Particularidades de los seguros de incendios

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Los incendios son uno de los siniestros más temidos en cualquier inmueble y cualquier lugar. Para mitigar el impacto de los daños que en los bienes pueda causar un incendio existen los seguros de incendios, aquellos seguros que sirven para que nos indemnicen por los daños que podamos sufrir a raíz de un incendio. Ya analizamos anteriormente las particularidades de los seguros de vida, veamos ahora que nos dice la ley al respecto a los seguros de incendio.

Lo que dice la ley

Primero de todo cabe decir que aquí vamos a referirnos a todo lo que se establece los seguros de incendio en lo que se establece en la ley marco que regula los seguros en general y concretamente los seguros de incendios, es decir, en lo que resulta establecido en la Ley del Contrato de Seguro y más específicamente en lo que resulta dictado a partir de su artículo 45 que es desde donde se versa sobre los mismos. Lo haremos refiriéndonos a lo establecido en este marco y no entraremos en otras consideraciones legales que de carácter directo o indirecto nos pudiesen resultar de aplicación.

Así, y dentro del marco de lo que dice la Ley de Contrato de Seguro (Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro) se entiende como incendio “la combustión y el abrasamiento con llama, capaz de propagarse, de un objeto u objetos que no estaban destinados a ser quemados en el lugar y momento en que se produce” (art.45 LCS) y ante ello “el asegurador se obliga dentro de los límites establecidos en la Ley y en el contrato a indemnizar los daños producidos por incendio en el objeto asegurado” (art. 45 LCS)

Visto esto vemos que lo que la ley dice a modo de enfocar la dimensión de estos seguros en lo que se entiende por concepto de incendio a los efectos de los seguros de incendios, y la consecuencia para estos del suceso de un supuesto incluido en este concepto, ahora vamos a ver el alcance del seguro de incendios.

Alcance de los seguros de incendios

Ya sabemos lo que es por concepto un incendio que da pie a indemnización, y ya sabemos que la compañía queda obligada ante estos incendios pero, ¿qué es lo que queda incluido en los seguros de incendios. La Ley de Contrato de Seguro también establece el marco de lo incluido, así la misma determina que “la cobertura del seguro se extenderá a los objetos descritos en la póliza. Si se tratare de seguro sobre mobiliario, la cobertura incluirá los daños por el incendio en las cosas de uso ordinario o común del asegurado, de sus familiares, dependientes y de las personas que con él convivan” (art. 46 LCS).

Y del mismo modo que la ley establece el marco de aquello que está incluido en los seguros de incendio, la misma ley también establece aquello que no está incluido en los mismos. Al respecto la ley determina que “salvo pacto expreso en contrario, no quedarán comprendidos en la cobertura del seguro los daños que cause el incendio en los valores mobiliarios públicos o privados, efectos de comercio, billetes de Banco, piedras y metales preciosos, objetos artísticos o cualesquiera otros objetos de valor que se hallaren en el objeto asegurado, aun cuando se pruebe su preexistencia y su destrucción o deterioro por el siniestro” (art 46 LCS).

Una última apreciación al respecto de lo que dice la Ley de Contrato de Seguro sobre los seguros de incendios nos lleva a determinar los supuestos en los que un incendio da derecho a indemnización o no lo da. Así, y del mismo modo que al principio de este artículo hemos visto la definición de lo que se entiende por incendio “asegurado”, ahora veamos el origen de ese incendio, pues de este origen se determinará que esté cubierto o no, es decir, una cosa es lo que produce la acción de quemar y otra como se produce esta acción.

A todo ello el artículo 48 de la Ley de Contrato de Seguro dice que estarán cubiertos aquellos seguros que se produzcan por “caso fortuito, por malquerencia de extraños, por negligencia propia o de las personas de quienes se responda civilmente” y que no resultan cubiertos cuando el incendio “se origine por dolo o culpa grave del asegurado“.