Los cargos tuitivos o tutelares: una breve aproximación

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En nuestro Código Civil se regulan una serie de figuras, que en distinto grado y circunstancias pretenden “la guarda y protección de la persona y bienes o solamente de la persona o de los bienes de los menores o incapacitados”. Esta serie de figuras son los cargos tuitivos o tutelares.

 

En los casos que proceda, esta guardia protección se realizará mediante alguno de los siguientes mecanismos:

  • La tutela.
  • La curatela
  • El defensor judicial.

La tutela

Podemos definir la tutela como la institución jurídica que tiene por objeto la guarda de una persona y de sus bienes, o solamente de la persona o de los bienes del menor o incapacitado. Así, el tutor se convierte en el representante legal del menor o incapacitado judicialmente, con carácter estable, siendo este el principal signo distintivo con respecto a la curatela y el defensor judicial.Tutela y curatela

El orden de prelación para designar al tutor es el siguiente:

  1. Al designado por el propio tutelado.
  2. Al cónyuge que conviva con el tutelado.
  3. A los padres.
  4. A la persona o personas designadas por los padres en sus declaraciones de última voluntad.
  5. Al descendiente, ascendiente o hermano que designe el Juez.

La tutela puede ser desempeñada por una sola persona o por varias de forma simultanea. De igual forma puede ser ejercida por personas jurídicas sin ánimo de lucro y entre cuyos fines se encuentre la protección de menores e incapacitados.

La curatela

La curatela es una institución jurídica cuyo objeto es amparar la persona y los bienes del mayor de edad incapacitado. En el ámbito de lo que se conoce como curatela propia, se puede aplicar a las siguientes personas:

  1. Los emancipados cuyos padres fallecieren o quedaran impedidos para el ejercicio de la asistencia prevenida por la Ley.
  2. Los que obtuvieren el beneficio de la mayoría de edad.
  3. Los declarados pródigos.

Existe otro tipo de curatela, denominada curatela impropia, cuya aplicación procede para las personas a quienes la sentencia de incapacitación o, en su caso, la resolución judicial que la modifique coloquen pajo esta forma de protección en atención a su grado de discernimiento.

A diferencia de la tutela, en la que el tutor ostenta toda representación legal del tutelado, en la curatela solo existirá intervención del curador en los actos que el menor o pródigo no pueda  realizar por sí solo. Es decir, en ningún caso se sustituye la voluntad de la persona sometida a curatela.

Defensor judicial

Por último, nos queda aclarar la figura del defensor judicial. Procede el nombramiento  de un defensor judicial que represente y ampare los intereses de todo aquel que se halle en los siguientes supuestos:

  1. Cuando en algún asunto exista conflicto de intereses entre los menores o incapacitados y sus representantes legales o el curador.
  2. Cuando por cualquier causa, el tutor o el curador no desempeñen las funciones que les son propias, hasta que cese la causa determinante o se designe otra persona para desempeñar el cargo.

Con respecto a sus atribuciones, el defensor judicial ostentará las que le haya concedido el Juez, ante quien deberá rendir cuentas una vez finalizada su gestión.

La diferencia básica ante los dos términos precedentes es que el defensor judicial es una figura que se caracteriza por ser un cargo totalmente provisional o esporádico, frente a la mayor continuidad temporal de la tutela y de la curatela.

Esperamos que este artículo haya servido para conocer un poco más sobre los cargos tuitivos o tutelares, esto es, la tutela, la curatela y el defensor judicial.