Monitorizar a un empleado las 24 horas del día

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Vivimos en una sociedad híper-conectada, una sociedad donde la privacidad se difumina y cada vez más la intimidad es un lujo, una sociedad donde siempre estamos localizables y donde todo es visible, una sociedad que nos lleva a preguntarnos dónde están los límites –si es que deben existir- y hasta dónde se puede llegar.

Se podría enfocar el asunto desde muchas vertientes, por ejemplo, se podría hablar de la exposición que tenemos siempre a la red y a la “vida pública” cuando publicamos en las redes sociales y todo lo que en ellas de nosotros (costumbres, lugares, etc.) se transmite, y en última instancia el derecho al olvido. También se podría hablar de la privacidad e intimidad que cedemos cuando utilizamos determinados gadgets o aplicaciones monetariamente gratuitas, pero cuyo valor no está en nuestro dinero sino en el flujo de información que se transmite y, por supuesto, se podría hablar del gran tema del momento, del “Internet de las cosas”, un Internet de las cosas que ya no sólo difuminará la privacidad y la intimidad fuera de nuestras casas, sino dentro de nuestro mismo hogar.

Pero en este artículo no vamos a hablar directamente de ninguno de los aspectos nombrados anteriormente, en este artículo vamos a centrarnos cuando una empresa instala en el teléfono de un empleado (aunque se lo ceda la empresa) una aplicación con la cual puede monitorizar toda su actividad.

monitorizar empleadosEn el caso que aquí nos atañe ya no se está hablando de los usos comerciales que pueden tener nuestros datos, ni tan siquiera del flujo que los mismos aportan al gran “big data” global. No, no se está hablando de eso, se está hablando de un uso de nuestros datos, de un uso mucho más particular y delicado de la entrada en la esfera de nuestra privacidad y de nuestra intimidad.

Seguro que en los próximos años escucharemos hablar de todo ello, y a buen seguro que el debate será encendido y veremos hacia donde se dirigen las legislaciones al respecto. De momento será interesante ver cómo evoluciona el caso de una empleada californiana que ha demandado a la empresa que la despidió por haber desactivado el GPS que la empresa le había instalado en una aplicación del móvil que usaba la empleada.

La empresa alega que la empleada no puede eliminar una aplicación que es de uso de la empresa y que la empresa puede someter al control de la misma a su empleada. Ello dicho así, en realidad no es nada nuevo, ya hace tiempo que por ejemplo en la gestión de flotas o servicios de transporte, los vehículos de los transportistas llevan GPS que son monitorizados por las empresas de transportes de las cuales estos transportistas son empleados para controlar el desempeño de su actividad, controlar la velocidad de los mismos, optimizar las rutas, etc., pero en este caso estamos hablando de algo muy distinto, de algo que va más allá de todo ello.

Si sólo hablásemos de lo anterior puede entenderse completamente legítimo, pues forma parte de la jornada laboral del empleado, pero en este caso la empresa monitorizaba las 24 horas a la empleada mediante la aplicación GPS y con ello podía ver dónde estaba en cada momento, a qué horas estaba, a qué velocidad conducía, etc., etc.

A entender de la empleada ello supone una clara e ilegítima violación de su intimidad pues ya no se está controlando su actividad en su horario laboral, sino que la empresa es capaz de ver todo lo que está haciendo en todo momento, incluso en su vida personal. En este caso, según sus alegaciones, la empresa ha procedido a monitorizar a un empleado, en el sentido más amplio posible.

Veremos cómo evoluciona el asunto. Los próximos meses y años serán interesantes. Los cambios que se avecinan son enormes y los escenarios y reglas con las que nos encontraremos también. Y ello por no hablar de los famosos drones que Amazon quiere hacer servir para enviarnos paquetes, y para hacérnoslos llegar ya no nos los enviarán a nuestra dirección, sino que pretenden ser capaces de llegar rápidamente donde estemos en cualquier lugar guiándose por nuestra posición GPS que emitirá la aplicación de nuestro móvil. Sin duda un avance para muchos, otra intrusión para algunos, veremos cómo avanza también, pero este sería en todo caso otro tema.

¿Qué opinión os merece este caso? ¿aumento de nuestra calidad de vida o clara intromisión en nuestra privacidad?