Usuarios “free” pero con todos los derechos pues existe contrato

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Usuarios “free”

En la actualidad, especialmente gracias a empresas de Internet, pero no únicamente de Internet como veremos en las siguientes líneas, son muchos los productos o servicios que se comercializan bajo los sistemas “free” o “freemium”, es decir, productos o servicios por los cuales no pagamos una cantidad económica determinada para poder disponer de ellos, o bien que solo pagamos por servicios o prestaciones adicionales teniendo en nuestro poder una versión básica gratuita de dicho producto o servicio sin coste económico para nosotros.

Esta modalidad que ya está plenamente implantada entre nosotros y que supone una gran parte del porcentaje del mercado en algún tipo de productos o servicios, sin duda no debe llevarnos a engaño: que teóricamente sea gratis no significa que no exista contrato de por medio y, en consecuencia, no significa que no apliquen las mismas leyes y disposiciones que aplican para cualquier producto o servicio que adquiramos bajo cualquier otra modalidad de pago, es decir, dicho de otro modo: de la adquisición de productos o servicios “free” o “freemium” también nacen los mismos derechos y obligaciones para el comprador y el vendedor que lo hacen en cualquier otro tipo de operaciones comerciales.Productos gratuitos en internet

Lo gratis que no es gratis

A continuación nos adentraremos en la igualdad de derechos y obligaciones que nacen de la adquisición o contratación de cualquier producto o servicio que se adquiera en la modalidad “free” o “freemium”, pero antes corresponde detenerse en el mismo concepto “free” de estas operaciones, pues comprender el mismo nos aporta y da luz a la misma cuestión del motivo por el cual este tipo de operaciones son comparables, resultan análogas a cualquier otra que se realice por ejemplo desembolsando cualquier cantidad económica.

Y ello es así, pues no debemos dejar pasar un factor clave por alto: que un producto se diga gratis no significa que en realidad sea gratis. Veamos. Si por gratis entendemos que no debe satisfacerse una cantidad económica por obtener a cambio la propiedad, uso o disfrute de un determinado producto o servicio obviamente sí que sería gratis, ¡pero una operación comercial, una transacción comercial no es (únicamente) eso! Una transacción comercial va mucho más allá de ello.

En realidad, una transacción comercial, es cualquier acción que tenga el objeto de transmitir la propiedad, disfrute o uso de un bien o la obtención en la prestación de un servicio, en la modalidad que sea, a cambio de una contraprestación, ¡pero nadie dice que esta contraprestación deba de ser económica!

Así, es fácil de comprender que lo que nosotros entendemos por dinero, por cantidad económica u otros conceptos parecidos, tan solo son una forma de pago, tan solo son un tipo de moneda de cambio, pero no el único, pues por ejemplo también podría darse el intercambio en especies para obtener el bien o el servicio y eso también es una transacción comercial.

En el caso que aquí nos ocupa, por lo general nos encontramos ante un supuesto distinto, pero en el que igualmente existe una transacción comercial y en consecuencia la aplicación de las leyes que resultan aplicables a cualquier otra operación al uso. En el caso que aquí nos ocupa nos encontramos ante el supuesto de empresas que ponen a nuestra disposición de forma gratuita a nivel económico de bienes o servicios, pero a cambio de esa supuesta gratuidad nosotros quedamos obligados a ofrecerles los datos de uso del bien o servicio, a encontrar publicidad insertada en el mismo para que la visualicemos, etc. En realidad, cierto es que no existe intercambio económico, pero sí que existe intercambio entre las partes, pagamos visualizando publicidad, cediendo los datos, etc. ¡Eso es una transacción comercial!

En el supuesto de las modalidades “freemium” sucede lo mismo que en el supuesto anterior, pues o bien el supuesto es técnicamente el mismo que el anterior (no pagamos dinero pero debemos soportar publicidad al respecto y si pagamos la moneda de cambio deja de ser la publicidad que debemos escuchar y pasa a ser el dinero) o bien nos encontramos en el supuesto anterior mismo con el añadido de que esa versión “gratuita” está capada, ofrece menos funcionalidades que el producto o servicio de pago económico, pero sigue existiendo contrato entre las partes. Del mismo modo que también existe contrato entre las partes cuando la parte vendedora cede, en ese caso sí sin contraprestación alguna de entrada, una versión reducida o de prueba sin contraprestaciones en anuncios o especies, sólo con el objetivo de que probemos ese producto, si bien en este caso, el contrato que podríamos decir que aplicaría no corresponde tanto a una transacción comercial aplicable a lo que establece legalmente para consumidores y usuarios, sino más bien a los derechos y obligaciones que nacen de aquello que ofrece, y en la forma que lo ofrece, el vendedor.

En la contraprestación está la clave

Entonces, tal y como podemos ver, realmente donde se encuentra la clave de que por ejemplo tengamos derecho al desistimiento, a la garantía o bien a cualquier otro atributo y condición que nos ataña como consumidores, la encontramos esencial no en el aspecto de la forma en la que hayamos pagado ese producto o servicio, sino en que exista algún tipo de contraprestación de por medio.

Así, ya no es que podremos pagar con un método de pago u otro, según acepte el vendedor distintos métodos para recibir los pagos (efectivo, tarjeta financiera, etc., etc.), sino que se entenderá que pagamos en especies u de otra forma si por ejemplo pactamos otro elemento cómo moneda de cambio (¿Quién dice que no se puede volver a hacer cómo antaño, aquello tan manido de tú me das una cesta de huevos y yo te doy cinco litros de aceite, pues aunque estaremos hablando más de un trueque, no significa que no adquiramos derechos), y en el nuevo mundo por moneda de cambio se entiende, tal y como ya se ha visto profusamente en este artículo, que visualicemos publicidad, enviemos datos de uso y otros elementos que se pueden dar.