Marketing para abogados

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El marketing, entendido en su concepto más amplio, ha adquirido una importante dimensión y relevancia en nuestra sociedad actual, una dimensión y una importancia crucial que no ha hecho más que ir “in crescendo” en las últimas décadas y que se ha convertido en vital para todo tipo de empresas, de productos y de servicios, así como para la gestión de las carreras profesionales. Y entre todo ello por supuesto también se encuentran reflejados los negocios de abogados y los abogados individualmente en sí mismos.

El marketing no es solo publicidad

Ante todo, para empezar, se debe dejar del todo claro un concepto: dentro del marketing se incluye la publicidad, pero el marketing no es solo publicidad. Dicho de otro modo, la publicidad es una parte del marketing, pero no es el marketing ni en sí mismo, ni en su totalidad.

Cabe reflejar y destacar lo anterior, pues en muchas ocasiones parece existir la creencia de equiparar marketing con publicidad, cuando en realidad para nada es así. Bien cierto es como se decía que la publicidad es una parte del marketing, y muy importante cabría añadir, pero confundir únicamente publicidad con marketing es un error, pues en realidad el marketing va mucho más allá de la publicidad.

Abogados y marketingPor marketing (que no olvidemos es un término adoptado del inglés y que en español su acepción por la RAE vendría a equivaler a mercadotecnia), debemos entender según la misma RAE aquel “conjunto de principios y prácticas que buscan el aumento del comercio, especialmente de la demanda” y aquel “estudio de los procedimientos y recursos tendentes a este fin“.

Con todo lo anterior vemos que el marketing en realidad es todo aquel conjunto de actuaciones que podemos decir coloquialmente buscan darnos a conocer, conseguir clientes, y entre ellas se incluye la publicidad, pero también muchas otras cosas más. Y todas ellas influyen, y mucho, en los negocios relacionados con la abogacía, y a los abogados como profesionales en sí mismos.

Marketing y abogados: una importante relación

El mundo del abogado siempre ha sido (o como mínimo siempre había sido hasta estos últimos años donde se está viviendo una auténtica revolución en la mayoría de empresas y profesiones, una revolución tecnológica y de cambio, y esto también ha alcanzado al mundo de los abogados) un sector muy tradicional. Un sector tradicional en muchos aspectos, cerrado, y que veía esto del marketing como algo que le era lejano, extraño y que sobre todo no iba con él, que no le aplicaba ni lo necesitaba. Hoy la realidad ha cambiado, y mucho.

El mundo se ha transformado y con él también las profesiones y las empresas, y el mundo del abogado también y hoy éste necesita incorporar las estrategias y acciones del marketing ya no solo para darse a conocer, sino para desarrollar y gestionar con éxito el negocio de un despacho de abogados y la profesión del abogado.

Por supuesto existen particularidades, y por ejemplo en nuestro país ni es de uso común ni incluso está permitido que el abogado se publicite ofreciendo sus servicios de determinadas maneras (caso concreto por ejemplo al estadounidense en el que la publicidad agresiva y sin casi límites resulta permitida también para abogados), pero como decíamos el marketing va mucho más allá de la publicidad y el abogado necesita al marketing, y a la publicidad.

Publicitarse (con las debidas limitaciones y consideraciones que deba seguir un abogado y un despacho de abogados) es una pieza esencial de cualquier abogado, pero más allá de ello el abogado debe de saber aprovechar todo lo que le aporta el marketing para ya no solo crear en sí mismo un buen reclamo publicitario que haga que le contacten, sino para crear una potente imagen de marca personal, una marca que perdure en el cliente y que le haga reconocible, y ya no solo reconocible, sino que le distinga de sus compañeros y sus compañeras de profesión, y de los negocios de la competencia.

Todo lo anterior, y mucho más, es publicidad en particular y es marketing en general, lejos quedan aquellos tiempos en los que un abogado y un despacho de abogado poco tenían que ver con una empresa al uso, hoy la gestión de la carrera profesional de un abogado y de un negocio de abogados se asemeja mucho a la gestión comercial, de marketing y de cualquier otro tipo que cualquier otro negocio. El mercado es global, competitivo y despiadado, de saber utilizar nuestras herramientas depende nuestro éxito.