¿Qué es un apoderado judicial?

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Existen distintos tipos de apoderados, uno de ellos es el apoderado judicial. Vamos a conocer en este artículo qué es un apoderado judicial, quién es un apoderado judicial y las funciones del mismo.

El apoderado judicial es, en resumidas cuentas, aquella persona que representa a otra en un determinado proceso judicial para que actué en su representación, es decir, para que a lo largo de dicho proceso actúe en su nombre.

Así, por ejemplo, un apoderado judicial que intervenga en nombre y representación de su representado el cual le ha otorgado el apoderamiento para actuar en su nombre, podrá hacerlo de distintos modos, o mejor dicho, podrá ser habilitado para hacerlo de distintos modos.

La primera forma de otorgar poder como apoderado judicial en los procesos civiles es mediante la realización de una escritura pública de otorgamiento del poder. Y la segunda de las formas de otorgamiento del poder en este tipo de procesos es mediante acta judicial dimanante del juez que esté conociendo del proceso.

Qué es un apoderado judicial

Sea cual sea la forma de otorgamiento del poder escogida, los efectos una vez otorgados son los mismos: la adquisición de poder para litigar por parte del apoderado, un poder para litigar que la vez podrá subdividirse en dos partes. Por un lado, el poder para litigar podrá ser de carácter general o bien, por otro lado, el mismo podrá ser de carácter específico.

El poder para litigar que otorga poderes generales al apoderado judicial, como su nombre bien indica, bien puede decirse que ofrece todo tipo de poderes en favor del apoderado en todo aquello concerniente al proceso judicial en el que se encuentre encuadrado el poder que le ha otorgado su representado.

Ello le facultará para realizar cualquier acto procesal mientras dure el proceso, entendiendo siempre -obviamente- que ello aplicará tan sólo para todos aquellos actos en los que no resulte legalmente obligatoria la preceptiva comparecencia o participación personal del representado que ha otorgado el poder a su representante.

Por el contrario, los poderes específicos, o también denominados poderes especiales, son poderes más concretos para trámites o actuaciones más concretas dentro del proceso. El alcance y dimensión de dichos poderes será tan amplia o tan escueta y acotada como en el poder se establezca y siempre primará el principio de literalidad.

Dicho de otro modo, mediante este tipo de poder se otorgará poder para tan sólo aquello que literalmente resulte reproducido en el mismo que así se hace, de no figurar en el literal del poder se entenderá que no se ha prestado poder al respecto de lo que se pretenda actuar en representación de un representado.

Finalmente, resulta interesante de mencionar que para todos aquellos en los que existan más de dos partes en litigio, es decir, cuando existan dos o más partes y una de ellas esté compuesta litigando por un objetivo común la misma podrá establecer la figura de un apoderado judicial común para toda ella como una unidad si así lo desea y así lo prefiere.