Sobre la hora de llegada efectiva de un avión

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Cuando se emprende un viaje en avión quizá tres sean los aspectos más temidos (entre otros que se podrían mencionar por supuesto). Por un lado se encontraría que nos pierdan o dañen nuestro equipaje facturado, que se nos cancele definitivamente el vuelo o que el mismo sufra una importante demora. En este artículo vamos a fijarnos en este último aspecto.

Y es que resulta muy interesante fijarnos en el retraso de los vuelos, pues es un tema muy común y no exento de controversia. Controversia que se magnifica por ejemplo en el caso de que tales retrasos den pie a que podamos reclamar indemnizaciones por el mismo y existan discrepancias en la hora de llegada del vuelo.

A veces un minuto no importa nada, y a veces un minuto lo determina todo. Eso es lo que sucede con los vuelos, con los vuelos un simple minuto puede dar pie a que por ejemplo recibamos una indemnización o no la recibamos de la compañía aérea por haber sufrido el retraso. Y eso es así pues las leyes establecen un tiempo determinado para tener derecho a indemnizaciones, etc.

legislación sobre la hora de llegada de un avión. IndemnizaciónPongamos el caso que nuestro avión ha salido con retraso y que llegamos cerca de tres horas tarde a nuestro destino, este “cerca” de tres horas no es válido y puede complicarlo todo pues si se han cumplido las tres horas de retraso nos corresponderá una indemnización y en otro caso, por ejemplo si hemos llegado con dos horas y cincuenta y nueva minutos de retraso no lo tendremos (independientemente de que tengamos seguros de viaje que nos cubran cualquier demora o lo que fuere, etc.).

Pero, ¿qué se entiende por haber llegado a destino? ¿Se entiende que el avión ha llegado a su destino cuando toca con las ruedas en el suelo? ¿Mientras corre por la pista de aterrizaje buscando aparcar el avión? ¿Cuándo ha aparcado el avión y estamos esperando para salir?

El TJUE aclara en una sentencia suya el aspecto anterior y con ello resuelve la cuestión de cuando se considerará que el avión ha llegado a su destino sirviendo eso de base para poder calcular el tiempo de demora, etc.

El TJUE entiende que por hora de llegada efectiva es el momento en el que, como mínimo, se abre una puerta de avión. Es justo este momento de la apertura de, como mínimo, una puerta del avión -para que los pasajeros puedan empezar a abandonar el avión-, cuando se considerará que los pasajeros adquieren de nuevo la ausencia de restricciones, recuperan la capacidad de volver a sus actividades habituales. Es este momento y no antes ni después de este momento.

Dicho de otro modo lo anterior, mientras estamos confinados en el interior del avión no se puede interpretar que hayamos llegado al destino, pues no se nos permite salir del mismo. Del mismo modo tampoco corresponde entender que el momento de llegada se produce en un momento posterior, pues el orden de salida ya será algo aleatorio según nuestra posición dentro del avión pero el conjunto de pasajeros habrá podido empezar a salir del mismo.

Interesante resulta decir que, aun y cuando una compañía aérea determine en sus condiciones contractuales una definición diferente a la anterior como hora de llegada efectiva, esta no será válida, pues entiende el TJUE que no se puede imponer una condición particular de este tipo, sino que este elemento debe tener una definición uniforme a todos los aviones y todos los vuelos.
Finalmente, y para todas aquellas personas que puedan pensarse que el tiempo de demora de un vuelo puede calcularse desde el momento de salida del vuelo, y no del de llegada decirles que también es erróneo.

Y ello es así, pues si bien resulta cierto que por ejemplo el avión podría haber salido con un tiempo superior a las tres horas desde su punto de origen, ello no tiene que presuponer, ni presupone indefectiblemente que la llegada al punto de destino se realice también con una demora superior a las tres horas en relación a la hora programada, pues bien puede ser que el piloto, u otros factores, permitan recuperar ese “tiempo perdido” a lo largo del vuelo y al final llegar al destino con un retraso inferior a las tres horas que darían derecho a la correspondiente indemnización.