Viajes: soluciones legales de principio a fin

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Viajes: soluciones legales

Viajar es una de las actividades más bonitas y placenteras del mundo, pero también pueden ser sin duda una fuente de estrés importante si previamente al viaje o durante al viaje surgen problemas en el mismo. De buen seguro que evitar que suceda cualquier percance a lo largo de un viaje no será posible, pues si tiene que suceder sucederá, ahora bien, de buen seguro también que si conocemos cómo podemos actuar legalmente en cada situación problemática que nos podamos encontrar, podremos minimizar los problemas, salir más airosos y sobre todo estar menos estresados.

Antes del viaje

Se dice que un viaje no empieza nunca en el momento en el que se empieza físicamente a viajar hacia el lugar de destino, sino que el viaje empieza en el momento que empezamos a pensar en realizar ese viaje. Si eso lo trasladamos a las implicaciones legales y problemas que pueden surgir en un viaje no vamos tan atrás pues obviamente no se inician en el momento de pensarlo, pero sí en el momento de reservarlo, y desde ese momento de reservarlo estaremos diríamos que expuestos a distintos imponderables y situaciones que a continuación comentaremos.Soluciones legales a la hora de viajar

En primer lugar, debemos saber que la legislación cada vez se ha vuelto más estricta en el momento de ofrecernos la información sobre el importe de los viajes y actualmente las Webs nos tienen que ofrecer una información clara y con el importe final disponible por ejemplo en los billetes de avión, una información en definitiva que no nos lleve a engaños.

Lo anterior resulta especialmente en un momento de la historia en el que la mayoría de información y reserva de viajes se realiza por canales online y, por tanto, el consumidor y usuario resulta sumamente expuesto y sensible a la información que por estos medios se le facilita.

Resulta importante que si visualizamos o intuimos que puede existir alguna anomalía en la forma en la que tal o cual agencia de viajes, compañía aérea, compañía de hoteles o cualquier otro agente en su Web no anuncian correctamente los precios o cualquier otro elemento del viaje, realicemos la captura de pantalla o capturas de pantalla que podamos para poder demostrar tales irregularidades. Si ese es el caso los organismos de atención al consumidor de la comunidad autónoma que nos encontremos nos ofrecerán información y soporte para denunciar ante las mismas tales situaciones. Huelga decir que en asociaciones en defensa de los consumidores y análogas también podremos encontrar un buen camino para conocer y que nos ayuden a ejercer nuestros derechos.

En relación aún con la susodicha necesidad de informar de una forma correcta y fidedigna, decir que por supuesto ello alcanza también a los servicios que en la propuesta se ofrecen, así si por ejemplo escogemos un hotel de determinada categoría y al llegar al lugar comprobamos que de forma clara y objetiva la calidad es muy inferior y no se ajusta nada a lo anunciado también podremos reclamar por ello. Para ello también es muy importante que dispongamos de la máxima información posible, así, tanto hayamos reservado y comprado el viaje vía online u offline es extremadamente importante guardarse todos los folletos, capturas, emails publicitarios o lo que fuere que dispongamos para que en caso de tener que reclamar utilizarlos como prueba, una prueba que resultará clave pues lo anunciado no se tiene que olvidar que la publicidad es contrato. Dicho de otro modo, publicitar algo de una determinada manera obliga a ofrecer algo objetivamente análogo, parecido, igual a esa calidad.

Finalmente, antes de emprender el viaje, un imponderable que se puede presentar es que finalmente no se pueda realizar el mismo, bien sea por causas nuestras o de algún problema con el lugar de destino, la agencia de viajes u otros terceros. Si el viaje no se puede realizar por motivos imputables a nosotros deberemos atenernos a la concreta política de cancelación de la tarifa que hayamos contratado (pensando que pueden ser diferentes políticas si por ejemplo hemos reservado un hotel, unos billetes de avión, etc.) Para estos supuestos es muy importante disponer de la información que acredite el motivo por el cual no podemos viajar por si corresponde que nos abonen alguna cantidad y nos lo piden para demostrarlo, y obviamente disponer de un seguro de cancelación nunca estará de más, para nada. En el otro supuesto, en el supuesto de que no seamos nosotros los que no podemos viajar dependerá de quién es el responsable de que no se pueda hacer el viaje, así si por ejemplo es la agencia de viajes que nos ha estafado deberemos emprender acciones judiciales como consumidores estafados, si es una causa de fuerza mayor deberemos buscar que nos ofrezcan una alternativa, etc.

A lo largo del viajeSi vas a viajar: soluciones legales de principio a fin

Una vez llegado el momento de emprender el viaje el primer imprevisto que normalmente nos podemos encontrar es que al llegar al aeropuerto el vuelo resulte cancelado, para estos supuestos simplemente deberemos ser muy cuidadosos de reclamar en los mostradores oficiales de la compañía aérea para que según lo que estipula la ley nos ofrezcan los cambios y compensaciones correspondientes, y resulta sumamente importante que solicitemos que nos den en la misma compañía una hoja con el suceso para que, si disponemos de un seguro de viaje con esa cobertura, el mismo nos lo cubra.

Luego, a lo largo del viaje tres son las situaciones elementales que pueden producirse: que enfermemos o nos pongamos indispuestos, que nos roben o bien que aquello que hemos contratado no se ajuste con lo que realmente nos ofrecen. En el primero de los casos será muy útil, y en algún caso vital, que dispongamos de un seguro médico contratado, así como que en caso de que el mismo sea de reembolso guardemos todos los justificantes para luego poder cobrar. En el segundo supuesto deberemos acudir rápidamente a las autoridades competentes y en el tercero deberemos reclamar in situ para intentar que nos soluciones el tema en el mismo lugar y de no ser así recoger el máximo número de pruebas posible (fotografías, datos de contacto de compañeros de viaje, etc.) para poder reclamar a nuestro regreso a la agencia o a quien le hayamos contratado el viaje.

Finalmente, nos podemos encontrar con el problema por antonomasia: que nos pierdan, dañen o se demore nuestro equipaje. En este caso actuaremos de forma parecida a como se decía de las cancelaciones de vuelos al llegar al aeropuerto. Es vital que no nos vayamos del aeropuerto sin disponer de la hoja oficial que deben darnos con la incidencia, pues eso, junto con el talón de equipaje de nuestro billete aéreo será lo que permitirá que luego podamos reclamar, cobrar de nuestro seguro de viaje, etc.

Caso distinto sería el de los trámites de pasaportes y visados previos al viaje, así como de las gestiones en la aduana, pero ese en todo caso sería un tema extenso que requeriría un artículo por sí mismo.