Sobre la detención de una persona

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¿Conocemos a fondo las características de la detención de una persona? De buen seguro que existen algunos puntos que no son conocidos por todo el mundo y es interesante exponerlos para saber más sobre la detención de las personas.

De entrada cabe decir que todo lo que está regulado sobre la detención de las personas se encuentra establecido en lo que dicta la vigente Ley de Enjuiciamiento Criminal, sin perjuicio de otras normas, leyes o reglamentaciones que directa o indirectamente puedan resultar de aplicación.

También es muy interesante exponer antes de entrar en directo análisis del tema aquí expuesto que la primera premisa básica es que ninguna persona puede ser detenida bajo ningún concepto que no sean los casos y en las formas que prevean las leyes. Eso es lo que se encuentra establecido concretamente en el artículo 489 de le LECr y específicamente el tenor de la ley nos dice que “ningún español ni extranjero podrá ser detenido sino en los casos y en la forma que las leyes prescriban”.

Sobre la capacidad de detener de persona a persona

¿Quién puede detener? Una respuesta rápida de gran parte de la población seguro que diría “la policía” y bien cierto es que la autoridad o agente de policía judicial puede proceder a una detención, pero por sorprendente que parezca y aunque muchos no se lo crean según lo que establece la ley todos podemos detener.

Ahora bien, atención con lo anterior, que la ley nos faculte a todas las personas a poder detener a otra persona en los estrictos supuestos que se mencionarán a continuación no significa que todos podamos ir deteniendo por la calle o donde sea, eso sería secuestro o similares, pero no una legítima acción de detención. Es más, tampoco en los supuestos que sí que podamos detener a alguien podremos hacer con esa persona lo que queramos, es decir, no tenemos ningún derecho más que a detenerla y ponerla a disposición de la autoridad competente para que proceda.

Pero ¿cuáles son los supuestos en los que todas las personas pueden detener a otra persona? Pues son concretamente los que establece el artículo 490 de la LECr, y el mismo nos dice que cualquier persona puede detener:

“1.º Al que intentare cometer un delito, en el momento de ir a cometerlo.

2.º Al delincuente, «in fraganti».

3.º Al que se fugare del establecimiento penal en que se halle extinguiendo condena.

4.º Al que se fugare de la cárcel en que estuviere esperando su traslación al establecimiento penal o lugar en que deba cumplir la condena que se le hubiese impuesto por sentencia firme.

5.º Al que se fugare al ser conducido al establecimiento o lugar mencionado en el número anterior.

6.º Al que se fugare estando detenido o preso por causa pendiente.

7.º Al procesado o condenado que estuviere en rebeldía.”

En cualquier caso, si cualquier persona particular practicare cualquiera de estas detenciones justificará, si la persona por él detenida lo exigiere haber obrado en virtud de motivos racionalmente suficientes para creer que el detenido se hallaba comprendido en alguno de los supuestos del enumerado anterior.

Este punto anterior tiene todo el sentido en el ámbito de evitar que una persona pueda proceder de forma arbitraria, sin motivo y de forma injusta a la detención de una persona.

Sobre la capacidad de detener de la autoridad o agente de la policía judicial

Como ya se ha comentado, la facultad de detener también recae como resulta obvio en los agentes de la autoridad, estos también tienen regulado a quién podrán detener, y tales supuestos donde se podrá proceder a la detención están especificados en el artículo 492 de la LECr y la misma nos dice que la autoridad o agente de la policía tendrá la obligación de detener:

“1.º A cualquiera que se halle en alguno de los casos del artículo 490.

2.º Al que estuviere procesado por delito que tenga señalada en el Código pena superior a la de prisión correccional.

3.º Al procesado por delito a que esté señalada pena inferior, si sus antecedentes o las circunstancias del hecho hicieren presumir que no comparecerá cuando fuere llamado por la Autoridad judicial.

4.º Al que estuviere en el caso del número anterior, aunque todavía no se hallase procesado, con tal que concurran las dos circunstancias siguientes: que la Autoridad o agente tenga motivos racionalmente bastantes para creer en la existencia de un hecho que presente los caracteres de delito y que los tenga también bastantes para creer que la persona a quien intente detener tuvo participación en él.”

Un punto que igual se ha escapado a la vista de muchos de los lectores y lectoras y que es sumamente importante de mencionar antes de finalizar este artículo es un matiz muy sutil que se ha visto en las dos capacidades de detener: así mientras hemos visto que la ley dice que las personas “pueden” detener a otras personas en los supuestos que la misma ley menciona, esta misma ley dice que la autoridad tendrá la “obligación” de detener a las personas que se encuentren dentro de los supuestos establecidos. Este matiz que puede parecer que no es importante sí que lo es pues en el primer caso vemos que se trata como algo facultativo, mientras que en el segundo se trata como algo imperativo la detención de una persona.