Sobre el derecho a la propiedad y el derecho de accesión

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El Código Civil español regula el derecho a la propiedad y es sobre este aspecto, sobre la propiedad en general a la que nos queremos referir en este artículo, si bien luego en este mismo artículo nos centraremos en un aspecto que emana de la propiedad y que no es conocido (sí que es conocido socialmente como elemento de fondo, pero no como concepto) por muchos: nos centraremos en el derecho de accesión.

Los rasgos generales de la propiedad

Tal y como se desprende de artículo 348 CC “La propiedad es el derecho de gozar y disponer de una cosa, sin más limitaciones que las establecidas en las leyes”. Entonces, como se puede ver, encontramos en esta definición el concepto base, la esencia de lo que se entiende como propiedad.

Propiedad privadaOtro aspecto muy importante respecto a la propiedad es el que se encuentra establecido en el mismo artículo en su segunda parte, el mismo establece que “el propietario tiene acción contra el tenedor y el poseedor de la cosa para reivindicarla” y ello nos lleva a exponer que ser el tenedor de un bien o poseerlo no implica ser el legal y legítimo propietario, para los casos en los que el tenedor o el poseedor de un bien no sea el propietario de ello, el legal propietario podrá reclamar contra éste para ejercitar su derecho a la propiedad sobre el mismo.

Destacar cabe que el derecho a la propiedad es un derecho del cual un propietario no puede ser privado excepto que así lo decida la “autoridad competente y por causa justificada de utilidad pública, previa siempre la correspondiente indemnización” (art. 349 CC). En los supuestos que o bien no sea la autoridad competente la que pretenda privar del derecho a la propiedad del propietario, o bien aún y siendo ésta la misma no lo haga bajo causa de utilidad pública o bien no resarza con la debida indemnización al expropiado “los Jueces ampararán y, en su caso, reintegrarán en la posesión al expropiado” (art. 349 CC)

Si nos centramos en la propiedad de los terrenos vemos que “el propietario de un terreno es dueño de su superficie y de lo que está debajo de ella, y puede hacer en él las obras, plantaciones y excavaciones que le convengan, salvas las servidumbres, y con sujeción a lo dispuesto en las leyes sobre Minas y Aguas y en los reglamentos de policía” (art. 350 CC) y que si en el terreno del que somos propietarios encontramos “tesoro oculto” el mismo nos pertenecerá, con la salvedad entendida de que “si los efectos descubiertos fueren interesantes para las Ciencias o las Artes, podrá el Estado adquirirlos por su justo precio, que se distribuirá en conformidad a lo declarado” (art. 351 CC). Destacar cabe a este respecto que por “tesoro” se entiende a los efectos de esta ley “el depósito oculto e ignorado de dinero, alhajas u otros objetos preciosos, cuya legítima pertenencia no conste” (art. 352 CC)

El derecho de accesión

Lo anterior ha estado relacionado con el derecho y la configuración de la propiedad en general, pero de esta propiedad emanan distintas consideraciones que conviene conocer, una de estas es el derecho de accesión, y es a este derecho al que vamos a dedicar las siguientes líneas.

Por derecho de accesión entendemos aquel derecho a la propiedad de lo producido, unido o incorporado a nuestros bienes (también bienes muebles), bien sea de forma natural o artificial (art. 353 CC)

Dicho de otro modo y para hacerlo de una forma entendible, el derecho de accesión lo que determina es que si por ejemplo somos propietarios de un terreno y de este terreno surgen plantaciones o lo que fuere la propiedad nos corresponde pues va ligada a nuestra propiedad del terreno, es decir, la propiedad del terreno nos da la propiedad de lo que del mismo surja o incorpore.

El derecho de accesión da derecho a la propiedad sobre los frutos naturales, frutos industriales y frutos industriales, y la ley determina las tres definiciones siguientes (según artículo 355 LEC) para que entendamos en cada caso de que tipo de frutos estamos hablando:

A) Son frutos naturales las producciones espontáneas de la tierra, y las crías y demás productos de los animales.

B) Son frutos industriales los que producen los predios de cualquiera especie a beneficio del cultivo o del trabajo.

C) Son frutos civiles el alquiler de los edificios, el precio del arrendamiento de tierras y el importe de las rentas perpetuas, vitalicias u otras análogas.