Puntos clave de un contrato de sanidad privada. Seguros privados de salud

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Seguros privados de salud

En este artículo vamos a hablar de un tema que por su importancia bien conviene exponer detalladamente: en este artículo vamos a hablar de aquello en lo que debemos fijarnos que lleve, y cómo lo lleve, un contrato que suscribamos con una compañía de seguros de salud privada.

Valga decir que este artículo se quiere enfocar, se pretende desarrollar desde una vertiente muy práctica, desde una vertiente muy intuitiva y alejada de un rigorismo legalista como aquel que en muchas otras ocasiones puede servir para conocer en detalle lo que dice la ley de este tipo de seguros.

contratar un seguro médico privadoDicho de otro modo lo anterior, se podría enfocar este artículo desde la óptica de detallar minuciosamente lo que dice la ley al respecto, saber cómo la ley nos protege y qué es aquello que la ley exige a este tipo de seguros, cómo la ley con figura este tipo de seguros y mucho más, pero ello, a pesar de sernos muy interesante y útil en otras ocasiones, no permitiría dar –en esta ocasión- ese enfoque práctico, que por el contrario enfocándolo desde la óptica de exponer lo más clave de un contrato de sanidad privada si es posible dárselo. Un enfoque práctico que a la vez por supuesto se sustenta en la ley, y es que por supuesto la ley –la que corresponda en cada caso- está en todo momento y en todo lugar.

Tanto la forma como el fondo

Uno de los primeros aspectos que deberemos tener presente si vamos a contratar un contrato de seguro de sanidad privada es que el mismo identifique bien a las partes, es decir, que quede clara quién es la compañía que nos asegura y que queden claros nuestros datos.

La importancia del punto anterior es muy elevada, y en este caso ya no solo por la lógica necesidad de saber quién es quién en el pacto contractual, y para poder ejercer nuestros derechos legales por ejemplo en caso de conflicto, controversia o lo que sea con la compañía de seguros, sino que en este caso también se le suma un factor clave: que nosotros estemos bien identificados es clave para la misma eficacia del contrato, nos explicamos.

En los contratos de los seguros de salud que nuestros datos estén estrictamente correctos es sumamente vital, y no es para menos, pues aunque no es lo habitual, ni suele ocurrir un pequeño dato erróneo podría ponernos en graves aprietos como no tener derecho a la asistencia contratada, etc.

En los contratos de los seguros de salud, como en todos los contratos, es importante que todos los datos personales que identifican a las partes estén bien por supuesto, pero en este caso concreto tres serían, quizá, los datos personales del asegurado, o de los asegurados, que a nivel identificativo resultan claves en este tipo de seguros son tres: la fecha de nacimiento, el nombre y apellidos y la dirección.

Y, ¿cuál es el motivo por el que resultan vitales estos tres tipos de datos y no otros? Como se decía no es que estos sean útiles y necesarios de verificar que estén bien y los demás no, pues no es así ya que todos deben estar bien, pero cierto es que estos tienen una trascendencia especial. Una trascendencia especial, pues por ejemplo un dato erróneo en nuestro nombre o apellidos podría provocar que no nos identificasen correctamente y nos denegasen el acceso a las prestaciones, en el caso de la dirección donde vivimos es muy importante tanto para el cuadro médico que nos aplica cómo sobre todo para el supuesto de los seguros de salud que incorporan por ejemplo coberturas de viaje poder calcular exactamente desde qué punto concreto aplica el cálculo de kilómetros si existe un mínimo de distancia para que se considere que estamos de viaje y con ello se nos abra el acceso a las coberturas en viaje, etc. Y finalmente en el caso de la fecha de nacimiento, encontramos uno de los puntos clave para que la aseguradora conozca nuestra edad para evaluar el riesgo y la prima que nos corresponde. No olvidemos por ejemplo que en este último supuesto si la fecha está mal y decimos –o pone- que somos más jóvenes de lo que somos y no es cierto, luego la compañía podrá expulsarnos, poner recargos o muchas consecuencias indeseadas que se pueden producir.

Más allá de los datos identificativos

Por supuesto en los datos identificativos encontramos un importante punto a tener en cuenta, pero no es ni mucho menos el único, otros son los aspectos que cualquier contrato de seguro de sanidad privada debe tener muy presentes y que estén correctamente:

Así, es sumamente importante que, por ejemplo, cualquiera de este tipo de seguros, detalle concretamente qué tipo de coberturas están incluidas, dicho de otro modo, tiene que quedar muy claro a qué nos da derecho el seguro. A la vez, por supuesto, debe contener aquello en lo que podamos estar excluidos por enfermedades preexistentes que tengamos o lo que fuere.

Otro de los elementos clave a tener en cuenta son los datos de pago de la misma. Datos de pago que deben incluir tanto lo que se paga y en qué concepto se paga, cómo, cuándo se paga y de qué forma se paga. En la forma de pago debe quedar claro si por ejemplo es una cuenta bancaria la numeración y verificar que en la misma no exista error, pues de lo contrario se podrían producir inconvenientes como por ejemplo comisiones administrativas por devolución de recibos e incluso en los casos más graves y extremos, pérdida del contrato de seguro en sí mismo y de las coberturas del mismo por impago si se retorna el error y no nos damos cuenta, etc.

Otros muchos son aún los datos que se deben incluir y que se deben comprobar en los seguros de salud, en este artículo tan sólo nombraremos tres más: el contrato debe de estar debidamente firmado y/o sellado por las partes, si existe mediador este debe constar detalladamente pero sin sustituir la figura del asegurador y muy, muy importante es que el contrato indique cuándo empieza y cuándo termina, en qué fechas el contrato será efectivo, la periodicidad del mismo y la forma en la que el mismo se irá renovando, si aplica.