Sobre los contratos de edición en la Ley de Propiedad Intelectual

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El sueño de cualquier escritor es ver su obra editada. En la actualidad, que nuestra obra, que tanto nos ha costado crear, sea editada, es lo más fácil de este mundo pues los sistemas de auto-edición y parecidos permiten que ello sea posible de una forma más fácil que nunca antes en la Historia, pero para aquellos autores que aún prefieren o que persiguen la edición “tradicional” les conviene conocer lo que dice la ley sobre los contratos de edición.

Ley de propiedad intelectual

Los contratos de edición se encuentran específicamente establecidos en la Ley de Propiedad Intelectual, y la misma ley por ejemplo conceptualiza los contratos de edición dentro de su artículo 58, establecido que “por el contrato de edición el autor o sus derechohabientes ceden al editor, mediante compensación económica, el derecho de reproducir su obra y el de distribuirla. El editor se obliga a realizar estas operaciones por su cuenta y riesgo en las condiciones pactadas y con sujeción a lo dispuesto en esta Ley”.

Un punto interesante lo encontramos en el siguiente artículo de la LPI en el apartado que trata sobre las “obras futuras, encargo de una obra y colaboraciones en publicaciones periódicas” donde establece que “las obras futuras no son objeto del contrato de edición regulado en esta Ley”, es decir, esta ley regula el contrato de edición de una obra concreta no de las obras que con posterioridad a esta se puedan crear.

Propiedad IntelectualImportante resulta también de visualizar lo que la ley dice que debe contener un contrato de edición, esto lo encontramos en el artículo 60 de la LPI y más allá de establecer lo imperativo de que el mismo se formalice por escrito, también exige que este escrito contenga como mínimo lo siguiente:

“1.º Si la cesión del autor al editor tiene carácter de exclusiva.

2.º Su ámbito territorial.

3.º El número máximo y mínimo de ejemplares que alcanzará la edición o cada una de las que se convengan.

4.º La forma de distribución de los ejemplares y los que se reserven al autor, a la crítica y a la promoción de la obra.

5.º La remuneración del autor, establecida conforme a lo dispuesto en el artículo 46 de esta Ley.

6.º El plazo para la puesta en circulación de los ejemplares de la única o primera edición, que no podrá exceder de dos años contados desde que el autor entregue al editor la obra en condiciones adecuadas para realizar la reproducción de la misma.

7.º El plazo en que el autor deberá entregar el original de su obra al editor.”

Particularidades

Lo anterior con carácter general, luego si por ejemplo estamos hablando de la edición de un libro, nos encontramos que la ley en su artículo 62.1 exige que además contenga los datos siguientes:

“a) La lengua o lenguas en que ha de publicarse la obra.

b) El anticipo a conceder, en su caso, por el editor al autor a cuenta de sus derechos.

c) La modalidad o modalidades de edición y, en su caso, la colección de la que formarán parte.”

En los supuestos en los que la lengua o lenguas de la obra no se estipulase expresamente en el contrato tan solo facultará al editor a publicarla en el idioma original de la misma (art. 62.2 LPI)

Finalmente decir que si el contrato de edición no es de un libro sino que se trata de un contrato de edición para una edición de una obra musical o dramático-musical estaremos a lo dispuesto en el artículo 71 LPI, artículo donde concretamente nos dice que:

“El contrato de edición de obras musicales o dramático-musicales por el que se conceden además al editor derechos de comunicación pública, se regirá por lo dispuesto en este capítulo, sin perjuicio de las siguientes normas:

1.ª Será válido el contrato aunque no se exprese el número de ejemplares. No obstante, el editor deberá confeccionar y distribuir ejemplares de la obra en cantidad suficiente para atender las necesidades normales de la explotación concedida, de acuerdo con el uso habitual en el sector profesional de la edición musical.

2.ª Para las obras sinfónicas y dramático-musicales el límite de tiempo previsto en el apartado 6.º del artículo 60 será de cinco años.

3.ª No será de aplicación a este contrato lo dispuesto en el apartado 1.c) del artículo 68, y en las cláusulas 2.ª, 3.ª y 4.ª del artículo 69.”