Oposición de la aseguradora frente a la acción directa

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Existe un supuesto, y distintas consideraciones, por el cual la compañía aseguradora puede presentar oposición ante la acción directa que frente a la misma se puede plantear. Y es a este asunto a lo que se va a dedicar este artículo.

Distintos aspectos cabe mencionar sobre el supuesto, consideraciones y matices que la aseguradora puede presentar oposición frente a una acción directa que ante la misma se le presente. Pero antes de adentrarnos concretamente en este tema, quizá resulta interesante resolver uno de previo: ¿Qué es la acción directa? Sin duda alguna resolver esta cuestión resulta clave para poder entrar en el asunto concreto que en este artículo nos ocupa.

Sin más dilaciones decir que por acción directa se entiende el derecho que tenemos como perjudicados, o como herederos de un perjudicado, de exigir que la aseguradora se haga cargo de dar cobertura a una prestación que estuviese incluida en la póliza de seguro de un asegurado que nos haya causado daños o perjuicio alguno (a nosotros, o bien a la persona de la que heredamos los derechos), aun y cuando esté asegurado haya causado el daño o perjuicio que fuere de forma dolosa.

aseguradoraAun en este punto se podría añadir que todo ello es sin perjuicio de que luego la aseguradora pueda reclamar sobre su asegurado, pero ese sería otro tema distinto y nos alejaría de lo que en este artículo se pretende plantear.

Concretamente en este artículo no se quiere plantear ni de las acciones que a posterior puede emprender contra su asegurado por haber tenido que asumir por una actuación dolosa de éste, tampoco quiere basarse en exponer de qué modo un ciudadano/a puede ejercitar en la práctica una acción directa, sino que lo que pretende es centrarse en aquellos aspectos relacionados con el supuesto de que un ciudadano/a ejercite su derecho a la acción directa la aseguradora no la atiende por estar exenta de tenerlo que hacer.

Al respecto, decir que este asunto genera una importante controversia, y genera tal controversia pues cierto es que la actual Ley del Contrato de Seguro -que es la ley que versa sobre este aspecto-, no resulta, de forma clara, nítida al respecto. Pues si bien la misma establece lo relacionado con el carácter de excepción para la legítima oposición a la acción directa, también lo es que la forma de exponerlo deja abiertos aspectos que, de resolverse, evitarían tanta controversia.

Si nos fijamos en lo que dice la ley podemos ver que en realidad, según lo establecido al literal de la Ley del Contrato de Seguro la única causa de excepción a la acción directa se encontraría cuando dicha excepción aplica al perjudicado. Veamos a lo que nos referimos cuanto esto exponemos.

Al referirnos a la facultad de no atender una acción directa por parte de la aseguradora a causa de una excepción imputable al perjudicado nos estamos refiriendo a la posibilidad de negar atender una prestación cubierta cuando resulte que la causa que ha originado las consecuencias de daño cubiertas son única y exclusivamente causa, son culpa, de la parte perjudicada, una parte perjudicada que pretende ejercer la acción directa.

Lo anterior resulta cuanto mínimo lógico, pues resulta obvio y razonable entender que, aun y cuando haya existido una parte perjudicada si tal perjuicio ha sido ocasionado por claro, único y culpable causa del perjudicado, no corresponde además tener que indemnizarle, ni atenderle.

Situados en este punto, y para finalizar, se tendrían que determinar dos aspectos que pueden resultar determinantes. Por un lado nos encontramos con el concepto de “único” y por el otro lado de “culpable”.

Dicho de otro modo, que nadie se piense que si una persona tiene un accidente en el cual es el responsable se quedará sin cobertura de la contraparte. No se trata de exactamente eso, sino que no basta con que el mismo sea el responsable de la causa que origina las consecuencias que derivan en la petición de acción directa, sino que además debe de ser el culpable de ello.

Una culpa que se debe de haber producido inequívocamente de forma negligente y dolosa, y única, pues si la otra parte también tiene responsabilidad culpable dolosa, por la parte que le corresponde, la aseguradora cabe establecer que deberá responder ante la petición de acción directa.