Resolver el conflicto de la fianza de alquiler de un piso

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Cuando se habla del alquiler de un piso o cualquier otro tipo de vivienda y de los conflictos que en las relaciones que entre inquilino y propietario se generan se habla de muchas situaciones problemáticas que aparecen, pero si una situación destaca por encima de todas esa es la económica. Hoy vamos a hablar de la fianza del alquiler pero de una forma diametralmente opuesta a como se hace habitualmente: vamos a hablar de una forma para recuperar la finanza cuando no tengamos claro que el propietario quiera devolverla.

Normalmente, los artículos de este tipo siempre hablan de los impagos de los inquilinos y de cómo cobrarlos, y cierto es que tales impagos son una de las grandes lacras del ámbito del alquiler y que agilizar los desahucios y no permitir las aberraciones que se han permitido durante años de gente viviendo tiempo y tiempo sin pagar es clave, pero del mismo modo que se debe hablar de ello pues es una situación grave también es de justicia hablar de cuando es el propietario el que no cumple y de cuando estos, los propietarios, se niegan a devolver la fianza en base a argumentos falsos y aunque el inquilino haya pagado debidamente siempre todo lo correspondiente.

pisosPuede parecer que los anteriores casos no suceden pero suceden en realidad más de lo que puede parecer. Cierto es que en muchos casos, que en la mayoría de casos se puede decir, la mayoría de conflictos son originados por los inquilinos pero también hay propietarios culpables de muchas irregularidades en los alquileres y muchos propietarios que cometen malas acciones.

Obviamente, legalmente, ley en mano, la única forma completamente ajustada a norma que existe para recuperar una fianza que nos corresponda y que el propietario se niegue a retornarnos es acudir a la vía judicial y pedir al juez que ordene a la parte propietaria que nos devuelva el dinero que nos corresponde.

Obviamente, también que la anterior sea la única forma completamente ajustada a norma no significa que sea la única posible y no estamos hablando por supuesto de ir por vías ilegales o violentas de recuperación, es evidente que ello ni debe plantearse, no es una opción y que quien lo haga debe de ser castigado con toda la fuerza de la ley. Pero entre lo “completamente ajustado a norma” y lo “ilegal y/o violento” existe un término medio que puede salvar la situación sin incurrir en un hecho perseguible legalmente.

La forma que se expondrá a continuación puede servir para personas que realmente tengan derecho a tal retorno. Cabe decir ello pues el recuperar la fianza no presupone que no existan obligaciones a cumplir ni quedar eximido de responsabilidad por los daños que se hayan podido causar.

La mejor forma de recuperar la finanza de un piso de alquiler tal y como se decía es la convencional, es decir, el día que se deja el piso se entregan las llaves, se firma la liquidación del contrato después de verificar el estado del piso y se retorna el dinero que se deba retornar, pero sí por lo que sea ya se intuye que habrá problemas para recuperar el dinero se puede hacer una jugada que no es ilegal, tampoco ajustada norma, es decir, se sitúa en el limbo de lo alegal (y por tanto válido) y que permite como mínimo recuperar el dinero y tener los ases en la manga para disponer del dinero.

La jugada consiste es que si con algún mes de antelación ya sabemos que nos vamos a ir del piso, en escribir un Burofax al propietario diciéndole que el último mes no se le abonará y que así ya se da por compensada la fianza a retornarnos.

Ante ello el propietario podrá mostrarse conforme o decir que no es el procedimiento normal, que debe hacerse de otra forma, en estos casos cómo que sólo se tratará del último mes, si bien es cierto que se podría considerar técnicamente que existiría un retraso en el pago no se podrá decir que existen impagos de alquiler, y llegada la fecha de marcha el dinero se habrá recuperado y el propietario no reclamará nada.

Otra cuestión es si la fianza es de varios meses y lo que se hace es no pagar los mismos meses finales que existan de fianza. En este caso, por supuesto legal no sería, pues no puede uno incurrir en impagos ilícitos para evitar que otro cometa sus acciones ilícitas de no devolvernos el dinero. En la práctica, el propietario probablemente tampoco reclamaría pues no pierde nada (esa es la clave de todo, que nadie pierde) y reclamar le sería costoso y más un problema que otra cosa, pero evidentemente nadie desde la vertiente legal puede recomendar esta última medida y quien esto suscribe no lo hace.