¿Qué es un aforado?

0
464

Aunque la figura de las personas aforadas ha estado, y está, presente entre nosotros desde hace muchos años es específicamente de unos años a esta parte que esta figura está en el debate público. Son muchas las personas que de unos años a esta parte se preguntan quién es una persona aforada y que efectos comporta. Veamos todo ello en este artículo.

El aforamiento es una especie de, podríamos decir, privilegio que otorga la Constitución Española a determinados cargos públicos del país. Esta prebenda permite que en caso de que la persona aforada cometa algún tipo de delito debe de ser juzgado diferente al que le correspondería si fuese juzgado por ese mismo delito en la condición de ciudadano “normal”, de un ciudadano sin capacidad de aforamiento.

El caso de la Corona española es algo diferente y es que además de lo correspondiente al aforo corresponde hablar de la no imputabilidad del monarca, aunque si se habla de la reina y de los príncipes éstos tan sólo pueden ser juzgados por al Alto Tribunal, por el Tribunal Supremo.

La cantidad de aforados en España es muy elevada, concretamente alcanza a casi diez mil personas. Como curiosidad, entre los aforados se encuentran casi 2000 políticos y 5 personas vinculadas a la corona.

Qué es un aforado

De forma específica son personas aforadas el presidente del Gobierno de España, así como todos los ministros y también son personas aforadas los presidentes y consejeros de las comunidades autónomas del país. En el caso de los políticos vinculados al poder central sólo podrán ser juzgados por el Tribunal supremo y en el caso de los miembros autonómicos podrán ser juzgados el TS o por el TSJ correspondiente según disponga el Estatuto de Autonomía que les resulte de aplicación.

Aún dentro del ruedo político también adquieren la figura de personas aforadas los presidentes del Congreso de los Diputados y del Senado. Todos los diputados y senadores, así como los presidentes de cualquier parlamento autonómico y los diputados que los conforman.

Luego en la esfera del ámbito de la justicia nos encontramos con por ejemplo al presidente del CGPJ como persona aforada o sus vocales. Lo mismo aplica para el presidente del TC.

En el supuesto de los miembros que forman parte de los Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado decir que los mismos en la redacción original de la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tenían condición de persona aforada, estableciéndose que estos profesionales serían juzgados en todo caso por las Audiencias Provinciales correspondientes siempre y cuando el delito que se les imputara lo fuera en el ejercicio del cargo que ostentan.

Sin embargo, la Sentencia del Tribunal Constitucional 55/1990 corregía este aspecto en el sentido de “1.º Estimar parcialmente la cuestión de inconstitucionalidad 487/1986 y, en consecuencia, declarar inconstitucional y, por tanto, nulo el art. 8.1, segundo, de la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en cuanto que atribuye la competencia para seguir la instrucción y ordenar, en su caso, el procesamiento de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad por delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones a la Audiencia correspondiente.“. Por lo tanto, actualmente es la jurisdicción ordinaria es la competente para conocer de los delitos cometidos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en el ejercicio de sus funciones.

Sea como sea, los cargos aforados son una figura polémica, privilegio para algunos y un modo de prevención de presiones políticas a los tribunales ordinarios para otros. Una figura que en nuestro país se cuenta por miles, en otros países también, en otros en pocos (el presidente y poco más) y en algunos otros ninguno, incluso ni el Presidente, Primer Ministro o equivalente (EEUU, UK, etc.)