dueños buscan lo mejor para sus mascotas y buscan que queden en buenas manos. A través del testamento se podrá escoger al heredero que se desea que se haga cargo de nuestra mascota al fallecer.

En el caso de que no exista ningún testamento al respecto, los bienes serán adjudicados según corresponda en cada caso, pasando el animal de compañía a aquel heredero que le toque. En otras palabras, nuestro animal formará parte de uno de los lotes a repartir entre los herederos, y será este el encargado de decidir qué hacer con él.

Pero si nos queremos asegurar por completo que nuestra mascota queda en buenas manos, es importante tomar unas medidas de protección al respecto. Pero, ¿cómo proteger a nuestra mascota? ¿Cómo asegurarnos que estará en buenas manos en todo momento y estará bien atendida? Para proteger el futuro de nuestra mascota se recomienda dar dos pasos.

Por un lado, crear una fundación cuyo objetivo sea cuidar y proteger a tu mascota, asegurándote de que tu dinero será utilizado para su cuidado. Por otro lado, que en el testamento quede perfectamente reflejado que el heredero sólo podrá disfrutar de los bienes con una condición: ocuparse de la mascota hasta que fallezca.

En este último caso puede optarse por dos alternativas: que el heredero solamente reciba la herencia si decide hacerse cargo de la mascota o de lo contrario perder la herencia, o bien no recibir la herencia hasta que el animal no ha fallecido, siempre que el heredero se haya ocupado de ella y haya atendido bien al animal hasta su final.

La lectura del testamento, por norma general, suele llevar varias semanas, y no son pocos los dueños que se hacen la misma pregunta: Hasta la lectura del testamento, ¿quién se hace cargo de mi mascota? En este caso lo más conveniente es hablar con los futuros herederos para que estos sean quienes se hagan cargo de tu mascota hasta que se lea el testamento y poder recibir la herencia.

Si queremos asegurarnos que nuestras mascotas estarán perfectamente tras nuestro fallecimiento, lo más conveniente es atar bien todos los cabos sueltos para evitar problemas posteriores. Nuestras mascotas se merecen lo mejor, por este motivo cuando se elabora un testamento hay que dejar todo bien preparado para podernos asegurar que estarán en buenas manos, bien cuidados y atendidos.