Preclusión y diferencias con la caducidad y la prescripción

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Sin duda nos encontramos en este artículo con tres interesantes conceptos del Derecho procesal  que para los profanos en la materia se antojan similares; ¿acaso hay diferencia entre ellos? La respuesta es sí. Se trata de tres conceptos utilizados para definir diferentes situaciones que pueden darse en el transcurso de un proceso legal, si bien es cierto que hay que distinguirlos convenientemente, pues todos ellos hacen referencia, en diferente medida, a los plazos del procedimiento.

El primero de ellos ha aparecido recientemente en uno de nuestros artículos, “Cómo evitar el pago de las tasas judiciales“, y por eso hemos decidido dedicarle hoy unas líneas. Sin embargo, no podíamos dejar pasar la oportunidad de explicar cuáles son las similitudes y diferencias entre la preclusión, la caducidad y la prescripción.

Comencemos pues haciendo una breve reseña de cada una de ellas, y hagámoslo, como no, empezando por el concepto de “Preclusión”.

Diferencias entre preclusión, caducidad y prescripciónPreclusión

Cuando hablamos de preclusión, hacemos referencia a “la pérdida, extinción o caducidad de una facultad o potestad procesal por no haber sido, la misma, ejercida a tiempo“, teniendo en cuenta siempre que esta se basa en el orden y disposición en que se desarrollan los actos procesales. De su consideración estrictamente legal o jurídica, dependerá la aparición o no de la misma. La preclusión existe para evitar las imprecisiones procedimentales y la dilación indebida del proceso. Digamos que se relaciona con los aspectos temporales del proceso. La palabra “preclusión”  hace referencia al castigo que conlleva el no llevar a cabo un procedimiento dentro del témino legal, una sanción por ejercer una acción fuera del tiempo oportuno y propuesto a tal fin. A  la preclusión se puede llegar desde diferentes vías, bien por no haber cumplido el orden legislado, bien por haber realizado dos actividades incompatibles entre sí, bien por haber consumado ya dicha acción.

Caducidad

En cuanto a la caducidad, en el ámbito del Derecho, explicaremos que se trata de la pérdida del derecho a ejercer la acción legal que le corresponde a una persona, que, si bien teniendo la posibilidad de ejercer dicho acto, no lo ha hecho dentro de un plazo de tiempo perentorio. Se trata de un tipo de extinción procesal que se da sin llegarse a la sentencia definitiva, fruto de la mencionada inactividad por parte de las personas interesadas. Además, cuando la caducidad sucede en primera instancia, la acción iniciada no se extingue, sino que puede dar lugar a un nuevo juicio.

Prescripción

Por otro lado, la prescripción es un “recurso legal” utilizado en muchísimas ocasiones, pues permite la adquisición de bienes (prescripción adquisitiva o usucapión) o la extinción del derecho de ejercer una acción contra el artífice de la falta o delito, la forma de librarse de una obligación (prescripción liberatoria o extintiva), porque ha transcurrido más del tiempo legal recogido para tal fin. En principio, todos los derechos son susceptibles de prescribir, con algunas excepciones que encontramos en los derechos indisponibles (derecho a la vida, derecho a la imagen…).

Otras consideraciones. Preclusión y diferencias con la caducidad y la prescripción

Pues bien, una vez presentados someramente los conceptos sujetos a análisis, entremos en materia, profundizando algo más en similitudes y diferencias.

En líneas generales, estas figuras vienen determinadas por dos elementos que las definen y componen. por un lado, es necesaria una inactividad; se requiere del sujeto que no actúe y por tanto, que no ejerza su derecho a emprender acciones legales. Por otro lado, tenemos el plazo, establecido legalmente para cada uno de los casos.

Como diferencias entre preclusión y caducidad, conceptos de similar naturaleza, citaremos el grado de aplicación que conlleva cada una, puesto que, si consideramos que la preclusión como tal entendida es la pérdida de un derecho procesal, la caducidad es esto llevado a su grado máximo, siendo, para entenderlo mejor, la pérdida de todos los derechos procesales, como hemos dicho anteriormente, por la falta de acción de las personas implicadas en el procedimiento.

Entendamos ambos conceptos en conjunto; así, digamos que si existiera falta de acción por una de las partes o por ambas partes dentro de un acto procesal concreto, dentro de un plazo estipulado legalmente, habría preclusión, pero si la inactividad de ambas partes se diera en la totalidad del procedimiento, entonces esta situación daría lugar a la caducidad.

¿Cómo explicaríamos las principales diferencias entre estas tres figuras? En líneas generales podemos decir que la preclusión es un castigo por la falta de orden en un acto procesal concreto, la caducidad es una sanción a la inactividad en la totalidad del proceso y finalmente, la prescripción acaba por anular la acción que se pretendía ejercer (ya sea usucapión o extintiva).