Ordenanzas municipales sobre animales

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Uno de los aspectos que resultan de competencia municipal son las leyes, las normas que regulan la protección, tenencia y venta de animales en su territorio, todo ello sin perjuicio de otro tipo de normas de alcance supramunicipal o las que fueren que directa o indirectamente tengan relación con animales.

Caso concreto

Hoy, en este artículo, queremos focalizar el asunto en la recientemente aprobada y recientemente entrada en vigor de la ordenanza municipal de la ciudad de Barcelona relacionada con la protección, tenencia y venta de animales. Y queremos focalizarnos en ella por un motivo esencial, la misma si bien aún muestra muchas lagunas, es mejorable en los objetivos que persigue y sin duda aún queda un largo trecho por recorrer hasta lograr una adecuada protección de los animales, también es bien cierto que la misma supone un paso adelante importante y decidido en beneficio de los animales y en pos de propiciar cada vez más unas posturas más animalistas de una ciudad como Barcelona.

Así, y por todo ello, en este artículo vamos a tratar concretamente sobre la ordenanza municipal de la ciudad de Barcelona sobre la protección, tenencia y venta de animales que fue aprobada en fecha 25 de julio del 2014 y que entró en vigor el día 20 de setiembre del 2014.

Sobre el desarrollo de la ordenanza

Tal ordenanza regula y trata sobre distintos aspectos relacionados e incluso por ejemplo versa sobre asuntos relacionados con la fauna salvaje, pero en este artículo vamos a centrarnos en visualizar aquello que nos dicta especialmente en relación con los animales domésticos, pues son estos los que tienen mayor impacto para un mayor número de personas, y para el común de una sociedad urbana.

Legislación sobre los animales de compañíaAsí, en este artículo nos centraremos en lo referido en el capítulo segundo de tal ordenanza, concretamente a lo especificado entre sus artículos 15 y 28 (ambos inclusive), pues es en ellos donde se desarrolla concretamente lo relacionado con los animales domésticos.

Permítase, antes de entrar en los apartados anteriormente mencionados, hacer un inciso, refiriéndonos a algunos de los aspectos que se tratan en el capítulo primero de dicha ordenanza, pues tienen carácter general y en algunos casos son muy relevantes.

Así, uno de los puntos más destacados que establece la ordenanza con carácter general es lo reflejado en su artículo décimo, un artículo décimo en el que se muestran las prohibiciones que emanan de la ley, entre ellas encontramos por ejemplo las siguientes:

“a) Maltratar o agredir físicamente a los animales o someterlos a cualquier otra práctica que les produzca como resultado sufrimiento o daños físicos o psicológicos.

b) Abandonar a los animales.

c) Mantener a los animales en instalaciones indebidas desde el punto de vista higiénico-sanitario, de bienestar y de seguridad del animal.

d) No facilitar la alimentación e hidratación suficiente y equilibrada para mantener a los animales en buenos niveles de nutrición y salud.

A todo ello, además, cabría destacar que dentro de este mismo artículo se establece la prohibición de realizar “…corridas de toros y los espectáculos con toros que incluyan la muerte del animal y la aplicación de las suertes de la pica, de las banderillas y del estoque, y también los espectáculos taurinos de cualquier modalidad que tengan lugar dentro o fuera de las plazas de toros, así como la simulación de espectáculos taurinos de cualquier naturaleza, sea cual sea su finalidad” o de “Utilizar animales salvajes en cautividad en los circos”. Si bien estos preceptos (polémicos para muchos, cabe decir) nos alejarían del objeto de este texto y en todo caso deberían ser analizados profundamente de forma independiente y paralela a este artículo.

Animales de compañía en Barcelona

Animales domésticos

Adentrándonos ahora sí en los aspectos que la ordenanza versa concretamente en relación a los animales domésticos, decir que la misma obliga a los propietarios de este tipo de animales a “…mantenerlos en buenas condiciones higiénico-sanitarias, de bienestar y de seguridad, de acuerdo con las necesidades propias de su especie” (art.15.1).

Decir sobre este concreto aspecto que la norma, en su mismo artículo, pero en su apartado siguiente, es decir, en el artículo 15.2, se desarrolla muy profusamente todo aquello que se considera aquello que es mantener unas buenas condiciones higiénico-sanitarias, es decir, aquello que según la ley son las condiciones mínimas en las que se deberán mantener a los animales en relación a lo establecido en tal artículo. Por la profundidad y amplitud de todo lo expuesto no cabe hacer un relatado concreto de todas las interpretaciones sobre las condiciones mínimas que resultan detalladas en la norma.

Otro de los temas que genera mayor polémica, y que la ley trata detalladamente es la posibilidad de tener animales domésticos en los domicilios particulares. Al respecto, la norma autoriza expresamente tal práctica al dictar que “…se autoriza la tenencia de animales domésticos en los domicilios particulares, siempre que se cumplan las condiciones de mantenimiento higiénico-sanitarias, de bienestar y de seguridad para el animal y para las personas…” (Art. 17.1).

En el punto anterior entonces vemos que queda clara la potestad que tienen las personas de poder tener animales en su domicilio. Obviamente eso es cumpliendo las debidas normas y atendiendo a requisitos como por ejemplo el que dicta que “en balcones, terrazas y similares se deben tomar las medidas necesarias para evitar que los animales puedan huir, así como para evitar que sus deposiciones y orines puedan afectar a las fachadas y a la vía pública, o puedan causar molestias a los pisos confrontantes, ya sean los superiores, los inferiores o los laterales”.

Finalmente, decir que esta ordenanza también es muy interesante de analizar tanto desde el punto de vista del tiempo que los animales domésticos pueden estar solos, así como de otro tipo de temas como es la condición en las que se deben encontrar los lugares donde se vendan animales de compañía y la forma en cómo se debe llevar ese proceso en el punto de venta, entre otros muchos matices y consideraciones, entre otros muchos aspectos que podemos encontrar reflejados en la ley.