Peligros que acechan en la red

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Internet ha supuesto una revolución mundial en toda regla. Una revolución que lo ha puesto todo patas arriba y que ha transformado casi todos los aspectos de la vida, ha transformado el día a día de las personas y ha transformado las relaciones, ha transformado los negocios y en general lo ha transformado todo. Esa transformación, ha supuesto, supone y supondrá una retahíla de oportunidades en todos los ámbitos, pero también (no nos engañemos) supone, y cada vez supondrá más una fuente de amenazas, riesgos y peligros. Analicemos aquí algunos de ellos.

Lo primero que debe decirse y que dejarse claro es que hablar de los peligros que acechan en la red en realidad no es hablar de nada distinto que de los riesgos que suceden en la vida fuera de Internet. Vivir conlleva riesgos en general y obviamente vivir en la red también conlleva riesgos. La clave en cualquier caso no está en intentar pensar que no existen riesgos, la realidad está en saber identificarlos, prevenirlos y llegado el caso combatirlos.

Sin duda, uno de los grandes peligros, así como uno de los grandes pilares del mal, que acechan en la red tiene una amplia relación con la seguridad de los datos personales, pero no entendiendo ello como algo aislado y que afecta a un único ámbito, sino como algo general e integral, pues en base al acceso a los datos personales desde donde se pueden causar algunos de los mayores estragos.

peligros que acechan en la redAsí, el robo de datos personales puede llevar a ser víctimas de estafas, víctimas de robos de datos o de información sensible que a la vez de pie al robo de dinero o de otros valores accediendo a las tarjetas financieras, cuentas bancarias, etc.

Pero no sólo el robo de datos personales es uno de los problemas que acechan en la red, también lo es la privacidad en su conjunto. En el entorno actual parece que la privacidad es cada vez un valor más escaso, la exposición pública de todos y de todos en esa gran plaza pública, en esa ágora que es Internet y eso cada vez supondrá mayores riesgos.

La privacidad también debe entenderse como algo global y no como algo compartimentado y estanco, y debe entenderse también como algo cercano y no sólo como algo aplicable de forma etérea. Una merma en la privacidad puede llevar a situaciones cuotidianas que pongan en riesgo la integridad y la propia vida de las personas pues por ejemplo puede suponer que quien se consiga introducir o conocer elementos privados nuestros puede por ejemplo entrar en el domicilio cuando sabe que estamos de viaje, o puede suplantarnos la identidad entre otras muchas situaciones.

Otros asuntos que tienen relación con los ámbitos anteriores pero que no tratan exactamente de lo mismo tiene que ver con la seguridad misma de la tecnología, por supuesto que ello tiene que ver con los datos personales y con la privacidad de los mismos, pues ello es la materia prima más valiosa, ello es la piedra angular de todo pues sobre ello se sustentan casi todas las acciones maliciosas que se puedan llevar a cabo, pero para que ello llegue a suceder existe un paso previo: lo posible de corromper de los sistemas, la posibilidad de sortear la integridad de los mismos.

Imaginemos, por ejemplo, la era del IoT (Internet de las Cosas) que ya tenemos entre nosotros, o imaginemos un cercano futuro de robots muy humanoides o de coches con conducción automática. El problema en todos estos sistemas no está sólo en los datos que incorporan, el gran reto es hacer los mismos infranqueables a tal acceso.

El riesgo cero como se decía no existe en ningún aspecto de la vida, en este tampoco por supuesto. Pero sí que se puede minimizar el riesgo y se debe trabajar para que los sistemas sean lo suficientemente riesgos para evitar que por ejemplo personas con malas intenciones tomen el control de los mismos y provoquen daños de incalculables consecuencias.

Para todo ello debe armarse una respuesta legal, una respuesta sólida que dé respuesta a todos los retos, pero toda esta respuesta debe de ir precedida de una estructura tecnológica que sea capaz de minimizar los riesgos, de ser optimizada, de no hacer incurrir en riesgos innecesarios.