¿Cómo puedo evitar ser jurado en un juicio?

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Formar parte de un jurado puede ser una excelente experiencia para muchas personas pero, del mismo modo, puede suponer un trance no muy agradable para otras. Veamos en este artículo aquellas opciones que existen para poder ser librado de tener que actuar como jurado en un juicio.

De entrada debe decirse que el ser jurado de un juicio debe considerase como un derecho, pero también como un deber ciudadano, un derecho y un deber que emana de la misma Constitución Española que establece en su artículo 125 que “Los ciudadanos podrán ejercer la acción popular y participar en la Administración de Justicia mediante la institución del Jurado, en la forma y con respecto a aquellos procesos penales que la ley determine, etc.”.

A partir de ese punto constitucional que marca que los ciudadanos podrán ser llamados a ejercer la acción popular participando en la administración de justicia formando parte del jurado, queda claro que acudir no resulta algo optativo, sino que resulta algo obligatorio para quien es llamado a ser jurado.

Pero, como en todo aquello que es obligatorio, existen algunas exenciones a tal obligatoriedad. En este artículo vamos a ver las principales y más relevantes para común de las personas y lo vamos a ver desde una doble arista: vamos a ver cómo evitar ser jurado por ser personas no seleccionables como jurado y vamos a ver cómo formar parte del jurado aun y cuando se es seleccionable y se ha sido seleccionado.

evitar ser jurado en un juicio

Por supuesto, aunque quizá no el óptimo en muchos casos, la vía más rápida para evitar ser jurado en un juicio es ser una persona no seleccionable para ello. Entre las distintas excepciones de personas que no resultan seleccionables para tal menester son aquellas personas que no sean personas mayores de edad, no se encuentren en pleno ejercicio de sus plenos derechos políticos, no sepan leer ni escribir, ser vecino (en el momento de ser designado) de cualquier municipio de toda la provincia donde se ha cometido el delito que va a enjuiciarse o ser una persona impedida física o psíquicamente para el ejercicio de las funciones de jurado.

Si la persona no se encuentra dentro de esos supuestos, a priori será seleccionable, a no ser que se encuentre dentro del grupo de personas (altos cargos políticos, etc.) que no resultan seleccionables para ello o que sean personas que no se les dote de tal capacidad por haber sido condenadas por delito doloso y no haberse rehabilitado, personas que se encuentren cumpliendo condena penal de empleo o cargo público o personas, que en el momento de ser designadas, estén encausadas en otros procesos penales.

Partiendo de la base que una persona no se encuentra encuadrada dentro de ninguno de los grupos anteriores tan sólo le cabrá acogerse a las excusas que recoge la legislación para poder solicitar que no se la designe como miembro del jurado.

Las principales excusas son: ser mayor de 65 años, haber sido ya miembro de otro jurado en el plazo de 4 años en el momento de ser designado para otro, los que desempeñen un trabajo público que de dejarlo de ejercer pueda ocasionar un grave perjuicio, los que tengan graves cargas familiares, los que residan en el extranjero, los militares en acto de servicio y los que puedan alegar causa de fuerza mayor cualquiera que de forma cierta les impida para la tarea.